Imagen tras el salto en Ceuta - EFE / Vídeo ABC: Cientos de inmigrantes cruzan la valla de Ceuta

Al menos 602 inmigrantes entran en Ceuta tras un violento salto a la valla con cal viva y cizallas

La ola de pateras en el litoral andaluz complica la situación en el CETI, desbordado ahora con 1.200 internos

Hay más de 40.000 subsaharianos en Marruecos esperando a dar el salto a España

El asalto al perímetro fronterizo ha dejado dieciséis heridos, once de los cuales son guardias civiles

MadridActualizado:

El habitual salto masivo a la valla de cada verano en Ceuta ha llegado en el peor momento posible: en paralelo a la oleada de pateras que sufren las costas andaluzas. A primera hora de la mañana y aprovechando un punto vulnerable del trazado fronterizo, 602 inmigrantes subsaharianos han penetrado en suelo español desde Marruecos en un asalto que se ha saldado con 16 heridos. Once de ellos son guardias civiles, de los cuales cinco todavía permanecen hospitalizados; mientras que otros cinco subsaharianos también están siendo atendidos.

Los migrantes han empleado el modus operandi habitual en estos casos: se han servido de objetos cortantes, como cizallas, para reventar la valla y aprovechar esos huecos para acceder. Sin embargo, también han incluido técnicas hasta ahora inéditas contra los agentes, como arrojarles cal viva o incluso excrementos. Varios agentes han resultado heridos de diversa consideración. Eso sí, no se teme por la vida de ningún guardia civil.

El salto se ha producido sobre las 7.00 horas en la zona fronteriza próxima a la Finca Berrocal, donde existe una mayor facilidad para llegar hasta el perímetro debido a áreas ciegas donde las cámaras no llegan a detectar a los inmigrantes. Fuentes policiales han explicado que los agentes del Instituto Armado han sufrido «golpes, heridas y quemaduras» por el uso por parte de los migrantes de una violencia que ha incluido hasta la utilización de «radiales con baterías» para cortar la malla del doble vallado fronterizo, que todavía está coronado con alambres con cuchillas (concertinas) que el Ministerio del Interior está estudiando sustituir por elementos defensivos que causen menos daños.

El CETI, hasta la bandera

Tras producirse el salto, los subsaharianos han sido conducidos hasta el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de la ciudad autómoma, que en estos momentos ya albergaba a otras 600 personas, y que en las últimas semanas se ha topado con serias dificultades para dar salida a los sin papeles que allí residen. Como los centros similares que hay en la Península están desbordados por las llegadas masivas de migrantes al litoral andaluz, los que allí aguardan no pueden salir. Fuentes policiales informan de que en Marruecos hay más de 40.000 subsaharianos esperando a dar el salto a España.

Hacía meses que no se producía una entrada masiva por el perímetro fronterizo y la principal vía de acceso a Ceuta desde Marruecos para los inmigrantes era la marítima. Tanto desde el Instituto Armado como desde la Policía han advertido en numerosas ocasiones de que un salto como el de hoy podía terminar así, con agentes heridos y con cientos de personas accediendo ilegalmente a España. Desde ambos Cuerpos reclaman más medios al Gobierno, especialmente si procede a retirar las concertinas de la valla.