El capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo, asesinado por sus discrepancias con el régimen
El capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo, asesinado por sus discrepancias con el régimen - Twitter

El capitán Acosta, asesinado por el Dgcim tenía 16 costillas rotas, quemaduras y fue electrocutado

En un documento oficial se lee: «la causa de muerte fue un edema cerebral severo debido a insuficiencia respiratoria aguda debido a tromboembolismo pulmonar»

MadridActualizado:

El capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo, uno de los militares venezolanos detenidos por su supuesta implicación en una conspiración contra el gobierno de Nicolás Maduro, fue asesinado el pasado sábado bajo custodia por las autoridades de la Dirección General de Contrainteligencia (Dgcim) en Caracas.

A pesar de que su esposa, Waleska Pérez, exigió al Gobierno que le entregara el cuerpo del funcionario para realizarle la autopsia no contó con respuesta. Sin embargo, este miércoles se ha conocido un documento de la autopsia practicada al cuerpo del capitán Acosta quien sufrió un edema cerebral a causa de un politraumatismo generalizado.

Así lo ha informado por su cuenta de Twitter el periodista Eligio Rojas. En una captura del documento oficial se lee: «la causa de muerte fue un edema cerebral severo debido a insuficiencia respiratoria aguda debido a tromboembolismo pulmonar debido a rabdomiólisis por politraumatismo generalizado».

Según la información que recoge El Pitazo, en el caso del militar, la rabdomiólisis produjo un coágulo que se alojó en su pulmón provocando el paro respiratorio. Igualmente, un edema cerebral también puede ser provocado por traumatismos craneoencefálicos, en los cuales se rompen los vasos sanguíneos y ocurre una hemorragia.

«Lo torturaron mucho. Tanto que lo torturaron que lo mataron», dijo la esposa del funcionario.

La abogada venezolana defensora de Derechos Humanos Tamara Suju, había adelantado que el Dgcim torturó brutalmente al capitán de corbeta hasta asesinarlo. «Ayer (por 28 de junio) llegó a los Tribunales en silla de ruedas, presentando graves signos de tortura. No hablaba, sólo pedía auxilio a su abogado. No entendía ni escuchaba bien», informó Suju.

«Lo torturaron mucho. Tanto que lo torturaron, que lo mataron», dijo Waleska Pérez, esposa del funcionario para el canal de noticias EVTV en Miami.

El director de actuación procesal del Ministerio Público en el exilio, Zair Mundaray, informó sobre los hallazgos médico legales en el cuerpo del capitán: «16 arcos costales fracturados, ocho de cada lado, las tres primeras y la última en buen estado, de ambos lados. Fractura de tabique nasal, excoriaciones en hombros, codos, rodillas, hematomas en el muslo en la cara interna y ambas extremidades. Lesiones (similares a latigazos) en espalda y muslos parte posterior, un pie fracturado, multiples excoriaciones y signos de pequeñas quemaduras en ambos pies (se presume electrocución). Por más que intenten pueden ocultar este crimen»

En el comunicado oficial del gobierno de Maduro se afirma que Acosta Arévalo estaba imputado por «graves actos de terrorismo, sedición y magnicidio en grado de frustración» y se asegura que la investigación que llevó a la detención de los presuntos conspiradores «se ha realizado con respeto absoluto al debido proceso y a los derechos humanos».