Los magistrados del Supremo, durante la sesión de hoy - EFE | Vídeo: ATLAS

Un guardia civil denuncia que los Mossos les metieron en una «ratonera»

Relata ante el tribunal el asedio tras el registro de Unipost, del que el letrado judicial salió encapuchado

MadrdActualizado:

Un suboficial mayor de la Guardia Civil que ha declarado este jueves como testigo en el juicio del «procés» ha denunciado que, tras la salida del registro de Unipost, los Mossos les metieron en una «ratonera». Fue el 19 de septiembre de 2017, el punto de partida del medio centenar de registros que se llevaron a cabo ese día y el siguiente por orden del Juzgado de Instrucción número 13 de Barcelona.

El testigo ha explicado que la gente se fue congregando a las puertas de la empresa de mensajería desde primera hora de la mañana, hasta el punto de que fueron cortando la entrada y salida de la calle con sentadas en el suelo. Ante semejante aglomeración hubo que idear un plan para evacuar a los miembros de la comisión judicial, algo de lo que se encargó un responsable de los Mossos. El guardia civil asegura que le resultó «insólito» ver cómo en vez que salir de allí en línea recta, les metieron por una calle en obras, llena de vallas, zanjas y escombros. Los manifestantes aprovecharon esta circunstancia para levantar placas metálicas que tapaban zanjas del suelo para que cayeran en ellas los vehículos que trasladaban a los guardias civiles, al letrado judicial y los efectos intervenidos: las cajas con los sobres del referéndum ilegal. Pese a señalar que fue el jefe del dispositivo de los Mossos el que diseñó esa salida, el agente ha reconocido que una vez que se encontraron en esa situacion, la policía autonómica «se empleó a fondo» en sacarles de allí, levantando las vallas que habían tirado y separando a los multitud agolpada ante los cristales de los vehículos.

«Vi por primera vez en mi carrera profesional el reflejo del odio» en las caras de los allí concentrados», ha confesado el agente, que también ha aludido a la situación que vivió el letrado de la administración de justicia, que decidió salir encapuchado de la sede de Unipost. «No te tapes que te conocemos», le increpaban los manifestantes, que, según el testigo, gritaban las «habituales» proclamas de «fascistas» y «fuera las fuerzas de ocupación».

Agencia tributaria propia

Con anterioridad a la declaración de este guardia civil ha declarado el cabo encargado del registro al secretario de Hacienda de la Generalitat Lluís Salvadó. El testigo ha asegurado que el Govern ya había puesto en marcha toda la infraestructura para la creación de una Agencia Tributaria propia e incluso encargaron a IBM un programa informático que costó 240.000 euros.

Entre la documentación intervenida a Salvadó también se encontró un correo electrónico en el que la Generalitat pedía 11.000 millones de euros de financiación al gobierno chino. Este dinero, sumado a los 6.000 millones que recaudaban de los ayuntamientos, 4.500 de las empresas y los Ingresos propios era la cantidad que los gobernantes calculaban que necesitarían como punto de partida en la agencia que echaría andar tras la declaración de independencia.

Conflicto vasco

Otro guardia civil que ha testificado este jueves ha puesto como espejo de lo que sucedió en aquel otoño caliente la historia del País Vasco. «No he vivido el conflicto vasco afortundamente, pero compañeros veteranos me dijeron que en los principios del conflicto vasco (esto) se asemejaba muchísimo», ha manifestado sin más detalles.

«Se me grabó bastante la cara de odio extremo de un señor mayor, como si le estuviéramos quitando algo de su familia», ha relatado sobre la incautación de casi 10 millones de papeletas en una nave industrial en Bigues i Reills, en el interior de la provincia de Barcelona. «Os mataremos», les llegaron a gritar según el guardia civil. Ha asegurado que les escupieron y zarandearon los coches.