Ayanta Barelli, finalista, posa con el ganador del Premio Planeta Santiago Posteguillo
Ayanta Barelli, finalista, posa con el ganador del Premio Planeta Santiago Posteguillo - Efe

Sánchez Dragó lloró «como una magdalena» al ver a su hija finalista del Premio Planeta

Ayanta Barelli ha obtenido el reconocimiento por «Un mar violeta oscuro»: «Quería a través del hecho literario saber quién soy»

BarcelonaActualizado:

El escritor Fernando Sánchez Dragó ha asegurado, tras el reconocimiento a su hija Ayanta Barelli como finalista del Premio Planeta con «Un mar violeta oscuro», que ha sido «un momento extraordinariamente emocionante», y de hecho se le ha entrecortado la voz al pronunciar estas palabras.

En la rueda de prensa posterior a la concesión del Premio Planeta y al ser preguntado por su opinión sobre el galardón a su hija, Dragó -quien fue finalista con «El camino del corazón'» en 1990 y posteriormente ganador en 1992 con «La prueba del laberinto»- ha afirmado que en la mesa ha llorado «como una magdalena» con la entrega del galardón.

Ha subrayado que fue uno de los primeros de leer la novela y que en cuanto la acabó envió un correo a su hijo en que le aseguraba: «He sentido lo mismo que cuando hace 50 años leí 'Cien años de soledad'», ha añadido, agradeciendo que el jurado haya premiado la obra.

Ayanta Barilli ha asegurado este martes sobre la novela: «Quería a través del hecho literario saber quién soy». La escritora y periodista ha explicado que para saber quién es tenía que «hacer un salto hacia atrás» y rescatar a su bisabuela, su abuela y su madre, y que ha escrito la novela con todo el corazón, con la que ha buscado convertir algo personal en algo universal.

Barilli ha remarcado que se trata de una novela polifónica, dividida en tres partes -con la bisabuela, la abuela y la madre- que recorre desde mediados del siglo XIX a la actualidad, a los que se suma textos que ha encontrado de ellas en su investigación familiar.

«En toda esta investigación encontré muchas cajas con material escrito por ellas, que he reelaborado para pergeñar una novela», ha afirmado la escritora.

La novela, ha explicado Barilli, se basa en recuerdos vividos y sobrevenidos, con una parte de ficción y otros reales, pero ha señalado que a medida que se acerca a la actualidad es «más fiel a lo que sucedió».

Ha asegurado que desconoce qué porcentaje existe en la novela de realidad y de ficción: «Es una versión de mi propia historia, que me gusta y que tolero», ha remarcado, señalando que en el proceso cuestiones que ficcionaba se convertían en realidad.

Barilli ha recordado que en su casa se han pasado la vida contando mentiras «si se considera ficción contar mentiras», y que este también ha sido el juego al escribir la novela.

En una edición del Premio Planeta en la que ha aumentado el peso de las voces femeninas en las aspirantes, ha subrayado que es una obra que apela a la «responsabilidad de las mujeres de no sentirse víctimas» y una reconciliación entre hombres y mujeres necesaria.

Tras recordar que su padre ha sido una referencia única y que su canción de cuna fue el tecleo de la máquina de escribir de Sánchez Dragó, ha remarcado: «Mi padre me ha enseñado a tener como escudo un libro y como espada una pluma».

Ha asegurado que sus intereses literarios han sido amplios, yendo desde la novela de aventuras hasta clásicos como Herman Hesse y Jorge Luis Borges: «He sido lectora compulsiva», ha señalado.