Contenedores de basura marina en el puerto de La Coruña
Contenedores de basura marina en el puerto de La Coruña - IAGO LÓPEZ
ECOLOGÍA

Basureros del fondo del mar

Marineros de La Coruña, Celeiro, Corme y Burela operan junto a barcos del Mediterráneo y Cádiz en la retirada de plásticos y su valorización

Santiago Actualizado: Guardar
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Los pescadores coruñeses conocen bien las consecuencias de la contaminación del mar. El 10 de septiembre se cumplirán 23 años del desplome del vertedero de Bens, una montaña de residuos que rodó ladera abajo barriendo coches, embarcaciones, sepultando la vida del vecino Joaquín Serantes y acabando con 200.000 toneladas de basura caídas al mar desde el puerto de O Portiño. Más de dos décadas después, apunta Juan Carlos Corrás, gerente de la Asociación de Armadores de Buques de Pesca, las secuelas siguen presentes para los marineros. «Una zona de cigala, la que teníamos próxima a nuestras costas, desapareció; sigue sin recuperarse y no sabemos si se recuperará algún día, mira si es importante la contaminación para las especies», dice Corrás. Desde el desastre del 96, relata, los barcos «estuvieron mucho tiempo quitando bolsas, y de vez en cuando alguna bolsa todavía sale que se nota que es del vertedero».

La implicación de los arrastreros con la retirada de residuos de los fondos marinos no es nueva, pero de un tiempo a esta parte su labor aislada ha encontrado encaje en un proyecto mayor, que combina la retirada de plásticos de mares y océanos con la recuperación y la valorización de residuos a través de la producción textil. Desde 2017, los catorce barcos que componen en La Coruña la Asociación de Armadores de Buques de Pesca se suman al proyecto Upcycling The Oceans impulsado por Ecoembes y la Fundación Ecoalf con el apoyo de Puertos del Estado para, de la mano del sector del mar, retirar los plásticos que invaden el medio marino y transformarlos en hilo de poliéster 100% reciclado para la fabricación de prendas sostenibles.

Iniciado en 2015 en el Mediterráneo, el proyecto implica hoy a más de 600 barcos y 3.700 pescadores voluntarios en 40 puertos del Mediterráneo, el Golfo de Cádiz y Galicia, contando entre sus últimas incorporaciones con siete arrastreros de Burela, cincuenta embarcaciones de Celeiro y catorce de Corme que, con los catorce pesqueros de La Coruña, suman 85 embarcaciones comprometidas en la Comunidad con este plan de recuperación de la basura marina.

«A la flota de arrastre nos pareció desde el primer momento estupendo; somos los barcos adecuados para realizar ese tipo de limpieza, de hecho, antes de que nos presentasen este proyecto de forma asidua nuestros barcos recogían esa basura del fondo y la traían a puerto. Es por tanto un proyecto que visibiliza esta labor de ‘basureros del fondo del mar’ que siempre ha hecho la flota de arrastre. Siempre operamos en las mismas localizaciones, pasamos continuamente, y allí donde trabaja la flota de arrastre se nota que hay un poco menos de residuos, aunque no paran de generarse», expone Corrás, cuestionando la «mala fama» que acompaña al arte del arrastre. «Un arrastrero que está trabajando en la misma zona de pesca es como aquel labrador que tiene su terrenito; no estamos barriendo el mar de forma indiscriminada, sino trabajando siempre en las mismas zonas, fondos arenosos por los que hemos pasado durante más de 20 y 30 años en los que lo único que hay es pescado». Pescado, y plástico, apunta el portavoz.

Sólo en 2018, los catorce barcos que operan desde el puerto de La Coruña depositaron en los contenedores del Upcycling The Oceans 1.105 kilos de basura rescatados del mar, 787 de ellos correspondientes a residuos plásticos. «Como pescadores nos interesa la conservación de los recursos pesqueros pero también, y mucho, la conservación óptima el medio marino», asegura Juan Carlos Corrás.