Tensión entre independentistas y policía frente a un colegio electoral de Barcelona - EFE

La desidia de los Mossos fuerza a una intervención tardía en los colegios electorales

El Govern permite votar en cualquier centro y sin sobres. Moncloa tilda la jornada de «bochorno electoral». Tensión entre policía e independentistas en muchos colegios

Barcelona/Madrid Actualizado: Guardar
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Pese a que el coordinador del dispositivo de seguridad, Diego Pérez de los Cobos, les dio un voto de confianza al dejar en sus manos el cumplimiento de la orden judicial, los Mossos d´Esquadra se han negado a seguir las instrucciones del mando superior en el 1-O. No solo no han desalojado los colegios electorales en la mañana del referéndum ilegal, sino que en algunos casos los agentes de la Policía autonómica ni siquiera se han llevado las urnas. La pasividad de los Mossos (en algunos casos, flagrante, al observar la actividad de los colegios desde la acera de enfrente) ha provocado la inmediata intervención de la Policía y de la Guardia Civil, que a esta hora continúan desalojando colegios. En algunos puntos, las Fuerzas de Seguridad del Estado se han visto en la obligación de cargar. Según los datos de la Generalitat, un total de 761 personas habrían sido atendidas por las cargas. Uno de ellos, ha necesitado intervención quirúrgica por herida en un ojo. Por su parte, 19 policías y 14 guardias civiles también han resultado heridos. Las actuaciones policiales se han dado en varias localidades de toda Cataluña, aunque los principales incidentes se han dado en Sant Julià de Ramis, en escuelas de Barcelona como el instituto Ramon Llull; la escuela Mediterrània, en la Barceloneta, o el colegio Prosperitat, en Nou Barris. Hay, al menos, seis detenidos por desobediencia. La Generalitat pedirá a la UE que sancione al Estado por las cargas policiales [ El 1-O, en directo]

Mientras desde Moncloa se insinúa que los Mossos están cumpliendo con su trabajo (e incluso pidiendo refuerzos a Policía y Guardia Civil), el delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, ha asegurado que se ha «puesto en riesgo de manera irresponsable el prestigio» de la policía catalana, y que el Ejecutivo central «se ha visto obligado a hacer lo que no quería hacer». Entretanto, los subordinados de un hoy desaparecido Josep Lluìs Trapero, aseguran en su Twitter que estan cumpliendo el mandato judicial «con proporcionalidad». Para el presidente del Partido Popular de Cataluña, Javier García Albiol, la Generalitat ha sometido a los Mossos d'Esquadra a un «descrédito sin precedentes». La Fiscalía ha rechazado pronunciarse por el momento sobre si procede o no actuar contra los Mossos d'Esquadra ante lo que podría entenderse como una desobediencia respecto de las directrices dadas por el Tribrunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) para desalojar los colegios e impedir el referéndum. Sin embargo, no se descarta valorar la actuación de los agentes autonómicos al finalizar la jornada.

Los Sindicatos policiales han anunciado acciones legales contra el jefe de los Mossos, Josep Lluis Trapero, y sus mandos por su «escandalosa» actuación y «vergonzosa ligereza» para impedir la celebración del referéndum. La propia ley de los Mossos recoge como falta muy grave «el abandono del servicio» y la «infidelidad a la Constitución». De momento, seis jueces investigan la actuación de los Mossos por no impedir la votación.

Lo cierto es que desde las seis de la mañana, cuando tenía que empezar el desalojo, hasta que entraron Policía y Guardia Civil, se ha perdido un tiempo que habría resultado vital para desactivar cualquier atisbo de votación. De igual forma, si los colegios se hubieran desalojado el viernes al término de la jornada escolar (como sostuvo la Fiscalía) no se habrían introducido urnas en los centros ni utilizado a menores para la causa separatista. Según el consejero de Presidencia, Jordi Turrull, se han constituido el 96 por ciento de las mesas y ha exigido la dimisión del delegado del Gobierno por la «represión y violencia». [ Los vídeos que deja el 1-O]

