Los diez protagonistas de la ciencia en 2011 (para bien y para mal)
(En izquierda a derecha) Sara Seager, Rosie Redfield, Mike Lamont, Lisa Jackson, Tatsuhiko Kodama, Diederik Stapel, Danica May Camacho, Dario Autiero, Essam Sharaf y John Rogers - nATURE

Los diez protagonistas de la ciencia en 2011 (para bien y para mal)

El físico responsable del experimento de los neutrinos, la astrónoma «cazaplanetas» de la misión Kepler y el bebé 7.000 millones, entre las personas que han marcado el año, según la revista Nature

madrid Actualizado:

La prestigiosa revista científica Nature publica en su último número un particular «top ten» con los protagonistas -no solo científicos- que han marcado el mundo de la ciencia durante 2011, para bien o para mal. Se trata de las historias humanas que están detrás de las investigaciones más prometedoras de la física o la astronomía, nombres que muchas veces pasan desapercibidos para el gran público, pero que son el auténtico motor de los descubrimientos. Otros, por el contrario, han salido a la luz por cuestiones más controvertidas, como un psicólogo que admitió un espectacular fraude a gran escala o una bióloga que criticó duramente a los colegas que descubrieron, presuntamente, una bacteria capaz de vivir del arsénico. Entre los elegidos por la publicación británica también se encuentra Essam Sharaf, hasta hace poco primer ministro egipcio, por su deseo de impulsar la ciencia para solucionar los problemas de su país, e incluso un bebé muy especial. Estas son las diez personalidades:

1- Dario Autiero, el físico de los neutrinos

Dario Autiero, investigador del Instituto de Física Nuclear en Lyons, Francia, se ha visto envuelto en una tormenta mediática y de escepticismo científico desde que el 23 de septiembre, él y sus colegas del experimento OPERA, en el acelerador de partículas del CERN, en la frontera franco-suiza, anunciaran unos resultados que podían cambiar los cimientos de la física moderna: la posibilidad de que una partícula, el neutrino, sea capaz de viajar más rápida que la luz. La opinión general de los científicos, hasta el momento, es que sus colegas cometieron un error, pero eso aún está por discernir.

2- Sara Seager, la cazadora de planetas como la Tierra

Dentro de cientos de años, dice Sara Seager a Nature, «la gente mirará hacia atrás y no se acordará de mí ni de ti. Ellos recordarán a la generación que descubrió mundos como la Tierra». La astrónoma del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) en Cambridge, es miembro del equipo del observatorio espacial Kepler. La sonda ha encontrado este año 28 exoplanetas confirmados, incluido uno que se encuentra en su zona de habitabilidad. Más de 2.000 candidatos esperan confirmación.

3- Lisa Jackson, la defensora del medioambiente

Como administradora de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) de EE.UU., Lisa Jackson ha sido objeto de ataques incesantes tras proponer el endurecimiento de las normas para combatir la contaminación atmosférica. El presidente Barack Obama retiró la regulación cediendo a las demandas de los republicanos en el Congreso y a algunos líderes empresariales.

4- Diederik Stapel, el psicólogo estafador

Durante más de ocho años, el que era un prestigioso psicólogo social holandés, Diederik Stapel, se dedicó a fomentar su reputación publicando los más avanzados estudios de su disciplina en revistas de primer nivel como Science. Pero resultó que se había inventado todas sus investigaciones. El fraude no solo le afecta a él sino a los trabajos de cientos de asistentes que colaboraron de buena fe y que finalmente le han desenmascarado. Entre algunas de las conclusiones que Stapel avaló con sus falsas investigaciones figura la de que las personas que comen carne son más agresivas que los vegetarianos.

5- Rosie Redfield, contra la bacteria del arsénico

En diciembre de 2010, la NASA anunciaba que había descubierto una bacteria «única en el mundo que cambiaría por completo la forma en que buscamos seres vivientes fuera de la Tierra». Se trataba de una criatura que supuestamente podía vivir del arsénico. Pero el hallazgo no convenció a toda la comunidad científica. Uno de los discrepantes más duros fue Rosie Redfield, microbióloga de la Universidad Británica de Columbia, quien calificó el estudio como un fraude y aseguró en su blog que los autores de la investigación eran «malos científicos».

6- Essam Sharaf, exprimer ministro de Egipto

Cuando los académicos se unieron a las millones de personas que protestaban en las calles de Egipto, la voz de un ingeniero pronto comenzó a liderar los cánticos. Essam Sharaf estaba en medio de las manifestaciones de enero y se convirtió en el primer ministro de su país tras la revolución en marzo, promocionando la ciencia como solución a los problemas del país. En noviembre renunció en medio de una segunda oleada de protestas populares. Sharaf intentó impulsar la investigación en campos que van desde la seguridad del agua a la energía. «Los países no avanzan excepto con investigación científica», decía.

7- Mike Lamont, el mecánico del bosón de Higgs

El 13 de diciembre, los físicos del Gran Colisionador de Hadrones (LHC) presentaron las mejores indicaciones de que el buscado bosón de Higgs, la partícula que supuestamente encierra el secreto de por qué todas las demás tienen masa, podría ser encontrado. Mike Lamont es el ingeniero que mantiene en marcha la «máquina de Dios», colisionando partículas. Buena parte del éxito del LHC depende este hombre.

8- Tatsuhiko Kodama, la voz crítica de Fukushima

El biólogo Tatsuhiko Kodama, jefe del Centro de Radioisótopos de la Universidad de Tokio, ha sido la voz más crítica contra el gobierno japonés por no informar con precisión sobre la cantidad de radiación que se había filtrado de la planta nuclear de Fukushima tras el terremoto del 11 de marzo. «Es una clara negligencia por parte del gobierno», llegó a gritar ante el parlamento de su país. La diatriba de 16 minutos ha sido vista alrededor de un millón de veces en YouTube.

9- John Rogers, el físico tecnológico

La habilidad del científico doctorado en Harvard John Rogers es transformar ideas de la física en prototipos tecnológicos. Trabaja, por ejemplo, con materiales orgánicos. Uno de sus últimos inventos conocidos, elaborado junto con un equipo internacional de ingenieros, es una especie de calcomanía que integra la tecnología más sofisticada en una lámina transparente sin cables. Como si fuera un tatuaje temporal, se pega a la piel y mide el ritmo cardíaco y la actividad cerebral y muscular de quien lo porta.

10- Danica May Camacho, la niña 7.000 millones

No ha descubierto nada, todavía, pero esta pequeña pasará a los anales de la historia. Es la primera de un buen número de bebés que nacieron el 31 de octubre de 2011, fecha en la que, según Naciones Unidas, la población mundial alcanzaba los 7.000 millones. Danica May Camacho pesó dos kilos y medio y nació en un hospital público de Manila (Filipinas). Poner una cara a un número es algo simbólico, pero llama la atención al reto que supone un planeta cada vez más poblado.