Parroquia Nuestra Señora de Europa, en Arganzuela
Parroquia Nuestra Señora de Europa, en Arganzuela - ISABEL PERMUYb

Parroquia Nuestra Señora de Europa: Una iglesia en el pasillo verde

Este templo de Arganzuela es una genialidad arquitectónica hermanada con la Sagrada Familia de Barcelona

MadridActualizado:

1, 14, 14, 4/11, 7, 6, 9/8, 10, 10, 5/13, 2, 3,15. Los números hablan de Dios. Un cuadro mágico corona el lateral del templo de Nuestra Señora de Europa, paseo del doctor Vallejo Nájera, que cumple ahora veinte años. La constante que se obtiene al sumar las 4 filas, las 4 columnas y las 2 diagonales es 33, edad de Cristo crucificado. Pero también los cuatro números en los vértices del cuadrado suman 33, igualmente los cuatro números centrales; y lo mismo ocurre en un total de 310 de las posibles combinaciones de 4 números tomados de entre esos 16. Alteración del original de Durero. Aquí, copia del esculpido por José María Subirachs junto al Judas de la fachada de la pasión de la Sagrada Familia de Barcelona, un templo cargado de simbología. Barcelona y Madrid más cerca por la suma de diagonales. ¿Genialidad arquitectónica, guiño a la cábala, juego de vida? Ocurrencia, al fin y al cabo, de quien es hoy párroco, Lucas Berrocal de la Cal, que lo era hace veinticinco años, y un día, visitando la Sagrada Familia, se le ocurrió hermanar el templo de Gaudí, alabanza de la creación, moderna Europa cristiana, con el que se estaba construyendo en el madrileño pasillo verde, antiguas vías ferroviarias de Peñuelas, otrora estación de la Alhóndiga, Madrid de huelgas y altercados, duro frente «guerracivilista», sentido y significación de progreso y funcionariado, clases medias, un Madrid cinturón de seguridad vital.

Nuestra Señora de Europa es la parroquia del pasillo verde madrileño, que no es cualquier pasillo ni cualquier paseo. Una pasillo que es paseo asistencial, kilómetros de conversación, pandillas, bicicletas que apresuran el invierno y son para el verano, la cota de las terrazas. Su construcción fue una línea paralela a los bloques de pisos acomodados que la custodian, en un terreno, en principio, insalvable. Milagro de cuatro plantas elevadas para un templo que creció en vertical.

Y que ahora, sobre el predominio plano y horizontal de sus líneas, está ornamentado por una serie de cuadros, reproducción del apostolado de El Greco, obra del pintor bohemio Alfredo Viñas. En el interior destaca la imagen de Nuestra Señora de Europa que, aunque pudiérase pensar que es devoción moderna, no lo es, ni mucho menos. Viaje de fe, Gibraltar, santuario de Nuestra Señora de Europa, que protege al viejo continente desde siglos inmemoriales, doce estrellas con fondo azul, una Europa que no lo es sin sus raíces cristianas.

Tres criterios

Cuando llegó el entonces párroco recién nombrado, estableció tres criterios. «El primero, nos cuenta, que la parroquia no tuviera siglas, que aquí cupiera todo el mundo, sin particularismos, ni movimientos. El segundo, la pastoral familiar. Gracias a Dios somos una parroquia en la que hay matrimonios jóvenes y no se nota la brecha generacional. Y, tercero, el trabajo con los jóvenes. Gracias a la labor ahora de Isidro Molina, nuestro vicario parroquial, hay un grupo numeroso de jóvenes que se reúnen todos los domingos por la tarde». Por cierto, que al párroco y al joven vicario les acompaña el sacerdote José Antonio Sánchez Rueda, durante muchos años párroco en la uve de Carabanchel y hoy felizmente adscrito a esta comunidad.

La Parroquia Nuestra Señora de Europa es generosa con los pobres, también con los de otros lares, dado que ésta no es una zona donde haya particular presencia de pobreza e inmigración. La filosofía de Lucas Berrocal es que la empresa de la caridad funciona de forma muy distinta a la de otras empresas. No hay presupuesto. Con arreglo a las necesidades, se saca el dinero, es la macroeconomía y la microeconomía de la providencia. Pero nunca falta, incluso para ofrecer una beca anual al seminario de Madrid. Y también es generosa en vida comunitaria, con sus cinco grupos de «Evangelio» que son esencia de comunidad de fe en torno a la «lectio divina», un grupo de vida ascendente, dos grupos de matrimonios jóvenes y el «Ágora Europa», que los lunes hasta la cuaresma se dedica a profundizar un tema de especial relevancia del momento. Uno de los últimos fue la ideología de género, e interesó mucho, en España y en Europa. Por algo será.