Santiago Posteguillo posa con el galardón
Santiago Posteguillo posa con el galardón - Efe

Santiago Posteguillo lleva el premio Planeta a la antigua Roma

La Generalitat planta a los organizadores por primera vez en la historia del premio

BarcelonaActualizado:

Se presentaba como el Planeta de la mirada femenina y también el del relevo temático para dejar atrás la novela histórica y los títulos centrados en la Guerra Civil, pero al final el galardón mejor dotado de las letras españolas ha seguido un camino aparentemente conocido para acabar en manos de un sospechoso habitual de la novela histórica. Un autor prácticamente fijo en las quinielas desde que empezó a buscarle las cosquillas al imperio romano con sus trilogías dedicadas a Trajano y Escipión el Africano y que finalmente se ha encaramado este lunes en el podio para tomar el relevo de Javier Sierra y llevarse a casa los 601.000 euros que acompañan al galardón. Se trata, efectivamente, del valenciano Santiago Posteguillos.

El veredicto se dio a conocer esta noche en una gala literaria en Barcelona el la que participaron el ministro de Cultura, José Guirao, y la alcaldesa de la ciudad, Ada Colau. La Generalitat, sin embargo, ha hecho oídos sordos a la convocatoria y, pocas horas después de que el presidente del grupo Planeta, José Creuheras, dijese que no se habían planteado que la sede social de la empresa regresase a Cataluña, ni el presidente de la Generalitat, Quim Torra, ni la consejera de Cultura, Laura Borràs, estimaron oportuno acudir a la ceremonia. Plante y desplante que la Generalitat ha justificado con otras convocatorias y otros compromisos: Borràs en un acto en la Biblioteca de Cataluña para celebrar el día de las mujeres escritoras y Torra en la entrega de los premios nacionales de investigación en el TNC.

El ministro de Cultura, José Guirao (d), junto a la alcaldesa de Barcelona Ada Colau (2i); el presidente de la editorial Planeta, José Creuheras (i), y su esposa, Columna Martí (d),
El ministro de Cultura, José Guirao (d), junto a la alcaldesa de Barcelona Ada Colau (2i); el presidente de la editorial Planeta, José Creuheras (i), y su esposa, Columna Martí (d), - Efe

El caso es que ahí estaba Santiago Posteguillo (Valencia, 1967), firme defensor de la novela como tándem didáctico y recreativo, perpetuando el idilio del Planeta con el relato histórico y abriendo con «Yo, Julia», título de la novela ganadora, una nueva ventana hacia la historia clásica de la mano de, ahora sí, una mujer de armas tomar: la emperatriz Julia Domna, quien llegó a ostentar un poder nunca antes visto en una mujer. «Yo, Julia» es, de hecho, el retrato de un ascenso fulgurante y de cómo Julia Domna se introdujo en un mundo eminentemente masculino para participar en la gestión de los asuntos del Estado. «De las 100 emperatrices que pudo tener Roma, fue la más poderosa», ha explicado Posteguillo sobre un personaje que, ha dicho, supo moverse en un universo de hombres y acabó sacándoles ventaja a todos ellos. «Sólo una mujer puede forjar una dinastía imperial, y a eso es lo que va Julia», ha enfatizado en autor.

Un vuelco significativo para un autor que, después de explorar a fondo personajes históricos masculinos como Trajano, se fija ahora en quien fuera una de las mujeres más poderosas del Imperio Romano entre los años 193 y 217 d. C. Ella era, de hecho, quien gobernaba Roma mientras su marido, Septimio Severo, se dedicaba a batallar en Siria, Galia o Mesopotamia. «Es el primer matrimonio imperial que se quiere. Están enamorados, y eso les da una fuerza suplementaria», ha explicado Posteguillo, para quien Julia Domna encarna un ejemplo perfecto de que «la igualdad entre hombres y mujeres también se reconstruye mirando al pasado y recuperando aquellos personajes que han pasado por alto».

El autor de «Circo Máximo» también ha situado la génesis de su «Yo, Julia» en un viaje por Mallorca junto a su mujer que le hizo detenerse en Deià, donde Robert Graves escribió «Yo, Claudio». «Deià es donde vivió Robert Graves y donde su hijo William tiene un museo. Su hijo conocía mis novelas y nos hizo una visita más personalizada, pasando por el despacho en el que escribió “Yo, Claudio”. Me senté ahí y siempre pensé que de eso tenía que salir algo», ha evocado Posteguillo, para quien escribir sobre Roma es, en cierto modo, una manera de intentar comprender nuestro propio presente.

Al lado de Posteguillo y de su Julia Domna, la periodista y escritora Ayanta Barilli (Roma, 1969), hija del escritor Fernando Sánchez Dragó, ha completado el podio como finalista con su primera novela, una saga familiar titulada «Un mar violeta oscuro» que le ha valido los 150.250 euros de «consolación» del segundo puesto. «Es la historia de cuatro mujeres, cuatro generaciones, que han tenido que vivir en situaciones difíciles con hombres que no las han sabido amar», ha explicado Barilli sobre su novela.

De Roma al infierno

Filólogo, lingüista y profesor de la Universidad Jaume I de Castellón, Santigo Posteguillo se dio a conocer en 2006 con «Africanus:el hijo del cónsul», primera novela de su trilogía sobre Escipión el Africano, y en poco más de una década se ha convertido en una de las grandes voces de la novela histórica española.

Con la antigua Roma como base de operaciones y una atención al detalle que se traduce en novelones de más de un millar de páginas, Posteguillo estrenó en 2011 otra trilogía dedicada Trajano y, a la espera de que se concrete en algún momento la adaptación televisiva de «Escipión el Africano», alterna sus viajes a la Roma clásica con otros volúmenes sobre la historia de la literatura.

En el último de ellos, «El séptimo círculo del infierno. Escritores malditos, escritoras olvidadas», publicado el año pasado, explora las desdichas de de autores como Rudyard Kipling, Imre Kertész o Carson McCullers, entre muchos otros.