LIBROS

Novela histórica: autores frente al fenómeno

Algunos de los escritores españoles de novela histórica analizan el auge y el rigor del género, al tiempo que recomiendan sus lecturas favoritas

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  1. Santiago Posteguillo: «Es la forma más amena para saber de dónde venimos»

    Santiago Posteguillo
    Santiago Posteguillo

    -¿A que se debe el auge de la novela histórica?

    -Hay dos preguntas que los seres humanos se plantean alguna vez: ¿De dónde venimos y hacia dónde vamos? La literatura, que explica el mundo a veces mejor que el más aparentemente objetivo y realista análisis sociológico, da respuesta a estas preguntas con dos géneros literarios: la novela histórica responde a la cuestión sobre nuestro origen y la ciencia ficción anticipa futuros posibles (con frecuencia distópicos y terribles). Los diferentes gobiernos trabajan para eliminar las humanidades del currículum educativo, reduciendo las horas de geografía, latín, griego, arte y, por supuesto, historia (y esto no es lo peor: peor es cuando la historia además de reducida se enseña tergiversada). Lo que se busca es tener trabajadores que no sepan historia ni ética ni filosofía. Se quiere ingenieros, financieros, médicos y hasta científicos que sepan mucho de su disciplina pero sin la capacidad crítica de plantearse si sus decisiones son morales. Eso lo deciden otros. Lo que no han conseguido (aún) es aniquilar la curiosidad innata del ser humano. A mayor reducción de horas de historia en colegios, institutos y universidades, mayor número de revistas sobre divulgación histórica. Y, de la mano de esta curiosidad, viene la novela histórica: la forma más amena que encuentra la gente para saber de dónde venimos. Matar la curiosidad es más difícil de lo que los gobernantes piensan. Eso me divierte.

    -¿Qué le llevó a usted a este género?

    -Me gusta la literatura y me gusta la Historia. No hay mejor forma para combinar ambas pasiones que escribir novela histórica. Y hay en mí una motivación complementaria: criticar mi presente y promover reflexión. Alguien dirá que es contradictorio querer explicar o cuestionar el presente hablando del pasado, pero no lo es. Yo escribo sobre un Trajano que mil novecientos años antes de nuestra época luchaba contra la corrupción, obligando a los senadores a devolver el dinero sustraído; hacía política social en favor de los más perjudicados y era proactivo en la acción de gobierno sin permitir que los problemas se cocieran hasta pudrirse. ¿Estoy hablando sólo del pasado? ¿No será más bien que les estoy dando un tirón de orejas (de unas 3.600 páginas) a los gobernantes de mi época?

    -¿Tienen rigor estos libros?

    -Hay novelas que son históricas porque se sitúan en un pasado muy bien recreado pero cuya trama central es de ficción: «El nombre de la rosa», de Eco, sería un ejemplo. Y otras en donde no solo la ambientación, sino que los principales personajes son históricos, como «Yo, Claudio», de Graves. Aquí el nivel de historicidad es mayor. Cada lector debe elegir qué tipo de novela prefiere. A mí me gusta más escribir del segundo tipo, pero me gusta leer de ambos.

    -Recomiende un título imprescindible.

    -Todas las novelas de Alejandro Núñez Alonso, un escritor injustamente olvidado.

  2. Gonzalo Giner: «Nos permite revivir fascinantes hechos históricos»

    Gonzalo Giner
    Gonzalo Giner

    -¿A que se debe el auge de la novela histórica?

    -Una novela histórica es como una máquina del tiempo que permite revivir fascinantes hechos históricos sin levantarse del sillón. Hay quien gracias a su lectura se puede llegar a sentir legionario romano, cabalgar por la España de la Reconquista. Además se puede aprender un poco de nuestro pasado sin tener que enfrentarse a sesudos ensayos históricos. Con esos espectaculares ingredientes, ¿cómo no van a gustar a los lectores?

    -¿Qué le llevó a usted a este género?

