Eugenia Martínez de Irujo - Gtres | Vídeo: Eugenia Martínez de Irujo cumple 50 años (EP)

El hombre que atormentó la infancia de Eugenia Martínez de Irujo: «Me dijo que si le pasaba algo a mi madre, yo sería la culpable»

Tras el fallecimiento del primer marido de la décimocuarta duquesa de Alba y padre de sus seis hijos, doña Cayetana contrajo segundas nupcias con Jesús Aguirre

MadridActualizado:

Cuando Cayetana Fitz-James Stuart tenía apenas 17 años, Pepe Luis Vázquez, un joven torero de 20, atractivo y de finos modales, le brindó un toro en Las Ventas. Ese fue el primer flechazo de una mujer que siempre ha tenido que luchar contra la opinión de los demás cuando se enamora. Salvo su matrimonio con Luis Martínez de Irujo, que fue del agrado de todos y con quien tuvo sus seis hijos: Carlos, Fernando, Alfonso, Jacobo, Cayetano y Eugenia; el resto de sus relaciones han sido un quebradero de cabeza para los suyos y solo el tesón de Cayetana ha logrado convencerles de lo contrario. Lo consiguió con Jesús Aguirre Ortiz de Zárate y después con Alfonso Diez.

En septiembre de 1972 falleció el primer marido de la décimocuarta duquesa de Alba, que se mantuvo viuda hasta 1978, año en el que contrajo segundas nupcias con Jesús Aguirre fue un hombre volcado en el arte y la cultura. Sacerdote jesuita hasta 1969, se hizo seglar «por no tener respuesta a todas las preguntas», según confesó él mismo. Un padrastro que no cayó en gracia para los seis hijos de la duquesa de Alba: «Cuando se casó con Aguirre fue pésimo para nosotros. Era muy culto, pero cero humano. Era muy malo», confesó este fin de semana en «Planeta Calleja» la pequeña y única hija de doña Cayetana, quien tenía tan solo ocho años cuando su madre pasó por el altar con su segundo marido.

A pesar de que le costó «abrir el melón» al final el presentador Jesús Calleja la instigó para que se sincerase sobre sus sentimientos: «Me dijo unas cosas con 11 años que aun las tengo guardadas. Me llamó a su despacho y dijo que si seguíamos viviendo en casa era gracias a él. Que si le pasaba algo a mi madre, que según él estaba enferma del corazón, cosa que era mentira, yo sería la culpable. Yo tenía 11 años. Lloré mucho», expresó visiblemente emocionada. «Aún así admito que soy una afortunada y que tuve, a pesar de todo, una infancia feliz».

Con respecto al último amor de la duquesa de Alba y a pesar de los primeros enfrentamientos con Alfonso Diez, la hija de doña Cayetana confesó que «es educado y cariñoso. Claro que al principio nos resultó extraño hasta que lo conocimos. Cuidó e hizo feliz a mi madre».