Un estudiantes reparte folletos a favor de la permanencia en la Unión Europea en Londres - Reuters

Las encuestas sobre el Brexit se contradicen mientras George Soros toma partido por la permanencia

El inversor que tumbó la libra prevé un «viernes negro» como el de 1992 si gana el «leave» y Roubini, recesión y un shock para empresas y hogares

Corresponsal en LondresActualizado:

A un día ya de la votación, el resultado del referéndum continúa totalmente abierto, con temperaturas contrapuestas en los dos grandes diarios conservadores de prestigio. The Daily Telegraph, euroescéptico en toda la campaña, aunque todavía no ha fijado su posición final, concede siete puntos de ventaja a la permanencia, 53%-46%, un dato que revierte en ocho puntos el de la semana pasada y probaría la remontada del «In». Pero The Times, el diario respetable de Murdoch, que apoya a «Remain», asegura que el fin de semana se ha desinflado ya el efecto del asesinato de la diputada laborista Jo Cox sobre la opinión pública y que el Brexit goza de dos puntos de ventaja, 44%-42%. Si se excluye el 9% de indecisos y un 4% que asegura que se abstendrá, quedaría 51-49.

Los mercados han saludado estas novedades con luces y sombras. La libra sigue su remontada, tras marcar su mayor subida en ocho años el lunes, y ha vuelto a apreciarse ante el dólar. Pero la bolsa, el FTSE 100, que el lunes había subido mucho, ha arrancado con una caída del 0,6%. En las casas de juego, que lo tienen más claro que la ciencia demoscópica, esta mañana la permanencia tiene un 70% de posibilidades.

No son ajenos a esos vaivenes las declaraciones de dos relevantes analistas económicos, el especulador de ideología liberal George Soros y el economista Nouriel Roubini, apodado «Dr. Catástrofe» por sus augurios fúnebres antes de la crisis de 2008, que finalmente se cumplieron, siendo uno de los pocos especialistas que vio venir el cataclismo financiero.

Soros, estadounidense nacido húngaro, es muy escuchado en el Reino Unido, no en vano reventó su divisa en el Miércoles Negro del 16 de septiembre de 1992, cuando se embolsó mil millones de dólares especulando contra la esterlina y dejó un agujero de 3.400 millones de libras al Banco de Inglaterra. Ahora anuncia en The Guardian que si el jueves hay Brexit, las consecuencias serán mucho peores de lo previsto y habrá un auténtico «Viernes Negro». «Muchos creen que votar "Leave" no va a afectar a sus posiciones financieras. Eso son solo deseos. Tendría, por lo menos, un efecto claro e inmediato que afectaría a cada hogar: el valor de la libra declinaría precipitadamente. Además habría un dramático impacto de manera inmediata en los mercados financieros, las inversiones, los precios y el empleo».

George Soros resume todo en un aviso claro: «El Reino Unido sería considerablemente más pobre».

El peso del déficit comercial

Nouriel Roubini ha lanzado sus alertas con una serie de tuits encadenados. Asegura que «es mucho mejor para los británicos seguir en la UE». Si hay Brexit prevé «recesión, un shock para las empresas y un castigo severo en el consumo de los hogares». Recuerda unos datos ciertos, que la campaña del «Leave» prefiere ignorar: el Reino Unido tiene un importante déficit exterior y también en sus cuentas públicas. Con la incertidumbre y la caída de su divisa le sería mucho más difícil recabar capital para hacer fondo a sus copiosos préstamos.

«Leave», por boca de Michael Gove, el ministro de Justicia, ha basado parte de su campaña en despreciar a lo que llama «los expertos», que contrapone al buen juicio de la gente común. Cameron les ha respondido con una metáfora: nadie subiría a sus hijos al coche para un viaje si el mecánico le avisa de que los frenos fallan y el vehículo pierde combustible.

El primer ministro ha sufrido un revés con la revelación de su ex asesor y amigo Steve Hilton, un «brexiter» que en su día era su director de estrategia, de que Cameron fue advertido formalmente por altos funcionarios de que bajar la inmigración a cien mil personas por año era «imposible». Aun así, incorporó esa promesa a su programa electoral en 2010. El último dato es que llegan 330.000 inmigrantes al año. Ese descontrol respecto a la falsa promesa del líder conservador es uno de los caballos de batalla de Leave en la campaña, basada en el patriotismo nacionalista y la critica a los extranjeros que llegan.

Hoy la jornada estará marcada por el debate desde Wembley, en la BBC a las nueve de la noche hora española, con Boris Johnson y Sadiq Khan, su sucesor en la alcaldía de Londres, batiéndose como capitales de Leave y Remain. Será el último gran hito de una acalorada y triste campaña.