Vídeo: No habrá debate entre los candidatos a presidir el PP / Foto: El presidente del Comité Organizador del XIX Congreso del PP, Luis de Grandes, durante la rueda de prensa - EFE / ATLAS

El Partido Popular limita el debate solo a los dos finalistas para controlar los daños

El partido intenta evitar el enfrentamiento público entre los aspirantes a liderarlo

MadridActualizado:

A Génova no le gustaban las primarias, convencidos los populares de que el proceso genera demasiado desgaste interno y que la elección por compromisarios es tan «democrática» como la del voto de la militancia. Pero la dirección terminó cediendo y hoy el Partido Popular se enfrenta a su primera gran carrera electoral por el liderazgo de un partido que ha quedado huérfano tras la salida abrupta de Mariano Rajoy de la vida política.

El gran temor confesado por la cúpula es que la formación se agriete por la rivalidad interna y la antigua enemistad de sus dos mujeres aspirantes al trono, María Dolores de Cospedal y Soraya Sáenz de Santamaría. Pero todos descartan la posibilidad de cisma y ellas se han apresurado a prometer lealtad y cierre de filas si gana su rival.

Los esfuerzos del partido por esquivar la confrontación directa entre Cospedal y Sáenz de Santamaría, sin embargo, no logran evitar que ambas se crucen mensajescada vez que tienen oportunidad. Este «fuego cruzado» dialéctico, sin ir más lejos, tuvo ayer una nueva entrega. Desde que anunció su candidatura, Cospedal emplea como bandera y aval ante los militantes que ella fue quien dio la cara por el partido en sus momentos más difíciles.

Sáenz de Santamaría, al ser preguntada al respecto, reivindicó que, aunque desde el Gobierno, ella también «ha dado la cara» por el PP. «Damos la cara todos y cada uno de los candidatos que nos presentamos», se justificó Sáenz de Santamaría, quien recordó que, entre 2004 y 2008, estuvo en Génova «currando con los alcaldes y presidentes autonómicos»: «Y daba la cara por ellos».

Al margen de este duelo, los candidatos a la presidencia del PP fueron bendecidos ayer por la comisión organizadora y desde este sábado pedirán el voto a las bases. A la espera de que el José Luis Bayo subsane hoy los errores en los avales presentados, serán seis en la contienda que termina el miércoles 4 de julio: además de Cospedal y Santamaría concurren Pablo Casado, José Manuel García-Margallo, José Ramón García-Hernández y Elio Cabanes.

El equipo organizador, presidido por el eurodiputado Luis de Grandes, desechó la opción de organizar un debate múltiple entre todos los candidatos arguyendo que, según los expertos, resulta aburrido entre tantas personas y es «inviable». Sin embargo, sí está abierta la posibilidad de un cara a cara televisado entre los dos finalistas que ganen en votos de afiliados el día 5 y pasen a la votacion decisiva de los compromisarios del Congreso, el 20 de julio.

Génova intenta de esta manera limitar el enfrentamiento público entre los aspirantes, a los que ayer reclamó «fair play». Oficialmente, se autorizarán los debates que los equipos pacten con los medios de comunicación, pero en la sede nacional preferirían que no se expongan a un choque en público. En su retina está el último combate dialéctico entre los candidatos en las primarias del PSOE, en el que Pedro Sánchez llegó a ser ridiculizado por Patxi López en Ferraz con todas las televisiones grabando. «Vamos a ver, Pedro. ¿Tú sabes lo que es una nación?», exclamó el exlendakari cuando disertaban con Susana Díaz sobre el modelo territorial.

«Ese modelo de debate hemos desistido de hacerlo», aseguró De Grandes en una rueda de prensa en Génova en la que se dio el pistoletazo de salida para la carrera electoral. La polémica de la jornada fue, como adelantó ABC, las suspicacias que ha generado en el resto de equipos la precampaña de Pablo Casado, que empezó su vuelta a España particular el jueves, 48 horas antes del arranque oficial. La comisión organizadora pidió a todos ayer que se ciñan a las normas y concurran con «fair play».

Coche, chófer y despacho

Génova anunció ayer que los candidatos podrán disponer de ciertas ayudas, como despacho, vehículo, chófer o manutención, durante los 12 días de campaña que dedicarán a recorrer el país para conquistar a los militantes.

Además, los centenares de sedes que el PP tiene en toda la geografía estarán abiertas para ellos con la finalidad de que incurran en gastos extraordinarios. Si alguien alquila un hotel se lo tendrá que pagar de su bolsillo, explicó la tesorera del PP, Carmen Navarro, que aseguró que se ha establecido un sistema «cuidadoso» con los límites y opciones de las que pueden disfrutar los candidatos para exista equilibrio y no haya desigualdad entre ellos.