Don Felipe, ayer, al timón del «Aifos 500» - EFE | Vídeo: La Familia Real disfruta del concierto del violinista Ara Malikian (EP)

El Rey se libera en el mar de la tensión política

La Infanta Doña Elena y su hija Victoria embarcaron en el velero «Mapfre» para contemplar la regata y animar a Don Felipe, que sigue el tercero en la clasificación

Palma de MallorcaActualizado:

El Rey carga las pilas en el mar, pero sobre todo respira aire puro y se oxigena del clima de tensión política del último curso. Un aire enrarecido que ha contaminado también su lugar de vacaciones en Palma de Mallorca, donde la política parece ir por un lado y la gente por otro. Por ejemplo, tres autoridades de las cuatro que acudieron el lunes a cumplimentar al Rey en el Palacio de La Almudaina anunciaron allí mismo que no acudirán a la recepción que Don Felipe y Doña Letizia ofrecerán mañana a la sociedad balear. En contraste, a esta recepción cada año acude más gente.

No olvidemos tampoco que tres de las cuatro autoridades locales a las que Don Felipe recibió el lunes, aprovecharon su presencia en la residencia oficial del Rey para apoyar un debate sobre la República.

En esas circunstancias, no es de extrañar que el Rey disfrute tanto del mar, del ambiente deportivo de la Copa del Rey Mapfre, en la que participan 1.500 regatistas, y del clima sano y leal que se respira a bordo del «Aifos 500», junto al almirante Jaime Rodríguez Toubes y el resto de la tripulación.

En tierra, la lucha contra los elementos es mucho más sucia que en el mar y, a veces, salpica también a los periodistas que informan habitualmente de la Familia Real. Hay una informadora estival (de las que solo sigue a los Reyes en verano) que para camuflar su falta de reflejos publicó que la Casa del Rey avisó a los informadores «afines», pero no a ella, del paseo que las Reinas, la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía dieron el pasado martes por el Mercado del Olivar. Sin embargo, nunca existió ese aviso previo por parte de la Casa del Rey porque ni siquiera el responsable de Comunicacion del Palacio de La Zarzuela, Jordi Gutiérrez, conocía ese plan privado con antelación. Los fotógrafos y periodistas se enteraron porque funcionaron sus propias fuentes y el «boca a boca». Algunos llegaron a tiempo de retratarlas, y otros no.

Doña Elena con su hija Victoria, en el velero «Mapfre»
Doña Elena con su hija Victoria, en el velero «Mapfre» - EFE

También Doña Elena ha sufrido en sus propias carnes la hostilidad mediática con la publicación de fotos en las que sale especialmente poco favorecida o sorprendida con un mal gesto. Pero la Infanta sigue acudiendo, como si no le importara lo más mínimo, al Real Club Náutico de Palma, plagado de periodistas, y manteniendo su buen estilo. Ayer lo hizo acompañada de su hija, Victoria, que en septiembre alcanzará la mayoría de edad. Ambas se cambiaron el polo y la blusa con la que llegaron por dos polos rojos de Mapfre y embarcaron en una zodiac que las llevó hasta el velero del mismo nombre.

El debut de la Infanta

Doña Elena, que es directora de Proyectos de la Fundación Mapfre, disfrutó con su hija de la tercera jornada de regatas en la bahía de Palma y estuvo animando a su hermano, el Rey, que consiguió defender su tercer puesto en la clasificación. Si ayer fue como espectadora, hoy se espera que la Infanta debute en la Copa del Rey a bordo del velero «Titia», en la categoría 6 Metros Internacional, la misma en la que iba a competir Don Juan Carlos con el velero «Bribón Gallant», si no hubiera tenido que cancelar su traslado a la isla debido a una lesión de muñeca.