Cambio de las reglas del juego

Cuarenta y cinco minutos antes del comienzo de la votación, prevista para las 9.00 horas, el conseller de la Presidencia, Jordi Turrull, ha anunciado que todos los electores podrán votar en cualquier punto electoral, incluso aunque sea sin sobres, y con papeletas imprimidas en casa. A media mañana, este sistema informático se ha caído y los miembros de las mesas se han puesto a de forma manual para recoger los datos de las personas que se acercan a las mesas a votar. Este mecanismo permite que una misma persona pueda votar varias veces sin control alguno. Para culminar el esperpento, al mediodía la Generalitat ha improvisado una página web para realizar el voto telemático en el que solo se pide introducir datos de los votantes sin comprobar si constan en el censo o pertenecen a una mesa en concreto. Sociedad Civil Catalana ha llehado incluso a publicar imágenes de ciudadanos votando varias veces en colegios distintos.

El Ejecutivo ha dado por "desbaratado" el referéndum ilegal y ha señalado que lo que se está viviendo hoy en Cataluña es una jornada de "bochorno electoral". Para el Ejecutivo de Mariano Rajoy, los cambios anunciados por la Generalitat certifican que "han liquidado cualquier vestigio de respetabilidad democrática". "Sin censo, con papeletas de casa, sin sobres y en el colegio que a cada uno le de la gana. Si el 6 y 7 fue un bochorno democrático, lo de hoy es un bochorno electoral", ha señalado.

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha comparecido en La Moncloa pasadas las dos de la tarde para exigir al líder secesionista, Carles Puigdemont, que «ponga fin de forma inmediata a su irresponsabilidad» y a la farsa irrealizable del 1-O. Ahora mismo esa es la máxima prioridad del Gobierno de la Nación, porque «a nada bueno conduce esta situación.

Sáenz de Santamaría ha volcado toda la responsabilidad en los cabecillas golpistas: Carles Puigdemont, Oriol Junqueras y Carme Forcadell. A ellos se ha dirigido para hacerles un llamamiento : que cesen en un plan que no va a ninguna parte.

Frente a las acusaciones de organizaciones sociales como la Asamblea Nacional Catalana y Òmnium, que han criticado la "violencia del Estado" en el desmantelamiento de las votaciones, el Ministerio del Interior ha defendido la actuación "absolutamente profesional y templada" que están realizando las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para impedir el referéndum.

En una rueda de prensa, el delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, ha afirmado que el Ejecutivo "se ha visto obligado a hacer lo que no quería hacer". Ha explicado que el objetivo del operativo policial es "exclusivamente cumplir con las resoluciones judiciales del Tribunal Constitucional y el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, que dicen que hace falta respetar el marco legal democrático vigente que nos ha dado a todos los catalanes la convivencia en paz, libertad e igualdad de los últimos 40 años".

Una opinión muy diferente ha mostrado la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que ha llamado "cobarde" al presidente del gobierno, Mariano Rajoy, por "inundar de policía" la capital catalana.

Puigdemont y Junqueras votan en otros colegios

El pabellón deportivo de Sant Julià de Ramis (Girona), donde tenía previsto votar el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha sido uno de los escenarios más problemáticos en estas primeras horas. Medio centenar de policías y guardias civiles han entrado hacia las 9:15 horas en el pabellón para requisar las urnas y el material para votar. Más de un centenar de personas que estaban concentradas en el exterior del pabellón han intentado impedir entrar en el colegio, momento en que los agentes han intervenido y varios de los concentrados han caído al suelo.

Puigdemont ha decidido finalmente no acudir al colegio electoral de Sant Julià de Ramis, donde está empadronado, y ha ido a votar a Cornellà de Terri, a una quincena de kilómetros de Girona. Después, ha acudido al colegio que sí le tocaba para denunciar el «uso injustificado, irracional e irresponsable de la violencia por parte del Estado español», que lo «avergonzará para siempre», aunque «no detendrá el deseo de los catalanes de poder votar pacífica y democráticamente».

Puigdemont ha afirmado que «la imagen exterior del Estado español ha continuado empeorando y hoy ha llegado a unas cotas de vergüenza que le acompañarán para siempre». Junqueras también ha votado en otro colegio electoral dado que el suyo ha amanecido con la cerradura llena de silicona.