    -Llegué a ellas como lector. Recuerdo mi primera novela con solo doce años; «Jeromín», del padre Coloma, un relato de la vida de don Juan de Austria que me gustó tanto que decantó mis gustos. A esta primera le siguieron otras muchas. Pero por encima de todas, las de Pérez-Reverte fueron las que ejercieron sobre mí una imperiosa necesidad de escribir, y decidí hacerlo tomando como fondo la época de las Cruzadas. Como escritor novel envidiaba tanto la habilidad narrativa de autores como Noah Gordon, Ken Follet o Julia Navarro, que no he hecho otra cosa que intentar asemejarme un poco a ellos. Eso sí, no sé si con demasiado acierto.

    -¿Tienen rigor estos libros?

    -De autores españoles me atrevo a afirmar que la gran mayoría lo tienen. Encuentro mucha honestidad en su trabajo documental, reconozco el tiempo de estudio que hay detrás de sus relatos como también la pulcritud en los datos y referencias que emplean. No diría lo mismo con alguno de los autores extranjeros que publican con mucho éxito en España.

    -Recomiende un título imprescindible.

    -«Africanus», de Santiago Posteguillo. Santiago aúna en sus novelas como pocos la veracidad de los hechos con la creación de espectaculares personajes y tramas inolvidables.

  3. Magdalena Lasala: «Es un género completo, tiene reflexión, épica y carnalidad»

    Magdalena Lasala
    Magdalena Lasala

    -¿A que se debe el auge de la novela histórica?

    -Es un género completo, como la ópera. Si está bien construida, tiene estructura intelectual y pasión, reflexión y carnalidad, acontecimientos épicos y personajes de detalle que actúan como el bordado perfecto para cerrar el tejido… y puede llegar a ser inolvidable. Es creación para la recreación de realidades que alimentan emociones. Bebe de la memoria planteando la oportunidad de ver las cosas de otro modo; integra placer y dosis de conocimiento si está construida desde el respeto. Ayuda a elaborar referencias aprendiendo de lo que fuimos para decidir hacia dónde queremos avanzar.

    -¿Qué le llevó a usted a este género?

    -Llegué a través de la poesía, planteándome mis raíces culturales y determinadas certezas sobre las que quise investigar. La Historia es necesaria para entender que no hay una sola verdad, y ahí encontramos caminos fascinantes para ampliar nuestro propio criterio sobre la actualidad.

    -¿Tienen rigor estos libros?

    -La investigación es necesaria de base; la historia es lo que es y no se pueden cambiar las fechas, los acontecimientos, ciertos nombres. El rigor es un débito con los lectores y por eso incluyo apéndices de fuentes y bibliografía. Pero hay mucho que permanece oculto, esperando a ser desvelado. Como novelista, recreo las partes oscuras o que no estaban contadas, eso me apasiona, y planteo una hipótesis de cómo pudieron haber acontecido las cosas.

    -Recomiende un título imprescindible.

    -«Sinuhé, el egipcio», de Mika Waltari.

  4. Isabel San Sebastián: «Suple las graves carencias del sistema educativo»

    Isabel San Sebastián
    Isabel San Sebastián - Ignacio Gil

    -¿A que se debe el auge de la novela histórica?

    -Supongo que a la necesidad de suplir graves carencias de un sistema educativo incapaz de enseñar Historia de un modo ameno. Necesitamos referencias vitales, información que nos permita entender el presente comprendiendo lo que ocurrió en el pasado, claves para situarnos en nuestro tiempo y nuestro mundo a partir del tiempo y el mundo que fueron.

    -¿Qué le llevó a usted a este género?

    -La pasión por la Historia y la literatura. Antes de atreverme a escribir, había devorado millares de libros tanto de ficción como de ensayo histórico. El periodismo proporciona herramientas muy útiles para la investigación y la construcción de relatos. Un periodista cuenta historias reales acontecidas en el presente. Un escritor de novela histórica cuenta historias de ficción situadas en contextos históricos reales, cuya descripción ha de ser rigurosa. La técnica narrativa es parecida y el rigor con los hechos, también. La novela tiene la ventaja de que te permite escoger el final que deseas para tu trama e introducir elementos emocionales que en el periodismo son peligrosos.

    -¿Tienen rigor estos libros?

    -Unos más y otros menos. En general tienen más rigor con los hechos en sí que con la forma de vivirlos e interpretarlos en un determinado contexto histórico. Me refiero, por ejemplo, a introducir conceptos como el ateísmo en la Edad Media o mostrar mujeres vikingas luchando codo a codo con sus compañeros varones.

