Planta de Ferroatlántica en Cee-Dumbria, una de las grandes electrointensivas gallegas
Planta de Ferroatlántica en Cee-Dumbria, una de las grandes electrointensivas gallegas - MIGUEL MUÑIZ
INDUSTRIA

El fondo TPG compra a Villar Mir Ferroatlántica por 170 millones

La operación pendiente de la autorización de la CNMC y de la Xunta podría cerrarse en el último trimestre. La compañía asumirá diez centrales hidroeléctricas y la factoría de Cee-Dumbria

SantiagoActualizado:

El empresario Villar Mir se deshace finalmente de Ferroatlántica y lo hace sin segregar la producción de energía eléctrica de la de aleaciones de hierro. Ferroglobe, firma que surgió en 2016 tras la fusión de la compañía española con la norteamericana Globe, anunció la venta al fondo estadounidense TPG Sixth Street Partners. La operación, pendiente aún del visto bueno de la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia (CNMC) y del Gobierno gallego, se cerrará en el último trimestre del año por 170 millones de euros.

En una nota de prensa, Ferroglobe explica que la transacción implicará el traspaso de diez centrales hidroeléctricas y la fábrica de ferroaleaciones de Cee-Dumbría. Todas ellas en Galicia. La planta de Sabón, que produce silicio de metal, queda fuera del acuerdo. Como Alcoa, las factorías de Ferroatlántica de Cee y Sabón atravesaban un momento complicado al ser grandes consumidoras de energía. Hace varios meses, Ferroatlántica apagó varios hornos en sus dos fábricas gallegas y anunció un ERE temporal para sus 450 trabajadores, que no llegó a ponerse en práctica.

La situación financiera de Ferroatlántica era complicada. El CEO de Ferroglobe, Pedro Larrea, reconoce en la nota de prensa que la operación de venta representa un importante paso para «fortalecer nuestro balance». Larrea indica que la «estructura de esta transacción nos permite mejorar significativamente el perfil financiero de nuestra compañía» al conseguir liquidez y al mismo tiempo asegura que mantendrán una «fuerte presencia» en el mercado de las ferroaleaciones en Galicia. El acuerdo entre Ferroglobe y el fondo TPG incluye que el primero deberá suministrar al segundo todo el mineral necesario para la fabricación en el complejo de Cee-Dumbría de ferrosilicio y ferromanganeso. También les comprará toda la producción que salga de sus factorías.

El fondo de inversión TPG Sixth Street Partners no camina solo en la operación. Lo hace de la mano de Ithaka, su socio en España. A través de otro comunicado, Ithaka quiso despejar dudas sobre el futuro de la empresa. Anunció que abordará un plan de inversiones para «incrementar su posición competitiva y la productividad de las instalaciones». También se compromete a «proteger las condiciones laborales y de seguridad de los trabajadores», la «sostenibilidad del negocio» y su voluntad de «reforzar el tejido industrial de Galicia». «Este acuerdo contribuirá a reforzar el tejido empresarial gallego, dado que se trata de un ambicioso proyecto que busca consolidar la actividad de la compañía y asegurar su sostenibilidad en el largo plazo», aseguró el consejero delegado de Ithaka, Alejandro Seco.

Tras reunirse con los responsables de Ferroatlántica para analizar la venta, el comité de empresa consideró que el día de hoy ha sido «muy positivo». Los trabajadores siempre han insistido en que para mantener el empleo es necesario que no se desvinculen las centrales eléctricas de la producción de ferroaleaciones en Cee-Dumbría. En 2017, la compañía de Villar Mir intentó segregarla, pero la Xunta no se lo permitió dado que la concesión de las centrales iba vinculada al mantenimiento del empleo. «Nos han contado que se vende todo junto y que la empresa que nos compra asume todas las condiciones y cláusulas que rigen las concesiones» de saltos hidroeléctricos, explica Juan Villar, miembro del comité de empresa en Cee.

Además, los nuevos inversores se comprometen a arrancar los hornos en julio, realizar inversiones de 14 millones de euros en cinco años y a retirar el ERTE. «Al otro lado de la balanza», indica Villar, «teníamos una parada de más hornos con todo lo que eso conlleva, eres y despidos».

Más crítico con la venta se mostró el sindicato CIG. En una nota, explicaron que para ellos sí constituye una «operación encubierta de segregación y venta de las centrales hidroeléctricas, cuyos beneficios quedarían dentro de Ferroglobe mientras que las fábricas pasarían a ser una especie de subcontrata, desvinculadas de la producción de energía y sin garantías de viabilidad y mantenimiento de los empleos». La CIG tacha además de «fraudulento» el acuerdo con un «fondo buitre norteamericano (con intereses en el negocio de la energía mas sin relación con el sector de las ferroaleaciones)». Pero el comité se fía en principio de las intenciones de los que serán los nuevos propietarios de la factoría, pese a la fama que arrastran los fondos de inversión. Este tipo de compañías suelen comprar empresas con problemas, conseguir aumentar su rentabilidad y después venderlas y marcharse. «Quien tiene que dar la validez al acuerdo es la Xunta de Galicia», explica el representante de los trabajadores.

Cumplimiento

La Xunta todavía no había recibido esta mañana comunicación formal del proceso de venta. Pero preguntado por el asunto, el conselleiro de Economía, Francisco Conde, insistió en que exigirá que se cumplan «taxativamente» las condiciones de las concesiones hidráulicas. «Hay una situación que en estos momentos aparentemente es distinta a lo que se planteó en 2017 y es que la empresa lo que está trasladando es que va a mantener la unidad dentro de la empresa, tanto de las centrales hidroeléctricas como de las plantas industriales», explicó el conselleiro. Conde se mostró más pesimista sobre el futuro de la factoría de Sabón, que produce silicio, y quedará en manos de Ferroglobe. El titular de Economía aseguró que se encuentra en una situación «muy difícil» como el resto de las electrointensivas gallegas, ante la falta de incentivos del Gobierno central para rebajar la factura de la luz a estas industrias.