El vicepresidente del Govern, Oriol Junqueras, también ha votado en una escuela de Sant Vicenç dels Horts, diferente al colegio electoral al que tenía previsto acudir, y ha asegurado que «la gente encontrará todos los caminos necesarios para defender la democracia». La veintena de personas que ha acudido esta madrugada a custodiar el colegio electoral donde tiene previsto votar Junqueras en el referéndum suspendido por el TC han encontrado la cerradura del local obstruida con silicona, por lo que se ha trasladado el dispositivo a un colegio ubicado en la calle donde vive el político.

Forcadell ha votado finalmente en el colegio Joanot Alisanda de Sabadell, donde «ha elogiado el pacifismo» de la ciudadanía frente a la intervención de la policía por el referéndum ilegal y ha emplazado al Gobierno a explicar «lo que ha hecho hoy en Cataluña».

Forcadell tenía previsto votar a primera hora de la mañana en la escuela Nostra Llar del centro de la ciudad, pero allí se han personado diversos furgones de la Policía Nacional, que a pesar de la resistencia opuesta por varios centenares de personas ha logrado acceder al colegio y requisar las urnas. Forcadell ha acudido entonces a votar a la Escuela Industrial, pero no ha podido hacerlo por problemas informáticos, por lo que después se ha desplazado hasta el colegio Joanot Alisanda, situado en la calle Sallarès i Pla, donde finalmente ha podido votar en el referéndum sobre la independencia de Cataluña, suspendido por el Tribunal Constitucional. «He ejercido mi derecho a voto, estoy orgullosa de los ciudadanos del país, que una vez más han demostrado al mundo su civismo, pacifismo y amor a la democracia y su voluntad de votar para decidir su futuro», ha declarado la presidenta del Parlament en declaraciones a los medios.

Forcadell, que ha entrado y salido del colegio entre fuertes aplausos, ha agregado: «Será el Estado español el que tendrá que explicar lo que ha hecho hoy en Cataluña, pero nosotros, como siempre, pacíficamente, democráticamente, con ilusión y alegría decidiremos hoy nuestro futuro».

Entre los votantes que han acudido esta mañana a un colegio electoral se encuentra el futbolista Gerard Piqué. El jugador del Barça ha publicado una imagen donde se le ve votando y el siguiente mensaje: «Juntos somos imparables defendiendo la democracia»

Barcelona, en vilo desde la madrugada

Aunque el despliegue de la Policía Nacional y de la Guardia Civil se ha desarrollado en todo el territorio catalán, el grueso de la intervención en Barcelona se ha desarrollado por parte del primer cuerpo, ante la completa pasividad de los Mossos d'Esquadra. En el barrio de Gracia, por ejemplo, a las cinco menos cuarto de la mañana ya había centenares de personas a las puertas de los centros Reina Violant, Univers, o en el centro cívico Fontana. Allí, el patrón se ha reproducido: visita de «cortesía» de los Mossos d'Esquadra para informar de que la votación era ilegal... y «buenos días tengan ustesdes».

Los sucesos más graves han ocurrido en el Eixample, en concreto en el instituto de secundaria Ramon Llull, donde los agentes del CNP han tenido que entrar al centro saltando la valla exterior. En medio de una gran tensión, la Policía acabó abandonando el lugar teniendo que hacer usa de las escopetas de pelotas de goma. Menos problemática fue la intervención en el IES Jaume Balmes de la calle Pau Claris, donde las UIP entraron y se llevaron las urnas y el resto de material en pocos minutos, sin necesidad de hacer uso de las porras, y tan solo empujando con los escudos.

En la Escuela Infant Jesús, en la Travesera de Gràcia de Barcelona, se han vivido momentos de tensión cuando antidisturbios de la Policía Nacional se han personado y han intentado despejar la entrada del colegio, frente a la que se agolpaban decenas de personas. Con furgones policiales cortando la calle en ambos extremos, las fuerzas policiales han intentado desaloja a la gente levantándola del suelo o empujándola, a lo que unos manifestantes respondían con gritos de «Votarem!» y otros pidiendo silencio para que nada pudiese interpretarse como una provocación.

