Obama hace una ronda telefónica con los líderes del Congreso desde la residencia de la Casa Blanca - WHITE HOUSE

Obama sufre el mayor vuelco parlamentario en 60 años

Histórico cambio de signo político en la Cámara de Representantes, con 60 escaños más para los republicanos (239 frente a 196); los demócratas siguen controlando el Senado, donde sus adversarios ganan seis asientos (53-47)

WASHINGTON Actualizado:

Estas elecciones midterm han provocado el mayor vuelco político en la Cámara de Representantes de EE.UU. en 60 años. Exactamente desde 1946, cuando los republicanos ganaron 13 asientos en el Senado (emergiendo con una mayoría de 51 a 45, la mayor que han disfrutado entre 1930 y 1980). Y se llevaron 55 escaños en la Cámara, quedando 246 a 188, su mayoría más amplia desde 1930.

Ayer, los votantes americanos volvieron a alterar de forma significativa el reparto de poder en Washington, con 60 escaños más para los republicanos en la Cámara de Representantes (la composición queda de momento en 239 frente a 196) y seis asientos más en el Senado, que sigue en manos demócratas (53 a 47).

Tal y como venían anticipando las encuestas de intención de voto, el partido de Barack Obama ha sufrido un evidente castigo en los comicios legislativos celebrados este martes. Hasta el punto de perder la mayoría que tenían desde el 2006 en la Cámara de Representantes y ver reducido también su margen de maniobra en el Senado.

Los republicanos necesitaban 39 escaños para hacerse con el control de la Cámara Baja, pero al final se espera que su avance sea de 60 puestos. Un margen de victoria que los republicanos no habían conocido desde la "revolución conservadora" de 1994, cuando llegaron a sumar 53 escaños en la parte del Congreso con mayor responsabilidad en materia económica. Todo este cambio también se ha visto impulsado por el "Tea Party" que ha logrado imponer a algunos de sus candidatos en relevantes victorias, sobre todo en la Cámara Alta. Como es el caso de Rand Paul en Kentucky junto a Marco Rubio en Florida, que ahora más que nunca alimentar toda clase de especulaciones presidenciables.

Si al final del complicado recuento, los republicanos se quedan a las puertas del Senado, sus posibilidades de conquistar también la Camára Alta se verán multiplicadas en la próxima cita con las urnas. De los 33 escaños que se renovarán en los comicios del 2012, un total de 21 están ocupados por demócratas y 2 por independientes que votan con ellos. Mientras tanto, senadores republicanos como John Cornyn y John McCain, los dos de Arizona, ya han sugerido la posibilidad de incorporar en las próximas semanas algún tránsfuga a sus filas.

Este nuevo balance de fuerzas en Washington abre una era de gobierno dividido, con cambios casi inevitables para el gobierno de Barack Obama. Como primera consecuencia, la demócrata Nancy Pelosi perderá su puesto como "Speaker" de la Cámara de Representantes. Aunque la diputada por California ha sido reelegida sin problemas, se espera que la nueva mayoría conservadora designe al diputado por Ohio, John Boehner, como presidente de la Cámara Baja y segundo en la línea de sucesión presidencial. Barack Obama telefoneó a los líderes demócratas y republicanos del Congreso y expresó a estos últimos su disposición a colaborar con ellos tras el triunfo de la hasta ahora oposición en las elecciones legislativas.

Un 41% de conservadores

Las siempre estudiadas encuestas a pie de urna, a cargo de un consorcio de grandes medios de comunicación de Estados Unidos, han confirmado la ventaja de los republicanos a la hora de capitalizar el evidente descontento del electorado. De acuerdo al análisis realizado por el grupo Pew Research con los sondeos realizados ayer, 41 % de los votantes se han calificado a sí mismos como conservadores. En comparación con el 32 % registrado durante el 2006 y el 34 % en el 2008.

Una sólida mayoría del 56 % de los votantes está de acuerdo con la idea de que "el gobierno está haciendo demasiado cosas que es mejor dejar hacer a empresas e individuos". Cuando hace dos años, la mayoría pensaba que "el gobierno debe hacer más para solucionar los problemas". Esta vez, un 73 % de votantes no aprobaba la gestión del Congreso federal. Entre reproches que se han repartido bastante por igual entre ambos partidos políticos.

La economía, clave

Con diferencia, la economía ha sido la cuestión más importante de estas elecciones. Con un 88 % de votantes que consideran la actual situación con casi un 10 % de paro como bastante mala y un 42 % que se declaraba "peor que hace dos años". A la hora de buscar culpables, los mayores porcentajes de responsabilidad sobre la "gran recesión" son atribuidos a los banqueros de Wall Street (35%), la Administración Bush (29%) y en tercer lugar a Obama (24%).

Las llamadas "exit polls" también han puesto de manifiesto el fracaso de los intentos de Obama de recrear la coalición que le llevó a la Casa Blanca en el 2008. Particularmente, los demócratas han sido incapaces de atraer grandes números de votantes jóvenes. Esta vez, una cuarta parte de los encuestados a la salida de los colegios electorales se ha identificado como mayores de 65 años. En contraste con el 16 % registrado hace dos años. En total, el índice de respaldo a la gestión de Obama ha retrocedido a un 45 %, con una mayoría del 54 % que desaprueba lo que el presidente ha hecho durante sus dos primeros años de mandato.