Kepa Arronategui Azurmendi
Kepa Arronategui Azurmendi - EFE

Interior acerca al País Vasco a un etarra que quiso matar al Rey

Kepa Arronategui, condenado a 158 años, será trasladado de Almería a Zaragoza

MadridActualizado:

Kepa Arronategui Azurmendi, condenado a 158 años por -entre otros- intentar atentar contra el Rey durante la inauguración del Museo Guggenheim en 1997 y Marta Igarriz Iceta, miembro del comando Donosti sentenciada a 15 años de cárcel, son los dos primeros etarras que serán llevados a prisiones cercanas al País Vasco por orden del titular del Interior, Fernando Grande-Marlaska.

La orden para su traslado fue emitida ayer por Instituciones Penitenciarias después de que el ministro cumpliera su compromiso de comunicar personalmente la decisión a asociaciones de víctimas, entre ellas la AVT y Covite, que no expresaron mayores reparos, habida cuenta de que los reclusos no tienen tras delitos de sangre y que, al menos en el caso de la mujer, ha repudiado a ETA.

También Marta Igarriz

Declarada culpable de colaboración con banda armada y tenencia de explosivos, ella será trasladada de Castellón I a Logroño. Ha cumplido ya tres cuartas partes de su condena.

Caso distinto es del de Arronategui, de 51 años, que será llevado de Almería a Zuera (Zaragoza) por motivos de salud. Sufre, al parecer, una patología psicótica grave que obliga a aplicarle el protocolo para prevenir suicidios, si bien Instituciones Penitenciarias rehusa confirmarlo y se limita a indicar que la Junta de Tratamiento concedió su traslado en junio por «razones amparadas por la normativa de Protección de Datos».

El etarra fue detenido cuando intentaba huir del recinto del Guggenheim, donde él y otros dos pistoleros acababan de asesinar al ertzaina que les descubrió mientras preparaban un atentado con lanzagranadas ocultas en jardineras. Faltaban cinco días para la inauguración del museo, al que tenía previsto asistir don Juan Carlos I, así como el entonces presidente del Gobierno, José María Aznar. El juez no atribuyó a Arronategui la autoría material del crimen, sino a su primo, aunque sí le responsabilizó de un «plan concreto» para «matar al Rey». Su curriculum delictivo incluye pertenencia a banda armada y conspiración contra la Corona.