«Jugar al fútbol ya no es tan difícil para las niñas»

Parte de la selección española sub 20, actuales subcampeonas del mundo, explica como empezó su carrera en este deporte

MADRIDActualizado:

Para las chicas, jugar al fútbol ya no es tan complicado. Así lo afirman Alba Mellado y Alex Mainzer, ambos entrenadores en el Madrid Club de Futbol Femenino (MCFF). Ahora hay muchos más equipos femeninos que antes y, aunque la diferencia con los masculinos sigue siendo bastante grande, Mellado asegura que hay una evolución favorable para las chicas.

Poco a poco se van creando más categorías femeninas, lo que ayuda a que se desarrolle más el deporte. Un ejemplo es el MCFF, que cuenta ya con 21 equipos femeninos. «Gracias a ellos y otros clubs similares se está dando más visibilidad a estas categorías de fútbol y se están creando oportunidades para aquellas niñas que quieren jugar», añade Alba Mellado.

Desde la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) aseguran que «el compromiso con el fútbol femenino es absolutamente claro. Desde el inicio de la nueva etapa, con el nuevo presidente, Luis Rubiales, se han puesto en marcha medidas como crear el nuevo Comité de Fútbol Femenino, con una estructura potente que va a situar al fútbol femenino en el lugar que se merece. Estamos potenciando este ámbito, buscando mejorar las condiciones laborales de las deportistas, se han integrado, por primera vez, mujeres en la directiva de la Federación y aprobado planes de igualdad».

Los éxitos que están teniendo las selecciones españolas femeninas «son históricos», explican desde la RFEF. Aseguran que este «es el momento del fútbol femenino y el ejemplo que están dando las jugadoras de la Selección española es un efecto llamada maravilloso para que las niñas se animen a práctica este deporte».

¿Qué puede hacer una niña para jugar al fútbol?

Según ambos entrenadores, para que una niña pueda jugar al fútbol, lo más fácil es apuntarse a un equipo masculino. Pueden entrenar y competir con ellos hasta que llegan a la categoría infantil (que abarca desde los 13 hasta los 14 años). A partir de esta edad, niñas y niños se separan, ya que, «físicamente se notan las diferencias entre ambos en los partidos», explica Mainzer.

Es entonces donde surgen lasdificultades para las chicas. «Algunas tendrán que desplazarse para encontrar equipos femeninos y habrá un porcentaje mínimo de niñas que se verán obligadas a dejar el fútbol por no poder hacerlo», lamenta Mellado.

Las jugadoras de la selección femenina sub 20 después de proclamarse subcampeonas del Mundo
Las jugadoras de la selección femenina sub 20 después de proclamarse subcampeonas del Mundo - EFE

Aitana Bonmatí, Candela Andújar y Paula Sancho, jugadoras de la selección española sub 20, comenzaron compartiendo el campo de fútbol con sus compañeros. De las tres, Candela Andújar lo tuvo más complicado: «No podía jugar porque no había equipo de chicas y el club al principio no me dejaba integrarme con los chicos. Luego hablaron los coordinadores y pude entrar. Les gusté tanto como portera que decidieron que siguiera, incluso me subieron a categorías superiores. Cuando ya llevaba unos tres años en el club, hicieron un equipo de chicas», explica.

Su compañera en la selección, Lucía García, sí tuvo la oportunidad de comenzar su carrera en un equipo femenino. Anima a las niñas que desean jugar al fútbol afirmando que «con ilusión, trabajo y sacrificio, todo se consigue». Aun así, reclama que se le otorgue más visibilidad al fútbol femenino, algo en lo que coincide con la mayoría de jugadoras de su equipo.

Por su parte, Aitana Bonmatí, afirma que «cada vez se apuesta más por el futbol femenino y se está viendo que las chicas también damos resultados y muchas alegrías». Sin embargo, demanda «mayor implicación por parte de las federaciones de cada comarca para que den a conocer más el deporte femenino».

«El fútbol no tiene sexo, puede ser para hombres y mujeres y no debería de haber una barrera ahí»
Candela Andújar , Jugadora de la

«El fútbol no tiene sexo, puede ser para hombres y mujeres y no debería de haber una barrera ahí», explica Candela Andújar. Su compañera, Paula Sancho considera necesario «educar a los niños desde pequeños para que no discriminen a una chica por jugar al fútbol y a las propias niñas a que no se pongan prejuicios como que jugar a este deporte es de marimachos».

La entrenadora Alba Mellado recuerda que antes, cuando ella jugaba al fútbol, «sí había niños que tenían actitudes machistas. Ahora mismo, yo les pregunto a las niñas, y esto no ocurre». No obstante, «por el hecho de ser mujeres siguen pensando que somos inferiores», afirma. Alex Mainzer corrobora que «a los chicos no les gusta nada perder contra las chicas. Cuando esto ocurre, son frecuentes los desprecios por parte de algunos padres. En el banquillo se escucha de todo...». En una ocasión, «después de que un equipo de niños perdiera un partido contra las chicas, llegaron hasta a orinar en el vestuario femenino», detalla.