Foto de familia del jurado del Planeta junto a las diez obras finalistas
Foto de familia del jurado del Planeta junto a las diez obras finalistas - Efe

Planeta seguirá en Madrid al considerar que «las condiciones no han cambiado» en Cataluña

«Mantenemos firme la decisión», asegura el presidente del grupo, José Creuheras

D. Morán
BarcelonaActualizado:

Nada ha cambiado para Planeta, uno de los primeros grupos empresariales que hicieron las maletas el año pasado debido a la declaración de independencia del expresidente catalán Carles Puigdemont, y también uno de los que con mayor determinación defiende su decisión. «El año pasado trasladamos la sede a Madrid por las razones de inseguridad jurídica y proteger los intereses de todos aquellos que se relacionan con nosotros. Mantenemos firme la decisión porque creemos que las condiciones no han cambiado», ha explicado este domingo el presidente del grupo, José Creuheras, antes del tradicional almuerzo que la editorial barcelonesa ofrece la víspera del fallo del premio Planeta. «En el momento en que cambie la situación nos lo plantearíamos», ha añadido Creuheras.

Con todo, y a diferencia del año pasado, cuando el la entrega del galardón coincidió con las turbulencias políticas del otoño catalán, la política ha sido este año un factor colateral en una comparecencia en la que el presidente del grupo ha preferido enfatizar otros aspectos como la ya sempiterna lucha contra la piratería -«cada minuto se descargan 800 libros ilegalmente; además de una falta de respeto a los autores, es robar», ha enfatizado Creuheras- o la petición de un plan especial para «fomentar y proteger» las librerías. «El sector del libro es siempre el gran olvidado por todas las instituciones y gobiernos. Siempre reclamamos mayor atención y los presupuestos siempre nos parecen muy cortos», ha destacado el máximo responsable del grupo.

De ahí quizá el empeño por convertir el Premio Planeta y sus alrededores en acontecimiento socioliterario de la temporada exhibiendo cifras de participación históricas -642 manuscritos presentados, récord histórico del galardón- y recordando que, con más de 43 millones de ejemplares vendidos desde 1952, «como mínimo hay un ganador y un finalista del Planeta en cada casa», tal y como ha destacado Creuheras. Para incrementar la nómina, al galardón que se fallará este noche concurren diez novelas que, según el portavoz del jurado, el también escritor Juan Eslava Galán, alumbran un cambio de tendencia literaria.

«La guerra civil y la novela históric ceden terreno hacia novelas de orientación femenina, una nueva novela social que se acerca a la visión de la mujer en la sociedad». Y todo ello enmarcado en unos títulos abonados al thriller, la novela negra de tintes históricos e incluso la ciencia ficción y la distopía. Un aparente cambio de rumbo para un galardón que se llevó el año pasado Javier Sierra y que espera a partir de este lunes un nuevo podio que corone su 67 edición y se reparta los 601.000 euros que se lleva el ganador y los 150.250 del finalista.