Los porches de la Boquería, ayer sin las terrazas
Los porches de la Boquería, ayer sin las terrazas - ABC

Veto a las terrazas de la Boquería

La reestructuración planeada en los alrededores del mercado tiene en jaque a los restauradores de la zona

BARCELONActualizado:

La problemática de las terrazas llega a la Boquería. La mayoría de los 25 locales de restauración y tiendas de degustación de los soportales del emblemático mercado carecen de licencia para contar con terrazas, pero pese a ello, sus restauradores plantan cada mañana mesa y sillas para que los clientes disfruten de una consumición en un enclave único de la ciudad.

Ayer, quienes tenían montadas las terrazas a primera hora de la mañana en el flanco derecho desde la entrada del mercado -los restaurantes Casa Guinart, Joel’s Oyster Bar y Pórtic Boqueria- vieron como la Guardia Urbana les cerraba la terraza y requisaba el mobiliario por su falta de licencia.

«Estaban avisados», contaban ayer fuentes municipales, que inciden en que durante el último año han ido multando a los locales por este problema. Desde el Ayuntamiento recuerdan que la zona está pendiente de una reordenación, que no estará lista hasta 2017, y que además las terrazas entorpecen los accesos del mercado en caso de emergencia.

Tras la indignación inicial de los restauradores, que viven especialmente de sus terrazas, al mediodía se animaron a montar mesas y sillas, como cada día y más en la época veraniega, cuando más visitantes recibe el mercado. A media tarde, los inspectores municipales reaparecieron y volvieron a sancionar a cada una de las terrazas ilegales con 900 euros.

Desde la asociación de locales de los pórticos lamentan que «el anterior gobierno nos dio permiso de voz para tener terrazas y ahora el equipo de Ada Colau se lo toma a la brava y nos perjudican». Los afectados, que ya llevan unas cuatro multas por local en un año, recuerdan que para muchos de ellos, con locales diminutos, la terraza les da el 80% de la facturación.

«Hicimos las reformas que nos pidieron, conseguimos mejorar los pórticos pero si no quieren terrazas volverán a la anterior etapa, con prostitución y drogadicción en la zona», lamenta uno de los restauradores. Los afectados calculan que con la prohibición, el consistorio se puede cargar unos 80 puestos de trabajo.

Acuerdo con Trias

Òscar Manresa (Torre de Altamar, Casa Guinart, Joel’s Oyster Bar, Taberna Tío Carlos) es otro de los afectados. «El Ayuntamiento nos dijo lo que querían hacer para regularizar nuestra situación e hicimos una contrapropuesta y aún no hemos recibido respuesta», explica. «Nos contestaron por otra vía, a través de multas y decomisos de las terrazas», agrega. «Volverán a por el resto, en principio, la próxima semana», explica. «Dicen que estorban los accesos y salidas en caso de alguna emergencia», comenta.

Él junto con otros restauradores de la ciudad, Quim Marqués (Suquet de l’Almirall, Pepa Tomate), Romain Fornell (Caelis, Casa Emma) y Carles Abellán (24 tapas, Bravo 24), se enfrascaron hace un par de años en la renovación de algunos locales que estaban desahuciados en los pórticos izquierdos del mercado. «El anterior gobierno nos los vendió como la panacea y todos caímos», comenta, al tiempo que recuerda que «sin terrazas, esos locales no valen nada».

«Nuestra cocina es la mejor degustación de lo que se vende en el mercado, en lugar de estar persiguiéndonos, deberían estar haciendo algo por acabar con los puestos de jugos y comida para llevar que han desvirtuado la Boqueria», sugiere Manresa. El Gremio de Restauración de Barcelona pidió más diálogo para resolver el conflicto y advirtió que los comportamientos incívicos podrían volver a la zona.