Imagen de un grupo de agentes de la Policía Local de Vigo
Imagen de un grupo de agentes de la Policía Local de Vigo - EFE
GALICIA

La jubilación anticipada deja en el aire a más del 18% del personal de las policías locales

La posibilidad de retiro a los 59 ó 60 afecta a 447 de los 2.396 puestos en los cuerpos municipales

SantiagoActualizado:

Las policías municipales de Galicia, al igual que las del resto de España, afrontan tiempos de agitación para sus plantillas. La aprobación por parte del Gobierno de un decreto que permite la jubilación anticipada a los 60 años —59, en caso de haber cotizado durante 37 años— afecta al 18,6% de los trabajadores de los cuerpos locales de la Comunidad. La entrada en vigor de la reforma ha generado un poso de incertidumbre e inquietud en los ayuntamientos, los representantes sindicales y la Xunta, al observar cómo una iniciativa propuesta por la Femp —y anestesiada en los últimos años por el Gobierno Rajoy— puede generar problemas en la cobertura de las plazas. «Alguna policía va a desaparecer», se atreven a aventurar incluso desde el Sindicato Profesional de Policías Municipales de España (SPPME).

Según datos facilitados por la Vicepresidencia de la Xunta, en la actualidad existen al menos 447 trabajadores nacidos entre 1953 y 1960 que pueden solicitar ya su jubilación, frente a los 2.396 puestos operativos. Expresado en otras palabras: casi una de cada cinco personas adscritas a las policías municipales. ¿Y cómo lo ve el departamento comandado por Alfonso Rueda? Con la mano tendida para prestar a los ayuntamientos «la máxima colaboración» dentro de sus competencias y con una crítica al Gobierno, pues denuncian que no «se prepararon medidas preventivas» para hacer frente a salidas masivas.

Los sindicatos extienden la protesta a los concellos. José Manuel Pombo, portavoz del SPPME en Galicia, asegura que los municipios con policía no «hicieron los deberes» en los últimos, tras dejar vacantes muchos de sus puestos. «Ahora se les acumula el trabajo», apunta, «y se deshace la policía por todas las esquinas». Pombo ilustra su razonamiento con el caso de Santiago: actualmente están desplegados «132 ó 124 agentes» de una plantilla llamada a contar «con 172». «Ojalán me equivoque, pero alguna policía va a desaparecer. Donde sean cinco policías... A los concellos la ley no les obliga a convocar plazas», pronostica.

«Este problema se ha generado lógicamente por no tener previstas las consecuencias de lo que iba a pasar». coincide el presidente de la Fegamp, Alfredo García, quien sin embargo echa la culpa al Gobierno del PP por ser «quien inició este tema» sin activar un plan B ni «tomar ninguna medida» para facilitar una transición. Para el responsable de la federación de concellos, no se da aquí «un problema de fondos», sino «un problema de tiempo».

Sobre este punto, coinciden tanto la Xunta, como Fegamp y el SPPM. «Los procesos selectivos son en sí un proceso largo», indican en el Gobierno gallego, entre el tiempo que se tarda en desarrollar unas oposiciones (3 meses) y el periodo selectivo y de prácticas de los nuevos policías (9 meses). «Puede pasar fácilmente 18 meses»apostilla Pombo.

Las alternativas

Hecho el diagnóstico, no existe el mismo grado de consenso acerca de las alternativas a aplicar. La Fegamp hace referencia a una «modificación» en la legislación por la cual se permita «contratar a auxiliares de policía» como «solución paliativa». De hecho, en ayuntamientos como el de Orense, el gobierno local ya ha anunciado la movilización de administrativos para colaborar en tareas de notificación de denuncias o papeleo.

Mientras, la administración autonómica trabaja dentro de sus márgenes. Vicepresidencia cuenta con un «proceso de oposiciones unitario» para que los ayuntamientos «puedan delegar la convocatoria» de sus vacantes libres si así lo consideran. «Se trata de ahorrarles trabajo, tiempo y dinero a las entidades locales y facilitar, además, la contratación al contar con listas únicas». Con la vista puesta en 2019, la estimación que manejan es abrir la convocatoria unitaria de auxiliares en marzo y la de policía en abril, después de que esta semana finalizara el plazo otorgado a los concellos para adherirse al proceso, siempre y cuando hayan aprobado debidamente sus ofertas, la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) y las partidas presupuestarias. Además una decena de municipios solicitaron una prórroga hasta el 28 de febrero.

Por lo pronto, en la primera mitad del año se convocarán al menos 88 plazas de policía local (73 de acceso libre, 7 de movilidad vía concurso, 7 de oficial y 1 de inspector principal) y 162 de auxiliares de policía, lo que podría contribuir a paliar posibles jubilaciones masivas en el entorno de comienzos de 2020 si se cumple el calendario previsto.

E incluso la Xunta está dispuesta a ir más allá. Se muestra abierta a «realizar los cursos que sean necesarios» para facilitar el relevo de agentes en los concellos y a aprobar una «convocatoria de plazas extraordinaria» si la de abril «no fuese suficiente».