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En el museo también se come

Una ruta por la faceta gastronómica de los museos del mundo

Nubel
Nubel - Museo Reina Sofía
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Sabe que la Gioconda está a pocos metros de su mesa y eso, en el fondo, lo llena de emoción. Igual que saber que esa escultura que está viendo por la ventana, pertenece a Lichtenstein. Si siempre soñó con comer entre las mismas paredes que resguardan sus obras de arte favoritas, sepa que está de enhorabuena.

Cada vez son más los museos que deciden integrar en sus instalaciones espacios en los que saciar su hambre (o su gula). Pero no piense que se trata de rincones incómodos en los que tomar con prisas un bocado, nada más lejos. Se trata más bien de restaurantes de lujo proyectados por los mejores diseñadores y con cartas que hacen las delicias de cualquier visitante (y comensal).

Museo Reina Sofía (Madrid)

Nubel
Nubel - Museo Reina Sofía

Restaurante Nubel

Cuando el Museo Reina Sofía amplió, en 2004, sus instalaciones para la exposición de Roy Lichtenstein, el arquitecto y diseñador francés Jean Nouvel proyectó un maravilloso patio en el que hoy se ubica la terraza del restaurante Nubel. Abierta todo el año y con vistas privilegiadas a la escultura monumental “La Pincelada” (Brushtroke) de Roy Lichtenstein.

El chef Javier Muñoz-Calero es el encargado de confeccionar los platos que componen la amplia variedad de cartas, una para cada momento del día, en las que encontramos propuestas como aperitivos clásicos españoles, solomillo lacado como mojo de hierbasco o una zona raw con propuestas de todos los rincones del mundo. Recetas que escapan de la tradición mediterránea y se llenan de vanguardia para estar en consonancia con la temática del museo.

Museo Guggenheim (Bilbao)

Nerua
Nerua - Museo Guggenheim

Nerua

Si tiene en mente la escultura de la araña ‘mama’, un trabajo que realizó de la artista Louise Bourgeois y que se ubica junto al Museo Guggenheim Bilbao, no le será complicado localizar este restaurante. Nerua es un espacio liderado por el chef Josean Alija, galardonado con una estrella Michelín y tres soles en la Guía Repsol. “Desde sus orígenes el Museo quiso ofrecer a visitantes y locales una muestra de la cultura gastronómica vizcaína. Delegó esta tarea en Bixente Arrieta, de IXO grupo, quien confió en Alija”, explican desde el restaurante.

Siguiendo los deseos del museo, el restaurante ofrece una amplia variedad de platos tradicionales, elaborados solo con productos de temporada. Eso sí, con un toque experimental.

Museo D’Orsay (París)

Restaurant du Musée d'Orsay
Restaurant du Musée d'Orsay - © Musée d'Orsay / Sophie Boegly

Restaurant du Musée d'Orsay

El antiguo restaurante del hotel Orsay, situado en la primera planta del museo, ha sido reconvertido en lo que hoy conocemos como el Restaurant du Musée d'Orsay. Eso sí, conservado todo el esplendor del espacio inaugurado en 1900. Este espacio, con los techos pintados, lleno de dorados y fastuosas lámparas de araña, ha sido clasificado como monumento histórico.

Merece la pena visitarlo y disfrutar de los platos elaborados el chef Yann Landureau, cocina tradicional francesa inspirada en los cuadros y en las exposiciones temporales que alberga el museo. Todo ello regado con los mejore y más exclusivos vinos de la zona.

Museo Thyssen (Madrid)

El Mirador del Thyssen
El Mirador del Thyssen - Museo Thyssen

El Mirador del Thyssen

Está ubicado en la última planta del museo, en el ático, y solo abre durante los meses de verano (hasta el 3 de septiembre). Este espacio, privilegiado y discreto, con vistas al Paseo del Prado y capacidad para cien comensales, ofrece a los visitantes un rincón en el que relajarse y escapar del bullicio de la ciudad.

El Antiguo Convento Catering es el encargado de la gestión de los servicios gastronómicos del Mirador. Ofrece una carta elaborada por el jefe de cocina, Daniel Napal, en la que la gastronomía mediterránea, es la protagonista. En ella es posible encontrar manjares tradicionales que se funden con propuestas alternativas sin olvidar su principal labor: sorprender el paladar del cliente y ofrecerle recetas elaboradas con productos exclusivos.

Museo del Louvre (París)

Café Marly
Café Marly - Museo Louvre

Café Marly

Bajo las grandes arcadas del museo, a pocos metros del Carrousel y el Jardín de Tuillerías, se sitúa Le Marly, un café con decoración de estilo Napoleón III, lleno de banquetas acolchadas y madera dorada que diseñaron los decoradores Olivier Gagnère y Yves Taralon. El espacio, en el que se respira la elegancia de otra época, tiene unas vistas privilegiadas a la pirámide de cristal que sirve de entrada al museo y rememora la época en el que el Louvre, lejos de ser un museo, era el espacio en el que se relajaba la realeza.

