Atentado Londres

Terror islamista en el corazón de Londres al grito de «Esto es por Alá»

La policía abatió a los tres terroristas, que mataron a siete personas e hirieron al menos a 48, entre ellos a un español; la campaña electoral queda de nuevo suspendida

CORRESPONSAL EN LONDRESActualizado:

Londres amaneció este domingo con cielo raso, un perfecto día casi de verano, pero con el corazón encogido, porque el terrorismo islámico ha elegido el Reino Unido como su nueva diana. Diez semanas después del ataque terrorista en el Puente de Westminster y el Parlamento, que dejó cinco muertos, la capital vivió un atentado muy similar en la noche del sábado, que dejó siete muertos y al menos 48 heridos, según la Policía Metropolitana, en el Puente de Londres, que lleva a la City, y en el vecino Borough Market, una zona de moda de mercado, pubs y restaurantes muy concurrida, donde se vivieron escenas de pánico ante el avance de los terroristas apuñalando a todos las personas que hallaban a su paso. Veintiuno de los heridos están en estado crítico, según acaba de informar este domingo el Servicio Nacional de Salud de Inglaterra.

Ocho policías dispararon, matando a los tres atacantes, que daban gritos de «esto es por Alá». Aunque no lo ha confirmado «al cien por cien», cree que fueron los únicos que participaron en el atentado, un baño de sangre que empezó con un atropello en el puente y siguió a cuchilladas. Por segunda vez en estas elecciones, la campaña electoral ha quedado suspendida. El ataque se produjo solo doce días después del atentado suicida yihadista que costó la vida a 22 personas, la mayoría jóvenes y niños, a la salida de un concierto de Ariana Grande en Mánchester.

Sadiq Khan, el alcalde de Londres, laborista y de fe musulmana, decía a primera hora de la mañana, a las puertas de su domicilio de su barrio de Tooting, al Sur de la ciudad, que «somos la ciudad global más segura del mundo». Es cierto que Londres está blindada por cámaras y policías. Pero tras lo que se vivió anoche se hace complicado creerlo, si bien es cierto que este terrorismo -barato, indiscriminado, fanático y crudelísimo- ya ha golpeado a París, Niza, Bruselas, Estocolmo, Berlín y Munich. Khan no aludió en su comparecencia a que se trata de terrorismo yihadista.

El Reino Unido había superado con éxito el sábado una complicada prueba para los servicios de seguridad, la final de la Champions League en la relativamente pequeña capital galesa, Cardiff. Comenzaba una noche de sábado cuando a las 22.08 se desató el terror donde nadie lo esperaba. Una furgoneta blanca con una banda amarilla, un vehículo de alquiler B&Q/Hertz, enfiló el Puente de Londres, el anterior al emblemático Tower Bridge, a unos ochenta kilómetros por hora. La furgoneta, que venía desde la City en dirección Sur, se subió a la acera y atropelló a una veintena de peatones. Todavía continuó avanzando a la salida del puente, hasta chocar entre el pub Barrowboy and Banker y un semáforo.

Tres terroristas salieron entonces del vehículo empuñando cuchillos con hoja de unas doce pulgadas. Vestían chalecos metálicos, al estilo de los de los suicidas, que resultaron ser una imitación hecha con latas. Los hombres, «de aspecto mediterráneo», según algunos testigos, avanzaron apuñalando sin piedad y repetidamente a todas las personas que encontraban a su paso por la calle Borough High Street, que conduce al mercado gastronómico del mismo nombre.

El Borough Market, cercano a la Tate Modern y al teatro Globe de Shakespeare, se ha convertido en un destino turístico y de ocio hostelero muy popular. Por la noche toda el área bulle de animación, con numerosos pubs, restaurantes y bares. En un sábado de primavera con buen tiempo había muchísimo público.

Frialdad y ensañamiento

Los terroristas entraron en primer lugar en El Pastor, un bar de tacos mexicanos y a su puerta apuñalaron repetidamente a una mujer, que gritaba repetidamente «¡auxilio!». Se ensañaron con ella hasta que cayó. Los clientes intentaron detenerlos y hacerles frente arrojándoles sillas, vasos, botellas y todo lo que encontraban a mano. Los atacantes siguieron su ronda letal avanzando en dirección al mercado. Los testigos hablan de que actuaban «con frialdad» y ensañamiento. Un hombre fue acuchillado en el pecho cuatro veces.[ Los vídeos que recogen los momentos de tensión]

La policía armada se movilizó de inmediato. También aparecieron efectivos del cuerpo Trueno Azul de las SAS, las fuerzas especiales de élite del Ejército británico. Algunas fuentes, aunque está poco claro, afirman que los tres terroristas fueron abatidos a tiros por la policía en el Borrough Market en solo ocho minutos desde que salieron de su furgoneta. Más tarde, a las 1.20 horas de la madrugada, se escucharon también tres explosiones sucesivas, que según se aclaró que fueron acciones controladas de las propias fuerzas de seguridad.

