Irina Shayk, ayer, en la sede de Pronovias
Irina Shayk, ayer, en la sede de Pronovias - AFP

Irina Shayk, una «strong woman» en Barcelona

La modelo asistirá este lunes como invitada de honor a un desfile de la Bridal Week 2018

BARCELONAActualizado:

Gran expectación ante la reaparición de Irina Shayk en Barcelona como invitada de honor al desfile de la firma Pronovias, que tendrá lugar este lunes en el marco de la Barcelona Bridal Week 2018. La modelo rusa dio a luz el año pasado a Lea de Seine, fruto de su relación con el actor norteamericano Bradley Cooper y desde entonces sus apariciones son a cuenta gotas.

« Es increíble estar de nuevo en Barcelona. Para mí el equipo de Pronovias es como mi familia». La novedad este año es que estará al otro lado de la pasarela. «Me sentaré en el front row. En este momento de mi vida es lo mejor que me puede pasar». Irina lucirá uno de los modelos de línea de fiesta de la firma y será una madrina de excepción.

Hervé Moreau, director artístico de Pronovias, definió a la modelo rusa como una «strong woman»: «Irina fue mi primera musa; me gusta porque es una mujer muy sexy y muy inteligente». Moreau también avanzó que el cásting de modelos es muy variado: desde maniquís asiáticas, negras e incluso una madre de la talla de la actriz y modelo Blanca Romero con su hija Lucía Rivera. También desveló que el desfile se inspira en el jardín de Claude Monet en Givenchy, lleno de flores.

Irina lucía un sofisticado mono en crepé negro con encaje de la nueva colección Pronovias Fiesta 2019. Esta aparición confirma que el ser madre no es una desventaja para seguir con sus proyectos. «Puedo ser madre y trabajar a la vez. Una mujer puede hacer lo que quiere y yo sigo con mis viajes de trabajo sin problema», afirma rotunda.

Se cumplen cien años del asesinato de la familia Romanov. Irina Shayk, nacida como Irina Valérievna Shaijlislámova, no olvida su patria: «Creo que las mujeres rusas somos muy fuertes y muy trabajadoras. Estoy muy orgullosa de ser rusa y de representar a las mujeres del siglo XXI que se esfuerzan por combinar el trabajo y la familia».

Sin planes de boda

Ha desfilado con las mejores galas de Pronovias, pero todavía no ha pasado por el altar. Hervé Morau no quiere desvelar cómo sería el vestido perfecto para ella e Irina tampoco quiere dar fecha. « No he ido a una boda en mi vida», responde para despistar a los periodistas. No sabemos si es cierto que nunca ha sido invitada a una boda pero sí que sabemos que es una respuesta rotunda que zanja las especulaciones.

No le preocupa su propia boda pero sí que tiene opinión sobre la presión que reciben los jóvenes de hoy en día. «Las redes sociales muestran cuerpos esbeltos y perfectos. Pero los jóvenes no deberían estar tan preocupados por la estética; sólo vivimos una vez y debemos aceptar el cuerpo que tenemos. No importa si tenemos la talla 36 o la 44. Yo les diría a todos los jóvenes que fueran ellos mismos».

Sonríe y tiene claro qué quiere ser en el mundo de la moda pero con cautela. «Me gusta mucho que cuenten conmigo, pero en esta ocasión soy doblemente feliz porque vengo al desfile pero lo puedo ver como espectadora de excepción».

Las declaraciones fueron breves, tan breves, que no hubo hueco para responder a las amables palabras de su expareja, Cristiano Ronaldo. Ni mu de Ronaldo. Tampoco tuvo palabras para describir los encantos de su pequeña Lea ni de Bradley.