Tranquilidad en Tarragona

«¡Corred, entrad rápido!». Esa ha sido la consigna que ha dado comienzo al 1-O en uno de los pocos centros de votación habilitados a tal efecto en Tarragona, una capital catalana que, tradicionalmente, ha dado la espalda al independentismo. Las prisas por acceder al instituto Martí Franqués, una vez constatado que los Mossos no iban a ser un impedimento alguno para celebrar el referéndum ilegal, se debían a las noticias que llegaban desde Barcelona, donde la Policía Nacional estaba en esos instantes accediendo a colegios para llevarse las urnas. Falsa alarma porque, sólo ha habido visita policial en un centro. En los demás, aquellos tarraconenses que han querido votar esperan ahora en la calle porque, aunque hay urnas y la Policía no ha intervenido, no funciona el sistema informático e internet ha quedado cortado.

Calma tensa en Lérida

La actitud pasiva de los Mossos d'Esquadra también ha permitido que reine la calma en la mayoría de colegios electorales de Lérida. Los agentes se ponen nerviosos al ser preguntados por qué los independentistas votan con tanta normalidad, después de que la jueza del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña Mercedes Armas ordenara precintar los centros.

En el instituto Ronda, uno de los más grandes de Lérida, los vocales de las mesas electorales apuntaban a mano los nombres e identidades de los votantes, que han acudido en grupos familiares y de amigos. El sistema electrónico y el censo universal anunciado por la Generalitat no ha funcionado. Los dos agentes de los Mossos presentes en este centro se excusan en que una multitud de gente les bloqueó la entrada al llegar al lugar, a primera hora de la mañana, y que se limitaron a levantar acta. Los militantes independentistas ocuparon este centro e hicieron noche durante todo el fin de semana para evitar precisamente que los Mossos impideron su apertura. Un independentista que ha hecho ronda por todos los centros durante la noche del sábado, Salvador, ha rconocido que sabían que los Mossos no serían un obstáculo.

Con esta movilización y la disposición de los espacios de la Generalitat, los independentistas han conseguido votar sin apenas problemas en la ciudad de Lérida, a pesar de que algunos votantes explican que ha habido cargas de la Guardia Civil en otros puntos, como en el barrio de Cappont. El secesionismo también ha esquivado así la negativa del alcalde socialista de la ciudad, Ángel Ros, que se negó a cedes espacios municipales para el referéndum ilegal y que fue señalado por las juventudes de la CUP.

Votos en tres puntos de Gerona

La votación del referéndum en Gerona se ha concentrado principalmente en tres sedes, los pabellones de Palau y Santa Eugènia y el colegio El Pla para concentrar el mayor número de personas a sus puertas. La misma medida se ha adoptado en otras ciudades de la provincia como Figueres, Salt o La Bisbal d'Empordà, aunque en estos casos se ha optado por un solo punto, el IES Ramon Muntaner, Ayuntamiento y Escoles Velles, respectivamente.

El ayuntamiento de Girona, cuya alcaldesa ha acudido pasadas las 18:00 horas al pabellón de Santa Eugenia, uno de los tres centros de votación de Girona en estos momentos, ha emitido un comunicado en el que condena «la dura violencia policial» que asegura que han sufrido los vecinos «para poder votar».

Reacciones de PP, PSOE y Podemos

Para el coordinador general del PP, Fernando Martínez-Maíllo, los únicos responsables de lo que está sucediendo hoy en Cataluña son el presidente de la Generalitat y sus socios de Govern, que han convocado a sabiendas de que es un referéndum ilegal.

El secretario general, Pedro Sánchez, ha conversado a lo largo de la mañana con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy donde lhe ha trasladado «su malestar por cómo está transcurriendo la jornada y la imagen que estamos dando en el exterior».

El secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, también ha responsabilizado a Puigdemont de una situación que "ha superado" al Gobierno de Mariano Rajoy, mientras que el primer secretario del PSC, Miguel Iceta, les ha pedido a los dos que "renuncien a sus responsabilidades", si no son capaces de restablecer la "normalidad".

Desde Podemos, Rafael Mayoral, ha pedido "echar" a Rajoy por ser el "peligro número uno" de la democracia, mientras que el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, se ha mostrado convencido de que la mayoría de los catalanes está "en contra del golpe separatista".

Con información de David Morán, Anna Cabeza, Álex Gubern, Daniel Tercero, Itziar Reyero, Luis P. Arrechederra, Pablo Muñoz, Enrique Delgado y David Gistau.