La previsión es que la región baje de los dos millones de vecinos en el año 2022, algo que no ocurría desde 2007
La previsión es que la región baje de los dos millones de vecinos en el año 2022, algo que no ocurría desde 2007 - ABC

Castilla-La Mancha acumula seis años perdiendo habitantes

Todas las capitales sumaron vecinos, por lo que la despoblación afecta al campo. Talavera y Puertollano siguen en caída

ToledoActualizado:

Según los últimos datos publicados del padrón municipal por el Instituto Nacional de Estadística (INE), a 1 de enero del 2018 en Castilla-La Mancha vivían 2.026.807 personas. Son 4.672 personas menos respecto al periodo anterior y, lo que es más grave, se trata del sexto año consecutivo en el que la región pierde población.

Desde el año 2012, cuando Castilla-La Mancha contabilizaba 2.121.888 habitantes, la región ha perdido cerca de 95.000 vecinos en estos seis años. Si se mantiene la tendencia, en el año 2022 la comunidad autónoma estará por debajo de los dos millones de habitantes, algo que no sucede desde 2007 cuando los castellano-manchegos eran 1.977.304.

Las pérdidas se concentran en las zonas rurales, puesto que las cinco capitales de provincia ganaron vecinos en el último año. Así, a finales de 2018 en Toledo vivían 84.282 personas, 541 más respecto al periodo anterior; en Ciudad Real eran 74.743, 102 vecinos más; en Cuenca lo hacían 54.898, solo 22 más; en Albacete eran 173.050, 234 más; y en Guadalajara 84.910, 765 vecinos más.

Seseña fue la población que más vecinos ganó de toda Castilla-La Mancha durante el año pasado al contar con 24.255 habitantes, 1.263 más. También en la vecina Illescas se incrementó notablemente la población con 732 empadronados más para un total de 28.064. Otros municipios que ganaron población fueron Tarancón al contar con 156 nuevos vecinos para un total de 14.990 y Hellín, que con 84 nuevos residentes suma 30.268 habitantes y supera a Valdepeñas como el undécimo núcleo más poblado de Castilla-La Mancha.

Por contra, Valdepeñas cedió 14 vecinos y se queda en 30.210; Alcázar de San Juan perdió 257 y se quedó en 30.686; Azuqueca de Henares tuvo 83 menos para un total de 34.685; Villarrobledo perdió 76 y se quedó en 25.241; y Almansa cedió 29 y se situó con 24.537.

Volviendo a los datos de la comunidad autónoma, la población de Castilla-La Mancha varió un -0,2 por ciento respecto al año anterior, mientras que la población en España creció un 0,4 por ciento.

Por otro lado, la región recibió 7.840 inmigrantes el año pasado, mientras que 5.423 personas se marcharon. En concreto, durante este periodo, 2,67 de cada 1.000 personas de Castilla-La Mancha emigraron, frente a 3,56 por cada 1.000 habitantes que hicieron lo propio en el conjunto de España. Mientras, 3,86 por cada mil personas llegaron como inmigrantes a Castilla-La Mancha, frente a 6,17 por cada mil habitantes que lo hicieron al conjunto de España.

Por último, en Castilla-La Mancha, al igual que en España, está previsto que la población envejezca en los próximos años debido a la mejora de las condiciones de vida en la tercera edad y a la reducción de la natalidad, entre otros motivos. Así, la población prevista para 2031 será de 1.909.805 personas, de los que 952.433 serán hombres y 957.372 mujeres.

Puertollano y Talavera, símbolos de la caída

Entre las ciudades castellano-manchegas, las que más población pierden son Talavera de la Reina y Puertollano. La primera lleva cediendo habitantes desde el año 2012, cuando contabilizó 88.755. Mientras, el año pasado eran 83.009, más de 5.700 menos, según el último dato del padrón municipal del INE con fecha a 1 de enero de 2018.

Más grave es la situación de Puertollano, que lleva perdiendo población desde 2010. Ese año tenía 52.300 vecinos y ahora son 47.881. Por último, Tomelloso también pierde desde 2012: ha pasado de 39.093 a 36.091 vecinos.