Su menú, original y creativo, en el que encontrará sugerencias como tartar de salmón cortado a cuchillo o raviolis a la trufa, pretende colaborar en esa misión de trasladar al visitante a una época de lujo y ostentación.

Museo de Artes y Diseño (Nueva York)

Robert Restaurante
Robert Restaurante - Museo de Artes y Diseño

Robert Restaurante

Cenar con vistas al Central Park parece una utopía, pero el Robert Restaurante, ubicado en la última planta del Museo de Artes y Diseño, lo ha hecho realidad. Este espacio, romántico y sensual, propone a los turistas y a los residentes de la urbe, disfrutar de magníficas puestas de sol mientras disfruta de un cóctel y escucha de fondo las melodías que resuenan en un piano de cola –anuncia los conciertos en su página web y, en verano, tiene casi todos los días de la semana–. También degustar los platos de una carta elaborada por el chef Gonzalo Colin e inspirada en los sabores del mundo.

Museo del Traje (Madrid)

Café de Oriente
Café de Oriente - Museo del Traje

Café de Oriente

Los jardines y fuentes que rodean el Museo del Traje, se convierten en el enclave ideal para resguardar el Café de Oriente, un restaurante de corte vanguardista que ofrece a sus comensales una amplia variedad de platos típicos de la cocina vasca actualizados. No es complicado encontrar en ella propuestas como el carpaccio de vieiras, remolacha y yemas de erizo, la carrillera de ternera en ravioli de col verde y ragout de zanahoria o el jarrete de ternera blanca con su tuétano, pensadas por el chef Roberto Hierro.

El espacio, regentado, desde 2012, por el Grupo Lezma, se ha convertido en un enclave de referencia de la capital. Además, gracias a la variedad de sus instalaciones, además de disfrutar de un delicioso menú en la terraza y el salón acristalado, es posible relajarse en las salas de chill-ut con música de fondo y una copa en la mano.

MOMA (Nueva York)

Terrace 5
Terrace 5 - MOMA

Terrace 5

Una de las peculiaridades del Museo de Arte Moderno de Nueva York es que, distribuidos por todas sus plantas, cuenta con tres restaurantes y cafeterías. Terrace 5, uno de los más lujosos, está ubicado junto a las galerías de pintura y escultura, en la última planta. Además, goza de una espectacular vista al jardín de esculturas de Abby Aldrich Rockefeller.

Una de las peculiaridades del restaurante es que cuenta, entre sus muebles, vajillas y demás enseres, con piezas de los principales diseñadores modernistas, entre los que destacan nombres Arne Jacobsen, Georg Jensen o Fritz Hansen. Un espacio exclusivo al que solo pueden acceder los visitantes del museo y en el que reservar mesa es tarea imposible.

Design Museum (Londres)

Parabola
Parabola - Design Museum

Parabola

El Museo de Diseño de la capital británica no podía permitir que su restaurante no fuera proyectado por los mejores diseñadores de la región. Por eso encargaron al Universal Design Studio, fundado por Edward Barber y Jay Osgerby, la creación del espacio que lo albergaría. Parábola, el nombre elegido para el restaurante, hace referencia al nombre del emblemático tejado moderno, de mediados de siglo, del edificio en el que está integrado.

Graham Blower, el jefe de cocina, ha sido el encargado de confeccionar una carta que cambia, de manera estacional, para adaptarse a los productos de temporada y ofrecer a los clientes un menú a medio camino entre lo clásico y lo moderno. Una oferta que, por la noche, se sofistica, incluyendo las colaboraciones temporales de diferentes chefs de renombre, con la intención de ofrecer una experiencia novedosa y sorprendente.

Museo Gucci (Florencia)

Café Gucci
Café Gucci - Museo Gucci

Café Gucci

Cada vez son más las firmas de moda que amplían sus horizontes al mundo de la restauración. Un claro ejemplo es el café Gucci, emplazado en el museo de la firma homónima. Ubicado a escasos metros del Duomo de Florencia, este espacio de corte clásico y muebles de madera oscura, ofrece una amplia variedad de platos inspirados en la gastronomía tradicional de la Toscana. Pero son sus infusiones y sus desayunos los que lo convierten en el mejor rincón en el que empezar el día. Su carta de repostería ha sido elaborada en exclusiva por Ernst Knam, un pastelero y chocolatero de origen alemán, que destaca por su gusto ecléctico y su inspiración vanguardista, aimperantes en todas sus propuestas.