JUAN PEDRO QUIÑONERO

El dinero oculto del islam en Francia

El presidente de la República declaró el pasado mes de febrero: «No quiero más mezquitas con financiación oculta»

CORRESPONSAL EN PARÍSActualizado:

El dinero oculto del islam de Francia se ha convertido en un problema político, judicial y policial con muchos flecos diplomáticos internacionales que inquietan a Emmanuel Macron y los responsables de la seguridad nacional.

El presidente de la República declaró el pasado mes de febrero: «No quiero más mezquitas con financiación oculta. No quiero que el dinero del peregrinaje a la Meca de los musulmanes piadosos sea utilizado para cualquier cosa…».

Cuatro meses más tarde, los primeros estudios policiales de esa «financiación oculta» descubren muchos puntos oscuros. Se sabe que Arabia Saudita, Qatar, Argelia, Marruecos y los Emiratos Árabes financian parcialmente muchas de las 2.000 / 2.500 mezquitas y lugares de culto musulmán franceses, con sumas que van de 2 a 6 millones de euros.

Suma irrisoria, subraya el semanario «Obs», insistiendo en que la jerarquía musulmana francesa (unos 2.000 imanes de la más diversas sensibilidades, no siempre compatibles entre ellas), tiene muchas otras fuentes de financiación, particularmente «opacas».

La jerarquía religiosa católica y judía tiene unas cuentas económicas que es posible consultar, a través de las publicaciones oficiales. La jerarquía religiosa musulmana nunca publica sus cuentas, cubiertas con un manto de la más impenetrable oscuridad.

Según varias fuentes policiales, dos mezquitas parisinas y una quincena de mezquitas, en Marsella, Niza, Nanterre, Clichy y Clermont-Ferrand son «sospechosas» de contabilidades paralelas, posible corrupción y, en cualquier caso, economías que escapan al escrutinio y la fiscalidad convencional.

«El dinero oculto del islam de Francia» es el título de un informe publicado por el semanario «Obs» que llega a esta conclusión: «El islam de Francia maneja mucho dinero, que escapa a todo control, comenzando por las maletas llenas de billetes que llegan regularmente del extranjero».

En principio, la primera consecuencia de tal ausencia de control, administrativo y fiscal, es el fantasma bien real de la corrupción: una burocracia musulmana que maneja a su antojo los dones de los fieles y las donaciones de potencias extranjeras, dejándose llevar de tentaciones y corruptelas rápidamente sofocadas.

En algunos casos, ese dinero poco limpio ha podido servir para financiar actividades subversivas, ocasionalmente. A juicio de varios especialistas, se trata de un riesgo «menor», comparado con la corrupción mucho más probable.

El yihadismo suburbano de la última década se ha financiado masivamente a través de la delincuencia a mano armada, el tráfico de armas y el tráfico de drogas. Quizá en algunos casos, minoritarios, varios «lobos solitarios», asesinos convictos y confesos, han podido tener algún tipo de relación con imanes radicales. Se trata de una actividad económicamente «menor», comparada con el dinero poco limpio que circula a través de los «vasos comunicantes» del islam legalmente establecido y reconocido, a través del Conseil français du culte musulman (CFCM, Consejo francés de culto musulmán), la Union des Organisations Islamiques de France (UOIF, Unión de las Organizaciones Islámicas de Francia) y Musulmans de France (Musulmanes de Francia, MdF), que representan a más de 250 asociaciones musulmanas implantadas en toda Francia. Esas organizaciones ejercen una influencia sensible en los 5 o 6 millones de franceses de confesión musulmana.

El Estado francés ha intentado «utilizar» a esas y otras organizaciones, con el fin de «canalizar» el islam de Francia (67 millones de habitantes), con poco éxito. Marruecos, Argelia, Qatar, Arabia Saudita se disputan soterradamente el control e influencia entre la jerarquía administrativa de esas organizaciones.

Emmanuel Macron prometió, en su día, una «reforma» y «reorganización» del islam de Francia. La economía subterránea de la jerarquía musulmana francesa plantea insondables problemas políticos de fondo.