Portada del cómic Ángel Serrano Torres

«Los Trabajos de Persiles y Segismunda», en cómic

La nueva adaptación, realizada por dos dibujantes de Quintanar, narra el periplo de los personajes cervantinos por tierras manchegas

Quintanar de la OrdenActualizado:

Dos dibujantes de Quintanar de la Orden han plasmado en un cómic la parte de «Los Trabajos de Persiles y Segismunda» que transcurre por varios pueblos de La Mancha toledana. El Ayuntamiento ha puesto a disposición del público numerosos ejemplares en la propia casa consistorial, así como en la Oficina de Turismo y la Casa de Piedra.

Sus autores, Tomás Verdugo y Albino Torres, junto con el historiador Zacarías López–Barrajón, han sido los primeros en contar con dibujos las aventuras de esta novela cervantina que celebra el IV centenario de su primera edición. En sus páginas hacen especial mención al reencuentro en Quintanar del personaje protagonista, Antonio de Villaseñor, natural de este municipio, con su familia y sus amigos. También incluye un prólogo escrito por el consejero histórico de la obra que destaca el valor y la singularidad de las ilustraciones.

La adaptación ha sido publicada con el fin de dar a conocer una novela que no ha alcanzado los estándares de popularización de otras obras escritas por Cervantes. La lectura del original, como indica Verdugo, se hace un tanto farragosa «si no tienes una preparación cultural» por lo que ellos elaboran el cómic para que el lector «cercano y dinámico» sienta ganas de abordarla. Persiguiendo la misma finalidad, los autores crean personajes que interactúan y se mueven en escenarios que a muchos vecinos manchegos pueden resultarles familiares.

Los autores junto al alcalde Juan Carlos Navalón, durante la presentación
Los autores junto al alcalde Juan Carlos Navalón, durante la presentación - Ángel Serrano Torres

No todo ha consistido en ceñirse a la trama de la novela. La invención de los autores, en aspectos como la recreación paisajística o la vestimenta de los personajes, ha permitido que el lector retroceda hasta el Siglo de Oro. Las ilustraciones del cómic enriquecen la novela original y ofrecen «un caramelo para que la gente vaya a leer el libro, un aperitivo», comenta Verdugo.

Por seis municipios

El soldado de los Tercios de Flandes, Antonio de Villaseñor, centra la trama del cómic, que regresa del campo de batalla 16 años después para reunirse con su familia en Quintanar. El veterano de guerra se acerca al perfil del capitán Alatriste de Arturo Pérez Reverte, a un aventurero que no duda en batirse en duelo y mezclarse en reyertas cuando su honor se ve manchado. «Así es como lo hemos querido representar, no como un peregrino» señala Verdugo, puesto que el viaje de retorno lo emprende junto con Persiles y Segismunda, príncipes nórdicos que peregrinan hasta Roma para contraer matrimonio. La historia continúa en la provincia por municipios como Talavera, Toledo, Ocaña, Villatobas y Villanueva de Alcardete. Los dibujantes imaginan cómo debieron entrar los personajes a las puertas de cada uno. En Quintanar especialmente, ilustran edificios emblemáticos todavía en pie como la ermita de San Isidro, el Pozo de la Cadena, la Casa de Piedra –en la novela propiedad de los Villaseñor–, la ermita de San Sebastián y la ermita de Santa Ana. También, y sin separarse de la línea argumental del capítulo LX de la novela, los personajes reparan en el barrio morisco «El Toledillo» y en el barrio judío del casco antiguo.

Las ilustraciones siguen, por un lado, la técnica de la época al estar hechas con plumilla y tinta china, como ha querido representarlas Albino Torres. Verdugo, por su parte, sigue la técnica mixta, añadiendo a estos rayados estilográficos manchas de acuarela. Son dibujos abocetados únicos que imperan en todas las páginas del cómic, algo novedoso si lo comparamos con otras ediciones ilustradas de «Los Trabajos de Persiles y Segismund», en París, Londres y Lisboa, que según López–Barrajón, no pasaban de los cuatro o cinco grabados en sus páginas.