Angel Gabilondo, portavoz del PSOE en la Asamblea. Tras él, José Manuel Freire, diputado socialista autor de la propuesta de Ley de Muerte Digna
Angel Gabilondo, portavoz del PSOE en la Asamblea. Tras él, José Manuel Freire, diputado socialista autor de la propuesta de Ley de Muerte Digna - ABC

Cuidados paliativos y habitación individual para una muerte digna en la nueva ley de Madrid

A propuesta del PSOE, ha sido consensuada por todos los grupos políticos, que la han votado esta mañana por unanimidad

MADRIDActualizado:

La región contará desde este jueves con una ley de muerte digna. La ha traído a la Asamblea de Madrid el grupo parlamentario del PSOE, y se llama Ley de derechos y garantías de las personas en el proceso final de la vida. El texto inicial que presentó en mayo del año pasado el diputado socialista José Manuel Freire se ha modificado después para conseguir el consenso de todos los partidos políticos. De hecho, se ha votado ya aproado por unanimidad de todos lso grupos políticos.

La ley, explica Freire a ABC, aunque «la presentó el PSOE es ahora una ley de todos», debido a su paso por la ponencia que la ha consensuado. El reto ahora es «conseguir que lo que es una buena ley, se haga una realidad, para que morir en Madrid no sea algo que nos hace sufrir».

Pretende la norma que se establezcan los medios humanos y materiales para que las personas en fase terminal de una enfermedad reciban los cuidados paliativos necesarios, en el hospital o en su domicilio; que puedan hacer el tránsito hacia la muerte con la debida intimidad, junto a sus familiares, en una habitación individual.

También persigue dar la preparación y los medios humanos adecuados para que los profesionales puedan atender a este objetivo, empezando por los médicos de familia. Y darles a los médicos las garantías necesarias para el ejercicio de su trabajo. «De lo que se trata es de que la Sanidad cuide de nuestra muerte igual de bien que cuida del nacimiento de nuestros hijos y nietos».

Esta ley incluye además como novedad la obligación de que anualmente el gobierno tenga que traer a la Asamblea un informe que refleje la aplicación de la misma, asi como una encuesta de satisfacción de los madrileños con el desarrollo de la norma.

Además, ha recordado Freire, ahora es necesario que «se lleven las convicciones a los presupuestos», y se pongan los medios suficientes para que se pueda difundir la existencia de esta ley, se puedan establecer las voluntades anticipadas -las instrucciones sobre cómo queremos que sea el final de nuestra vida en caso de no poder expresarlo en ese momento- en todos los centros de salud, y no en una única sede como ahora, en la calle madrileña de Sagasta. Serán necesarias igualmente partidas para formar a los sanitarios en la práctica clínica precisa.