Acceso a la fábrica que la aluminera Alcoa tiene en La Coruña
Acceso a la fábrica que la aluminera Alcoa tiene en La Coruña - EFE
ECONOMÍA

Alcoa recibió 1.000 millones en ayudas públicas para rebajar su factura de la luz durante la última década

El Gobierno, «sorprendido» por el anuncio de la aluminera, recuerda que abona 4 céntimos por kilovatio/hora frente a los 9 del resto de la industria o los 23 de los hogares domésticos

J. L. J.
SANTIAGOActualizado:

No son plantas competitivas. Esa es la justificación que la aluminera Alcoa ha puesto encima de la mesa para justificar el anuncio de sus factorías en La Coruña y Avilés, en las que emplea a 369 y 317 trabajadores, respectivamente. Las razones de esa baja competitividad los achaca a problemas estructurales de los centros, tanto productivos como tecnológicos. Según la empresa, se han quedado antiguas, y eso lleva a que estén en pérdidas «significativas», unas negras perspectivas que prevén se mantengan.

Eso no ha impedido que la multinacional norteamericana haya sido una receptora de millonarias ayudas públicas. Según fuentes próximas al Ministerio de Transición Ecológica, en los últimos diez años se embolsó alrededor de 1.000 millones de euros para rebajar los costes de la factura de la luz, 500 de los cuales los recibió en los últimos cuatro ejercicios. Además, goza de condiciones de privilegio en el acceso a la tarifa eléctrica: Alcoa paga el kilovatio/hora (precio medio) a 4 céntimos, frente a los 9 del resto de la industria o los 23 que abonan los hogares, informaron fuentes ministeriales a ABC. Además, en la subasta de interrumpibilidad de 2018, celebrada el pasado mes de mayo, obtuvo una compensación de 90 millones de euros, aunque ya entonces la empresa advirtió que la planta coruñesa dejaba de ser rentable en esas condiciones.

En conversación con ABC, una portavoz de Alcoa ha negado que la compañía haya recibido «subvenciones públicas» para el desarrollo de su actividad, ni considera que tenga «un trato favorable» respecto al resto de empresas de sus características. «En comparación con el precio que pagan nuestras competidoras en Europa y otras industrias similares en España, Alcoa no ha recibido ningún trato preferencial», insisten. La multinacional no considera que las cantidades percibidas por las subastas de interrumpibilidad en el mercado eléctrico tengan esta consideración.

Desde el Ministerio han expresado públicamente «su sorpresa» por la decisión de Alcoa de cerrar estas dos plantas «ya que, durante los contactos mantenidos en los últimos tres meses, la empresa nunca había informado de que podía adoptar una decisión en este sentido».

Baja competitividad

A través de un comunicado, la empresa de capital norteamericano ha detallado que en los últimos meses ha realizado análisis sobre la situación productiva de las operaciones en España, y sus conclusiones son que podría obtener una mejora organizativa mediante el cierre de La Coruña y Avilés, y centralizando su producción en la planta de Cervo (Lugo) —que da empleo a más de mil trabajadores directos y otro medio millar a través de subcontratas—. En esta factoría se produce tanto aluminio como alúmina.

Según los datos ofrecidos por Alcoa —y recogidos por Efe—, la capacidad de producción de aluminio primario de Avilés y de La Coruña es de 93.000 y 87.000 toneladas métricas anuales, respectivamente. Una y otra, a juicio de la empresa, se encuentran afectadas por problemas estructurales productivos y tecnológicos, tales como su menor capacidad de producción, la baja eficiencia de su tecnología y los elevados costes fijos, a pesar de los intentos por rebajar esos costes en los últimos años.

Este miércoles, la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, censuraba la dejadez de Alcoa respecto a estas dos plantas, en las que no habría realizado «inversiones de mejora» en los últimos años. Desde la compañía han contestado que La Coruña y Avilés han alcanzado su máximo rendimiento tecnológico y «no son adaptables» al nuevo sistema que, por ejemplo, sí tiene la central de Cervo (Lugo). «Las factorías con esta tecnología en el mundo han cerrado», han explicado a este periódico desde la multinacional.

Entre las causas de esos elevados costes, Alcoa ya desliza el elevado coste de las materias primas y de la energía, una de sus batallas históricas en España: conseguir una tarifa eléctrica hiperrebajada de la que ya goza. Igualmente, apunta a factores externos del mercado, como la sobrecapacidad productora de China.

La multinacional se ha comprometido a trabajar para reducir el impacto del cierre de las dos plantas en sus empleados, y ha avanzado su disposición a negociar con los sindicatos un plan social que permita «el mejor acuerdo» para las partes.