    -Recomiende un título imprescindible.

    -La trilogía «Aléxandros», de Valerio Massimo Manfredi.

  5. Luis García Jambrina: «Combina el entretenimiento, la enseñanza y la emoción»

    Luis García Jambrina
    Luis García Jambrina

    -¿A que se debe el auge de la novela histórica?

    -A que es una combinación perfecta de entretenimiento, enseñanza y emoción, lo que yo llamo las tres «es»; también de novela culta y novela popular. Por otra parte, es muy posible que el creciente desencanto ante la realidad presente nos haya llevado a un nuevo romanticismo, un romanticismo, eso sí, irónico y descreído, pero no por ello menos apasionado. De alguna forma, buscamos en el pasado lo que no encontramos en la vida real. La gran ventaja, además, de la novela histórica es que puede llegar allá donde no llega la Historia.

    -¿Qué le llevó a usted a este género?

    -Fui a parar a él un poco por casualidad y otro poco por curiosidad. Pero debo decir que, después de varias novelas, es el género en el que más a gusto me encuentro, si bien es cierto que, en mi caso, suelo mezclarlo con otros tipos de novela, como la negra y detectivesca, la picaresca o la novela de aventuras. Creo que se trata de un género que aún puede dar mucho de sí.

    -¿Tienen rigor estos libros?

    -Naturalmente, una buena parte carece del más mínimo rigor histórico y/o literario. Pero eso se podría decir de otros géneros, incluida la novela más experimental. Lo que ocurre es que existe un prejuicio muy arraigado en la crítica y en el mundo académico en contra de la novela histórica y esto hace que siempre esté bajo sospecha. Se ve que el hecho de que algo tenga éxito siempre genera desconfianza.

    -Recomiende un título imprescindible.

    -«Una reina en el estrado» (premio Booker; Destino, 2013), de Hilary Mantel. Una obra maestra de la novela histórica actual. Continuación de «En la corte del lobo», está centrada en la vida de Thomas Cromwell, un hombre hecho a sí mismo en unos tiempos en los que era fácil perder la cabeza por un quítame allá esas pajas. Emociona, entretiene y enseña a partes iguales.

  6. Ildefonso Falcones: «No creo que la Historia pueda cambiarse según la trama»

    Ildefonso Falcones
    Ildefonso Falcones - Inés Baucells

    -¿A que se debe el auge de la novela histórica?

    -«Guerra y paz», «Sinuhé, el egipcio». Dos novelas fantásticas, entre muchas otras, que no son más que un ejemplo de la trascendencia que ha tenido este género a lo largo del tiempo. La novela histórica siempre ha estado, aunque no fuera en auge entendiendo por tal un éxito desmedido en las librerías y en el interés del lector. No recuerdo una época de mi vida en la que no tuviera opción a una buena novela histórica.

    -¿Qué le llevó a usted a este género?

    -Las razones de mi entrada en la novela histórica son bastante más peregrinas o prosaicas que las que cabría esperar. Escribí novela histórica porque no conseguí que alguna editorial se prestase a publicar una novela mía contemporánea. Al final, decidí probar suerte con una novela histórica, «La catedral del mar», y con esa conseguí editor, aunque tardé cerca de dos años en obtenerlo después de que la mayoría, todas menos una en realidad, rechazase el manuscrito. La cuestión fue que al cabo de esos dos años aproximados, ya tenía casi terminada otra novela que no era histórica. La ofrecí a la editorial, pero no la quisieron. Querían novela histórica… y desde entonces.

    -¿Tienen rigor estos libros?

    -Deberían. Soy contrario al argumento de que la historia puede cambiarse en función de la trama. Tramas, en tanto que producto de la imaginación, hay miles; Historia solo una. No es admisible que, tras leer una novela histórica, tengamos que recurrir al estudio para comprobar si aquello que nos ha contado un autor, acaeció o no.

    -Recomiende un título imprescindible.

    -«La tierra maldita», de Juan Francisco Ferrándiz, que en marzo publicará Grijalbo. Ambientada en la Barcelona medieval del siglo IX, es una espléndida recreación de una época oscura.