El torero Ignacio Sánchez Mejías, durante una de sus faenas
El torero Ignacio Sánchez Mejías, durante una de sus faenas - Tannhauser Estudio

Ignacio Sánchez Mejías vuelve a Manzanares por la puerta grande

En diciembre la localidad ciudadreleña acogerá una exposición permanente sobre la vida y obra del torero sevillano

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Torero, actor, jugador de polo, automovilista, escritor, mecenas de la Generación literaria del 27 e incluso presidente del Real Betis Balompié entre 1930 y 1932. Estos y otros oficios son los que ejerció a lo largo de su vida el polifacético Ignacio Sánchez Mejías (Sevilla, 1891-Madrid, 1934), cuya figura será recordada para siempre también en Manzanares (Ciudad Real) por ser el lugar donde toreó por última vez y un toro le dio la cornada mortal.

Ahora este municipio ciudadrealeño de más de 18.000 habitantes ha sido el elegido por los descendientes de Ignacio Sánchez Mejías para acoger una exposición permanente sobre la vida y obra del torero antes de que acabe 2017. «Manzanares tiene un gran valor sentimental para la familia», afirma a ABC Paloma Recasens Sánchez Mejías, nieta del torero, quien señala que «gran culpa» de la ubicación de la muestra la tiene el Círculo Cultural Taurino de la localidad que lleva su nombre.

La exposición permanente se instalará en las salas de la antigua «Casa Malpica» de Manzanares, de propiedad municipal, y, según informa el alcalde de la localidad, Julián Nieva, se inaugurará previsiblemente a mediados de diciembre. La muestra incluirá el archivo personal de Ignacio Sánchez Mejías, cedido para tal fin por la familia del polifacético torero.

Según cuenta Paloma Recasens, la cesión del archivo viene negociándose con el Ayuntamiento de Manzanares desde la anterior legislatura, pero es con el equipo de Gobierno actual con el que la exposición va a ver la luz. La nieta de Ignacio Sánchez Mejías recuerda que en 2009 ya se montó una muestra similar en Sevilla, ciudad natal del torero, que iba a acoger una exposición permanente con las fotografías y documentos de su abuelo.

Sin embargo, Paloma explica que su madre e hija del torero, María Teresa Sánchez Mejías, no quería deshacerse de todos esos recuerdos, por lo que no fue hasta su muerte, en 2012, cuando la idea de una exposición permanente en Manzanares comenzó a tomar forma. «Cuando mi madre falleció, todos los hijos decidimos que, mejor que guardarlos en un cajón, se dieran a conocer».

Después de pensar en una ubicación, y ante la insistencia del Círculo Cultural Taurino «Ignacio Sánchez Mejías», que ya había invitado en ocasiones anteriores a la familia a varios homenajes al torero, empezaron a negociar con el Ayuntamiento de Manzanares para ver la posibilidad de instalar en la localidad la exposición permanente de su vida y obra.

Sánchez Mejías (2º por la izquierda), jugando al fútbol en La Maestranza
Sánchez Mejías (2º por la izquierda), jugando al fútbol en La Maestranza - Tannhauser Estudio

Ese tipo de actos de la peña taurina manzanareña vienen celebrándose desde 1984, cuando se cumplieron 50 años de la muerte de Ignacio Sánchez Mejías, con la inauguración de un busto en el que invitaron a sus descendientes y con la colocación de un ramo de flores en el ruedo, a la altura del tendido 7, donde le encontró la muerte.

Desde el inicio, tal y como asegura Paloma Recasens, «Manzanares y el Consistorio han mostrado muy buena predisposición y este año la muestra será ya una realidad». La concejal de Cultura de Manzanares, Silvia Cebrián, subraya a ABC que el hilo conductor de la exposición es la elegía con la que Federico García Lorca inmortalizó la figura del torero sevillano, Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, «que nos permitirá hacer un viaje por el lado menos conocido del torero, ya que era un hombre de su tiempo y muy singular».

Contenido expositivo

A través de fotografías, artículos, correspondencia o incluso enseres personales, la exposición permitirá hacer un recorrido por la vida y obra de Ignacio Sánchez Mejías. Y desvela facetas distintas y menos conocidas del torero sevillano, como la de escritor, dramaturgo o mecenas de la Generación literaria del 27.

Su obra teatral «Sinrazón»
Su obra teatral «Sinrazón»

Además de la exposición permanente, señala la concejal de Cultura, se va a habilitar un espacio con el archivo personal de Ignacio Sánchez Mejías, para que los historiadores e investigadores que quieran hacer algún estudio sobre el personaje puedan trabajar «sin problemas». El inventario de este archivo está conformado por 21 folios, explica Silvia Cebrián, quien dice que es «muy curioso» porque, entre su contenido, «hay cosas que desconocíamos del torero, como su relación con Rafael Alberti o con el mismo García Lorca».

En la muestra se podrá ver mucha correspondencia de Ignacio Sánchez Mejías con numerosos personajes de su época y, entre sus cartas, a su nieta le llama la atención una misiva que mandó para mostrar su apoyo ante la censura al escritor, filósofo y maestro Miguel de Unamuno, «al que no conocía, pero del que tenía una fotografía en la cabecera de su cama».

Entre los documentos personales y familiares de Ignacio Sánchez Mejías, su nieta destaca también el periódico que su abuelo elaboraba con sus hijos en su casa del campo próxima a Sevilla, el cortijo Pino Montano. «En ese diario publicaban noticias de todo tipo y con diferentes secciones, incluidos los editoriales, para lo cual cada uno tenía asignada una tarea dentro de la redacción», relata Paloma Recasens.

Y en la exposición se podrá leer el manuscrito de la única novela que escribió Ignacio Sánchez Mejías, La amargura del triunfo, que guardaba la familia y que fue editada en 2009 por el escritor y periodista de ABC Andrés Amorós, crítico taurino y biógrafo del torero sevillano.

Ignacio Sánchez Mejías, montado en caballo jugando a polo
Ignacio Sánchez Mejías, montado en caballo jugando a polo - Tannhauser Estudio

Por no hablar de las fotografías, con un gran número de ellas en las que aparece con numerosas personalidades de la época y en las diferentes facetas que desempeñó. Así, por ejemplo, se le puede ver boxeando, con una garrocha montado en un coche picando a un toro, de aviador cuando montó en zepelín, esquiando en Suiza, jugando al fútbol en la plaza de toros de La Maestranza en Sevilla o construyendo, con su cuñado «Joselito el Gallo», la plaza de toros del cortijo Pino Montano.

El poema

Quien se ha encargado de hacer una digitalización de todos los documentos y fotografías de la exposición ha sido la empresa Tannhauser Estudio. El autor del proyecto, Antonio Fernández Torres, cree que el archivo-museo de Ignacio Sánchez Mejías «va a encajar muy bien» en la «Casa Malpica» de Manzanares. «El espacio estará concebido como un archivo en el que todo estará visible e interpretado a modo de lectura comentada de la elegía que García Lorca le dedicó, uniendo la historia, la literatura y la aventura de un personaje excepcional», subraya.

Según Antonio Fernández, «para profundizar realmente en el interior del poema hay que conocer a Ignacio Sánchez Mejías», su relación con la Generación del 27, su papel en la llamada Edad de Plata de la cultura española y en el toreo. A su juicio, «fue un personaje público de gran interés, divertido, polémico. Es difícil de imaginar a una persona así en nuestros días. Estuvo metido en tantos asuntos e hizo tantas cosas que, aunque murió con 43 años, parece que hubiera vivido tres veces». Ignacio Sánchez Mejías, genio y figura.