El presidente de Foro, Francisco Álvarez-Cascos
El presidente de Foro, Francisco Álvarez-Cascos - EFE

Cascos denuncia al diputado de Podemos Segundo González por relacionarle con «comisiones irregulares»

Solicita al parlamentario de Podemos una indemnización de 20.000 euros

OVIEDOActualizado:

El secretario general de Foro Asturias, Francisco Álvarez-Cascos, ha denunciado al diputado de Podemos, Segundo González, por relacionar al exministro de Fomento con «sobresueldos en 'B'» y acusarle de recibir «comisiones irregulares» durante la adjudicación de la Variante de Pajares.

El acto de conciliación será el 9 de noviembre, según han informado fuentes jurídicas a Europa Press y Álvarez-Cascos solicita al parlamentario de Podemos una indemnización de 20.000 euros por sus acusaciones «difamatorias, calumniosas e injuriosas» y el pago de las costas judiciales.

La demanda de conciliación recoge que el diputado nacional de Podemos afirmó que «empiezan a confirmarse nuestras sobre la corrupción como causa de la adjudicación precipitada de la Variante de Pajares. Sabíamos que Francisco Álvarez-Cascos, entonces ministro de fomento, presuntamente había sido uno de los principales preceptores de sobresueldos en 'b', según figura en los papeles de Bárcenas, y ahora uno de los principales adjudicatarios de las obras admite el pago de comisiones irregulares».

El parlamentario de Podemos advierte de que «vamos a seguir investigando por todos los medios para depurar responsabilidades penales y políticas sobre las bochornosos retrasos, sobrecostes y daños medioambientales en la construcción de esta infraestructura básica para Asturias». Y pide una comisión de investigación para que «estos hechos no queden impunes».

Álvarez-Cascos tras estas declaraciones ha presentado esta demanda de conciliación al argumentar que estas manifestaciones son «completamente falsas y realizadas con ánimo de injuriar o calumniar para trepanar la dignidad de Álvarez-Cascos, despedazándola y colocándola en una situación irreparable y probablemente irreversible».

Considera que dichas manifestaciones constituyen intromisiones ilegítimas en su honor, intimidad e imagen, además de «constituir la imputación de varios delitos, que de ser ciertos, darían lugar a procedimientos de oficio», y que son falsas, por lo que insta a Segundo González a que reconozca la falsedad en el acto de conciliación.