El capitánd de corbeta Rafael Acosta, asesinado por el chavismo

Maduro ordena el entierro controlado del cuerpo del capitán Acosta

El militar murió mientras estaba bajo custodia de la Inteligencia militar después de aparecer ante un tribunal en silla de ruedas e incapaz de hablar

Miami - CaracasActualizado:

La esposa del capitán de fragata Rafael Acosta Arévalo ha denunciado este miércoles que el régimen de Nicolás Maduro le impide reconocer el cuerpo de este, fallecido hace 12 días bajo custodia de la inteligencia militar, ya que será enterrado directamente y bajo custodia oficial en el cementerio del Este en Caracas. La orden de liberación del cadáver fue emitida por el Tribunal 36 de Control del área metropolitana de la capital venezolana.

«Denuncio el procedimiento ilegal que está haciendo la morgue de Bello Monte, la cual hará entrega controlada del cuerpo de mi esposo, así como lo hicieron con Óscar Pérez», dijo Waleswka Pérez en un mensaje de vídeo compartido en la red social Twitter.

El régimen de Maduro decidió enterrar el cuerpo del capitán de corbeta doce días después de haber sido asesinado por brutales torturas. A la morgue de Bello Monte, la principal de Caracas, entraron la madre y dos hermanas de Acosta para que reconocieran el cuerpo del militar. María Acosta Arévalo, hermana del capitán fue quien tuvo la difícil misión de reconocer el cadáver.

Pasadas las 13.00 horas (locales), las fuerzas de seguridad del régimen trasladaron el cuerpo al cementerio del Este, ubicado igualmente en la ciudad capital, para que fuese enterrado, y el acto se realizó bajo una estricta custodia policial que fue ordenada por Nicolás Maduro. En el entierro solo estuvo presente la familia Acosta, pues a la prensa se le impidió el paso en todo momento.

Una placa únicamente con el nombre del Capitán fue colocada en la fosa, que está en la parcela número 12 del camposanto que ha elegido el régimen chavista para que reposen los restos del militar, una decisión que ha sido tomada sin la consulta de la familia Acosta, que deseaba sepultarlo en el estado Aragua (centro del país).

En varias ocasiones, la esposa de Acosta -quien está fuera de Venezuela- exigió al Gobierno chavista que le entregara el cuerpo del Capitán para realizarle la autopsia pero nunca tuvo respuesta. Y el pasado miércoles se dio a conocer un documento de la autopsia practicada al cuerpo de Acosta que asegura que sufrió un edema cerebral a causa de un politraumatismo generalizado.

En silla de ruedas y con signos de tortura

El régimen detuvo a Acosta, de 50 años, acusándolo de participar en un complot contra Maduro. Su mujer dijo que un día antes de su muerte fue presentado en los tribunales en silla de ruedas y mostrando graves signos de tortura. «No hablaba, solo pedía auxilio a su abogado», dijo Pérez. «Lo torturaron mucho. Tanto, que lo mataron».

ABC reveló la semana pasada que en la autopsia del capitán figuraban los efectos de la tortura y que probablemente murió de una brutal paliza. Los forenses hallaron según su informe «dieciséis costillas, el tabique nasal y un pie rotos; excoriaciones en hombros, codos y rodillas; hematomas en los abductores, lesiones similares a latigazos en la espalda y signos de pequeñas quemaduras en ambos pies, que se presumen de electrocución».