Cada vez más peregrinos extranjeros caminan a Fisterra y Muxía
Cada vez más peregrinos extranjeros caminan a Fisterra y Muxía - MIGUEL MUÑIZ

La trastienda del auge del Camino al «Fin del Mundo»

La antropóloga Sánchez-Carretero lidera una investigación que se fija en los vecinos «atravesados» por esta ruta

SantiagoActualizado:

Sabemos qué opina el peregrino, ¿pero quién se interesa por los vecinos de los pueblos «atravesados» por el Camino? Lo acaba de hacer una investigación del Instituto de Ciencias del Patrimonio ( Incipit) que se ha propuesto compensar ese «desequilibrio» para analizar «qué significa vivir en una aldea de 20 familias donde en época alta pernoctan 60 personas que transforman completamente las dinámicas de la vida diaria». La antropóloga Cristina Sánchez-Carretero lo explica en conversación con ABC. Lidera un equipo que ha realizado trabajo de campo en una ruta que no termina, sino que empieza en Santiago: el Camino a Fisterra y Muxía, cada vez más elegido por peregrinos extranjeros por influencia de «best sellers» como el de la surcoreana Kim Hyo Sun, que hasta grabó un reality show.

«Existe una fractura social, una gran distancia entre, por un lado, la concepción de la población local de qué se debe valorar y qué constituye su patrimonio y, por otro, hacia dónde van los recursos públicos en este ámbito». Mientras que hay un cambio en la promoción de la zona hacia el sector terciario, «los lugareños entienden que su patrimonio es la posibilidad de seguir trabajando el campo y la pesca —detalla esta investigadora—. Ven el paisaje no como una musealización de prácticas tradicionales, sino como la posibilidad real de seguir viviendo de él». Esto sucede «por la falta de canales de comunicación y mediación».

«Fisterra provee un final más íntimo. Al llegar a Santiago muchos sienten que no han acabado»
Cristina Sánchez-Carretero , antropóloga

Del estudio del impacto económico en estos concellos se concluye que «solo un 10% de sus ingresos están vinculados al Camino. Es un aporte que mejora mucho su calidad de vida, pero no sustituye la totalidad del negocio».

Esta investigación del Incipit, vinculado al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), también reflexiona sobre por qué el peregrino no se detiene en Compostela, sino que avanza hasta que el mar se lo impide. «Hay una necesidad de terminar. Al llegar a Santiago muchos sienten que no han acabado. A veces está lleno de turistas y Fisterra provee un final más íntimo», afirma Sánchez-Carretero. Incluso ese acantilado del «Fin del Mundo» permite —aunque estén oficialmente prohibidos— llevar a cabo una serie de ritos que no se hacen en la capital, como la quema de ropa. La urgencia por alcanzar el Atlántico llega a ser tan atrayente que hay quien se desplaza en autobús si carece de tiempo para más.

En «Heritage, Pilgrimage and the Camino to Finisterre. Walking to the End of the World», título del estudio, se recoge también la visión de la Iglesia sobre el Camino a Fisterra, «que a nivel oficial no lo reconoce porque no tiene como objetivo llegar hasta Santiago» y se vinculó históricamente a ritos paganos. Sin embargo, «el vínculo de las parroquias es totalmente diferente, apoyando y acogiendo a los peregrinos» a través de los sacerdotes.

Todos quieren ser la ruta jacobea: llega la «caminonization», nuevo término acuñado por especialistas

En la nueva investigación del Incipit sobre el Camino a Fisterra participan seis especialistas. Uno de ellos, Peter Jan Margry, de la Universidad de Ámsterdam, acuña el término (en inglés) «caminonization» como «el crecimiento de rutas sagradas o espirituales en todo el mundo estimuladas por el éxito del Camino». La coordinadora del estudio, la antropóloga Cristina Sánchez-Carretero, amplía la definición a «un estilo vinculado al Camino: su formato, iconos e incluso el comportamiento del peregrino del Camino de Santiago se ha convertido en un modelo esperado en el resto de peregrinaciones a pie».

«El Camino —escribe— está, por tanto, creando y reproduciendo un particular escenario de peregrinación mantenido por ciertas lógicas patrimoniales». Los estudiosos dan nombre así a iniciativas de gobiernos como el de Japón, Colombia o México, que piden asesoramiento a la Xunta para sus rutas.

Enlaces para ampliar información (en pdf)

> «To Walk and to Be Walked… at the End of the World»

> «Heritagization of the Camino to Finisterre»