La coctelería del Puerto Olímpico de Barcelona donde la madrugada del miércoles acuchillaron a Sara - Pep Dalmau | Vídeo: El hermano de la víctima del Puerto Olímpico pide que se eviten nuevos casos (ATLAS)

Las cámaras cercan al asesino del Puerto Olímpico de Barcelona

Los Mossos buscan a los dos asaltantes que apuñalaron a Sara tras robarle el teléfono

Barcelona Actualizado: Guardar
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Los Mossos d’Esquadra estrechan ya el cerco al asesino de Sara y al cómplice que le acompañaba. Las cámaras de seguridad de la coctelería del Puerto Olímpico de Barcelona donde la madrugada del miércoles dos asaltantes apuñalaron a la joven tras intentar robarle el móvil han sido claves para identificar al autor del crimen y a su acompañante: dos hombres de nacionalidad española y mayores de edad, que ayer, al cierre de esta edición, todavía no habían podido ser detenidos.

Las cámaras de seguridad del bar -tanto la del interior del establecimiento como la de la puerta que enfoca hacia exterior- se antojaban claves para identificarlos. Ya el mismo miércoles por la mañana agentes de la Guardia Urbana recopilaron imágenes de las videocámaras de la zona, tanto de la coctelería Smar, donde se cometió el crimen, como de los establecimientos de ocio nocturno adyacentes.

Las imágenes que captaron la videocámara del interior del pub desvelan los momentos previos al apuntalamiento. Pasaban las tres de la madrugada del miércoles 4 de septiembre. El vigilante de seguridad se acerca a los dos supuestos ladrones porque alguien había visto cómo habían robado el teléfono a un cliente. Al registrarles, el trabajador les encuentra también el móvil de la chica, se lo devuelve y los echa del local.

Es entonces cuando se precipitan los acontecimientos. Ya en la puerta del bar uno de los asaltantes apuñala en el estómago al vigilante -que se echa la mano a la herida, para taponarla- e inmediatamente asesta al menos dos cuchilladas a la joven, que había salido hasta la puerta, tal vez para increparles por el robo. Tras ser atacada, se refugia en el interior del establecimiento, donde una amiga trata de ayudarle. Sara, de 26 años y vecina de El Vendrell (Tarragona), moriría unos cuatro horas más tarde a consecuencias de las heridas en el centro hospitalario donde una ambulancia del Sistema de Emergencias Médicas (SEM) la había trasladado en parada cardiorrespiratoria.

La cámara de la coctelería que enfoca hacia el exterior es la que recoge la huida de los dos individuos tras cometer el crimen. Al salir corriendo, una persona que estaba en la calle intenta retenerlos pero consiguen darse a la fuga tras amenazarle también con el arma blanca. Los Mossos d’Esquadra tienen abierto un operativo para tratar de dar caza a los dos individuos, de los que no han trascendido detalles más allá de que son de nacionalidad española y mayores de edad. Los Mossos, que tienen un operativo abierto para apresarlos, atribuyen a ambos un supuesto delito de homicidio.

El crimen conmocionó al popular barrio El Tancat de El Vendrell (Tarragona), donde vivía la víctima. La noche del miércoles la tristeza se mezclaba con la indignación en la plaza Vella de la localidad, donde decenas de vecinos, convocados por el Ayuntamiento, se concentraron para exigir justicia y despedir a su vecina.

Una zona degradada

Sara es la decimoquinta víctima de muerte violenta en lo que va de año en la capital catalana, en la que se ha disparado la criminalidad, especialmente durante los meses de verano. Es además el segundo homicidio que ha registrado el Puerto Olímpico estos meses. A finales de julio, un súbdito chino de 25 años recibió una paliza mortal en mitad de la calle tras una discusión que un grupo de jóvenes habían protagonizado en uno de los locales.

Y es que en el Puerto Olímpico, después de los Juegos de Barcelona de 1992, los restaurantes y marisquerías fueron sustituidos poco a poco por bares y discotecas que, hoy en día muy degradados, son escenario habitual de peleas y altercados. El gobierno municipal, que encabeza la alcaldesa Ada Colau, quiere emprender una reforma radical de los usos de la zona y transformar el Puerto Olímpico en un lugar de ocio familiar destinado sobre todo a actividades náuticas. Sin embargo, el Ayuntamiento debe esperar a que en la primavera del 2020 caduquen las licencias de los locales de ocio nocturno que ahora ocupan estos bajos.

Tanto desde el gobierno de Colau como desde la Consejería de Interior de la Generalitat tratan de buscar fórmulas contra el repunte de la criminalidad. La mayoría de los actores -administraciones y entidades empresariales y sociales- apuestan por endurecer el Código Penal para combatir la reincidencia.