¿Quién era el misterioso hombre de Tongzi?

Unos dientes encontrados en un yacimiento al sur de China podrían pertenecer a una enigmática especie humana

MadridActualizado:

Si algo han aprendido en los últimos años los investigadores dedicados a la evolución humana es que esta no es precisamente lineal. Nuestra historia como especie y la de las que nos precedieron y nos acompañaron en algún momento en la Tierra formando parte de la humanidad es mucho más intrincada de lo que se pensaba. Uno de los linajes más misteriosos es el de los denisovanos, representados en el registro fósil por unos dientes y el fragmento de un meñique infantil de unos 50.000 años de antigüedad hallados en el macizo de Altai de Siberia. Ahora, un equipo internacional de científicos, entre ellos algunos del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (Cenieh), ha analizado cuatro de dientes desenterrados a miles de kilómetros, en un yacimiento del sur de China, llegando a la conclusión de que su dueño también podría pertenecer a ese extraño y buscado grupo humano hermano de los neandertales.

Los cuatro dientes estudiados, hallados entre 1972 y 1983 en la cueva de Yanhui, en Tongzi, tienen una cronología de entre 172.000 y 240.000 años de antigüedad. En un principio fueron asignados a Homo erectus tardío o a Homo sapiens arcaico. Sin embargo, en el nuevo trabajo, liderado por el Institute of Vertebrate Paleontology and Palaeoanthropology de Pekín (IVVP), se ha reevaluado la morfología de las piezas mediante un análisis de morfometría geométrica y microtomografía computarizada (micro-CT).

Según explican los autores en Journal of Human Evolution, los dientes de Tongzi se compararon principalmente con homínidos del mismo período cronológico (Pleistoceno medio tardío) o de la misma área geográfica (Asia oriental). Los resultados apuntan a la existencia de más de una población humana en el este de Asia durante este período: una que puede clasificarse taxonómicamente como H. erectus (representada por fósiles como Zhoukoudian, Hexian y Yiyuan); y otra que se caracteriza por la expresión de rasgos que se encuentran más comúnmente en especies del género Homo más recientes, como la simetría de la corona, la reducción lingual y la superficie de la dentina simplificada del tercer premolar. En definitiva, los dientes de Tongzi son un mosaico de rasgos antiguos y modernos.

Candidatos a denisovanos

El hallazgo se une a un número creciente de descubrimientos en China que no encajan en las ramas conocidas del árbol evolutivo humano. «Serán necesarios más hallazgos fósiles y genéticos para poder evaluar la taxonomía de las poblaciones “no-erectus” del Pleistoceno Medio asiático, como los homínidos de Tongzi, quienes podrían ser unos buenos candidatos al linaje de los denisovanos», señala María Martinón-Torres.

Los denisovanos habitaron Asia durante el Pleistoceno medio tardío y el Pleistoceno superior. De ellos se han obtenido abundante información genética pero apenas se tienen restos fósiles, por lo que su aspecto físico y su identificación en el registro fósil siguen siendo un auténtico misterio. Los homínidos de Tongzi podrían ser parte de esa familia, ser individuos híbridos o formar parte de un linaje humano aún desconocido en China. Lo que está claro es que Asia será fundamental para reescribir la historia de la evolución humana en los próximos años.