Alexandr Maksimtsov en una clase de defensa personal
Alexandr Maksimtsov en una clase de defensa personal - Y.S.

Llega a Canarias las clases para aprender las secretas artes marciales rusas en el KGB

Alexandr Maksimtsov, un excoronel soviético, desde su centro de entrenamiento en Tenerife te enseña hasta a bailar sobre el vídrio roto sin sangrar

Las Palmas de Gran CanariaActualizado:

El pasatiempo preferido de Vladimir Putin no es solamente el judo. También es el sambo. Una combinación de golpes perfectos, rotación y apretar el cuerpo del enemigo. Inmovilizarlo. Desplazar el centro de gravedad del cuerpo para evitar, por ejemplo, la trayectoria de una bala. Imagina la velocidad adquieres sin algún animal quiere hacerte daño.

El sambo apenas es conocido en España porque su formación era secreta. Formaba parte de la clases obligatorias del KGBy, se supone, ahora de sus herederos de PSB. Los espías rusos, en teoría, deben seguir por esta senda de eficiente forma de defensa, y ataque, personal.

En España, quien da buenas clases es el profesor Alexandr Maksimtsov, natural de Kazajstán y que vive en Canarias. Era integrante del cuerpo de lucha contra el crimen organizado de la policía de Kiev, en Ucrania, cuando la URSS. Posiblemente, el mejor profesor que hay en España de esta materia opaca.

En 2006 se jubiló y reside en Tenerife aunque da clases por países y tiene una agenda apretada. El buen tiempo de las islas y su humor no pedante de saberse fuerte ayuda a pillar con Maksimtsovsus trucos de forma rápida. Incluso en la playa con ejercicios como nadar y arrastrarse como un hacer el cocodrilo. Parece absurdo, pero es un ejercicio duro porque en el agua hay que mantener la misma posición.

Hay un componente de ocio; pero obviamente de defensa pura y dura. Existe, por ejemplo, un movimiento que permite agarre del cuello por detrás. Con determinada técnica puedes empujar las arterias carótidas del agresor en su cuello y la sangre deja de fluir a su cerebro. Dura un minuto el movimiento.

El sambo, en ruso, viene a significar «defensa propia sin armas». Parecido al judo japonés pero tiene una mayor variedad de movimientos, como bloqueos de pierna y técnicas de agarre sobre el terreno. Permite puñetazos, patadas y estrangulaciones, y fue oficialmente un secreto de Estado en la época soviética disponible solo para los militares, la policía y la KGB.

El sambo se adoptó como el estilo de combate oficial del Ejército Rojo y los servicios de seguridad soviéticos desde 1920. Pero su historia se remonta a hace 1.000 años cuando los cosacos lo usaban para la lucha cuerpo a cuerpo.