Manuel Fernández

Un PP de carne y hueso: Paco Núñez

Manuel Fernández
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Soy afiliado del Partido Popular desde el año 1988. Pero antes de afiliado soy Manuel Fernández. Manolo, alcalde de Gálvez, de todos mis vecinos desde hace años.

Mi experiencia me permite ver con la templaza de los años ciertas cosas. Entre ellas la verdad de las personas. Esa verdad que nos hace humanos, tener amigos, ser el mejor padre –o intentarlo-, ser hermano, esposo, buen vecino, compañero de trabajo (…) y por último, en mi caso, ser alcalde con seis mayorías absolutas en mi localidad natal.

Conozco a Paco Núñez y aposté por él desde el primer día que se postuló como candidato del Partido Popular a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

Él es, ante todo, transparente y cercano. Amigo, padre de tres hijos pequeños –les conozco porque no renuncia a estar con ellos y en más de una ocasión les he visto con él en actos del Partido Popular-. Paco es esposo, hombre familiar, hasta en dos ocasiones alcalde de su pueblo (Almansa) –la última con mayoría absoluta-, licenciado en Ciencias Políticas y albaceteño. ¡Quizás la madera de los presidentes de esta bendita región nos venga de la rica y diversa provincia albaceteña!

Con claras diferencias con uno de ellos, hay incluso gente que dice que nuestro candidato del Partido Popular tiene cierto parecido al ex presidente Bono en su forma de hacer política. Lo tiene en su cercanía, su pasión, su amor por Castilla-La Mancha, sus raíces, su deje albaceteño y si me apuran, hasta su forma de hablar. Ambos son en sus gestos «muy del terruño».

Pero hay una diferencia radical. Paco ha dado un paso al frente y sin mochilas a sus espaldas, como alcalde de un municipio de los 919 de la región y tras su paso como presidente de la Diputación Provincial de Albacete, para recuperar un voto hastiado, cansado, desanimado, plano y sin ilusión fruto de 37 años de Gobierno del PSOE en Castilla-La Mancha (40 en Andalucía).

Una candidatura de cambio y rebeldía frente a la institucionalización del Partido Socialista en Castilla-La Mancha, acompañado de las ocurrencias de Podemos en esta legislatura. Solo ha habido en estos años un colchón de un Gobierno «popular», aquel que se tuvo que encargar en plena crisis durante su primer mes de ejercicio –hablamos de julio de 2011 – de pagar los medicamentos en las farmacias, porque no había dinero para medicinas en Castilla-La Mancha ¿Lo recuerdan? A mí no se me olvidará lo que hubo que hacer para sacar a la región de la bancarrota de aquel cortijo socialista.

Quizás nos faltó «corazón» –o no lo pudimos sacar dadas las circunstancias-, ese corazón que hoy el Partido Popular recupera para Castilla-La Mancha y trae con Paco Núñez y un PP renovado con cantidad de gente joven, cargado de la experiencia de Gobierno y políticas cercanas.

«¿Sabes lo que me gusta de este hombre?», me dijo María, una vecina de mi pueblo en una visita de Paco Núñez a Gálvez, “que es muy normal y sabe escuchar con lo joven que es”. Y es que con Paco ha llegado un PP de carne y hueso con propuestas cargadas de ilusión, templanza, valientes y con corazón que traerán nuevos aires a la política institucionalizada de 37 años de Gobierno de los mismos. Un cambio que liderará Francisco Núñez.

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