El miedo y la tensión se prolongaron en la zona durante media hora. La policía irrumpía en los locales de hostelería gritando «¡corred!» o «¡escondeos!». Scotland Yard difundió en las redes sociales un mensaje que recomendaba: «Corre, escóndete, avisa». Algunos pubs lograron cerrar sus puertas. En otros establecimientos los clientes se situaron debajo de las meses o se refugiaron en las cocinas. A medida que se fue aclarando la situación se podía ver a hileras de clientes saliendo a la calle y avanzando con los brazos en alto, para evitar confusiones a la policía.

«El ataque tuvo como objetivo a gente que estaba disfrutando de una noche con sus amigos y familiares», lamenta la ministra del Interior, Amber Rudd.

Theresa May, que se reúne esta mañana con su gabinete Cobra de Emergencias, calificó lo ocurrido de «acontecimientos aterradores» y expresó sus condolencias y apoyo a las fuerzas de seguridad y servicios de urgencias. Donald Trump se puso al servicio de los británicos: «Cualquier cosa que podamos hacer para ayudar a Londres y al Reino Unido allí estaremos». También expresó su solidaridad el presidente francés, Emmanuel Macron: «Francia está más que nunca del lado del Reino Unido en respuesta a esta nueva tragedia».

El Daesh, que de manera inaudita y repulsiva sigue disfrutando de sus espacios en las plataformas digitales de las grandes compañías estadounidenses, reivindicó el atentado en las redes sociales. En su cuenta en la red de mensajería instantánea Telegram, que vienen utilizando impunemente como uno de sus medios de comunicación, escribieron:«Los lobos se están movilizando individualmente y atacan a los cruzados civiles en respuesta a las llamadas del Estado Islámico de atacar a los ciudadanos de la Coalición de la Cruz». La escalada terrorista en el Reino Unido coincide con sus retrocesos militares en Mosul.

Suspendida la campaña

La campaña electoral quedó suspendida, por acuerdo de todos los partidos, cuando faltan solo cuatro días para las elecciones. Tras el atentado de Mánchester en general se mantuvo un buen todo y no se utilizó el atentado como un ariete político, con la excepción del partido populista xenófobo UKIP. El Partido Conservador ha venido acusando a Corbyn, el líder laborista, durante toda la campaña de haberse mostrado en su día amistoso con militantes próximos al IRA y Hamas.

En las redes sociales ha surgido un movimiento que aboga por suspender los comicios. Sadiq Khan, el alcalde de Londres, se ha opuesto ya enérgicamente: «Quieren impedirnos disfrutar de las libertades que tenemos. No podemos permitirlo. Estoy en contra de posponer las elecciones. Soy un gran creyente en la democracia, una de las cosas que ellos odian».

La policía pide que se le envíen todo tipo de fotos y vídeos de las personas que hayan podido grabar el momento del ataque. También ha facilitado dos teléfonos para familiares y amigos que estén preocupados por si tienen a un ser querido entre las víctimas o los heridos: 0800 096 1233 / 020 71580 197.

Un español herido leve

Hay 48 heridos atendidos en cinco hospitales de Londres, entre ellos un español que está siendo atendido «de heridas que al parecer no revisten gravedad», según ha informado Exteriores. En el lugar de los hechos se concentraron muy rápidamente unos 80 efectivos sanitarios, entre médicos y enfermeros. El hotel Andaz, en la relativamente próxima Liverpool Street, también funcionó de centro de atención de heridos en una noche muy convulsa.

Viviendas en la zona del Borough Market fueron desalojadas y también los hoteles de la zona, con sus huéspedes muy desconcertados al verse en la calle sin saber a dónde ir. A igual que había sucedido hace doce días en el ataque de Mánchester, de inmediato surgió la solidaridad espontánea de muchos londinenses, que ofrecieron alojamiento gratis a los afectados o desplazados.

El Reino Unido no había sufrido un atentado terrorista desde asesinato del joven fusilero Lee Rigby en mayo de 2013 en el Sur de Londres. El terror volvió en junio del año pasado, cuando un neonazi mató a la diputada laborista Jo Cox cuando visitaba su oficina en su circunscripción electoral. Posteriormente se desató la actual ola de violencia yihadista. El 22 de marzo, Khalid Masood, un ciudadano inglés islamista radical, mató a cuatro personas arrollándolas con su coche en el puente de Westminster y apuñaló hasta la muerte a un policía que hacía guardia a las puertas del Parlamento.

El pasado 22 de mayo, Salman Abedi, de 22 años, británico, hijo de refugiados libios y de padre salafista que luchó contra Gadafi, asesinó a 22 personas al hacer estallar una mochila bomba de gran potencia a la salida del concierto de Ariana Grande en el Mánchester Arena. Esta tarde, precisamente, está previsto un concierto de la joven cantante en la ciudad norteña, acompañada por algunas primeras figuras del pop mundial. Será televisado en directo por la BBC 1, si es que sigue adelante tras el crimen de Londres.

Tanto Masood como Abedi habían estado en el radar de las fuerzas de seguridad, que no acertó a controlarlos.