Andrea Casiraghi y Tatiana Santo Domingo en París
Andrea Casiraghi y Tatiana Santo Domingo en París - ABC

Tatiana Santo Domingo, la residente más rica de Mónaco

La nuera de la Princesa Carolina tiene una fortuna de 2.000 millones de euros

MADRIDActualizado:

Que los Grimaldi son la historia viva de Mónaco es algo que se sabe desde antes de que llegara Grace Kelly al Principado. Además de mantener su independencia de Francia, inventaron la fórmula del éxito: todo el lujo y el mejor casino del mundo en un paraíso fiscal. En este pequeño estado del Mediterráneo -con casi 38.000 habitantes y que no llega a los dos kilómetros cuadrados de superficie-, comprar un apartamento, donde el metro cuadrado asciende a los 40.000 euros, es un capricho que solo puede permitirse una minoría del planeta. Por eso (y aunque en Mónaco haya poca transparencia respecto a las cuentas de la Casa Real) se sabe que gracias al patrimonio que heredó de su padre Rainiero de Mónaco, la fortuna del Príncipe Alberto alcanza los 540 millones de euros. Sin embargo, ni él, ni Fabrizio Pastor (el heredero de Hélène Pastor, la segunda fortuna de Mónaco hasta que fuera asesinada en mayo de 2014) son los más ricos del Principado. Según la publicación «Business Insider», ese puesto le corresponde a la nuera de Carolina de Mónaco: con una fortuna de 2.000 millones de euros, Tatiana Santo Domingo es la residente más adinerada de Mónaco.

Herencia familiar

La fortuna de la esposa de Andrea Casiraghi no se debe ni mucho menos a su vinculación con la Familia Real monegasca. Tatiana heredó en 2011 de su abuelo, el multimillonario colombiano Julio Mario Santo Domingo, el holding empresarial Valórem, un imperio en el que se incluyen medios de comunicación, servicios petroleros y una participación en SABMiller, la segunda cervecera del mundo. Un legado de 1.000 millones de euros que cinco años después se ha multiplicado. Quien se ocupa en la actualidad de gestionar la fortuna familiar es su tío, Alejandro Santo Domingo. Precisamente por él, en mayo de 2016, se pudo ver a Tatiana y a Andrea en España, concretamente en Íllora (Granada), cuando asistieron a su enlace matrimonial con la cuarta hija del duque de Wellington, Charlotte Wellesley.

Además del patrimonio familiar, Tatiana estrenó junto a su amiga Dana Alikhani, a finales de 2012, Muzungu Sisters. «Hermanas viajeras» -en suajili e inglés- es una exclusiva tienda on-line de diseños elaborados en colaboración con comunidades de indígenas y artesanos de todo el mundo. Un negocio que le ha reportado notables ingresos. «En estos momentos la única razón por la que hablo es porque sé que es importante para mi negocio, soy muy consciente de ello. Es mi responsabilidad que Muzungu Sisters sea lo más rentable y exitoso posible. Pero mas allá del negocio, no me interesa tener una relación con la prensa», reconoció Tatiana en 2012, cuando vino a Madrid y concedió una entrevista a ABC. Por aquel entonces ya se había prometido con el primogénito de Carolina de Mónaco. «Trabajar con ellos te da un sentido de conciencia y responsabilidad sobre lo que está ocurriendo en muchas partes», comentó, haciendo referencia a los artesanos con los que trabaja y a las mujeres de la tribu kankuamo, uno de los pocos pueblos aborígenes de Colombia. Los que la conocen coinciden al definir a Tatiana como «una trotamundos», que acumula todo tipo de enseres y obras de arte de todas las partes del mundo. Quizá por eso, ese estilo étnico y boho-chic que con ella ha llegado al Principado, sea un reflejo más de sus experiencias y vivencias personales. Como su trabajo en Small Steps Project, una fundación que ayuda a niños que viven en las zonas más pobres del mundo.

En 2013, Tatiana y Andrea celebraron su boda civil en Mónaco y en 2014 se dieron el «sí, quiero» en una iglesia en Gstaad. Desde entonces, la joven no ha concedido ninguna entrevista. Una de las mujeres más acaudaladas de Europa volvía al perfil bajo que siempre ha intentado conservar.