La propuesta del Gobierno como nuevo fiscal general del Estado, Julián Sánchez Melgar - AFP

El artífice del famoso «Hacienda somos todos»

Amante de la naturaleza, casado y con dos hijos, funcionarios que han trabajado con Sánchez Melgar lo describen como «una gran persona»

MadridActualizado:

Julián Sánchez Melgar asume este nuevo reto con «vocación de servicio», pero también con el «plus de responsabilidad» que supone haber sido amigo del «gran e irrepetible» José Manuel Maza. Su repentino fallecimiento ha supuesto para él un duro golpe por la relación que les unía y por las horas que han compartido juntos, tanto en la Sala Segunda del Tribunal Supremo, como viendo los derbis en los que Maza apoyaba a su Atlético y Sánchez Melgar, al Real Madrid.

El nuevo fiscal general es, además de un jurista de reconocida competencia, «una gran persona». Así lo describen los funcionarios que trabajan con él, que destacan su trato cercano, su humildad y sobre todo su calidez humana. Porque el currículo de Sánchez Melgar, palentino de 62 años, es más amplio de lo que ha trascendido. Lo que no se lee en él es la distinción que le otorgó la asociación de asistencia a mujeres violadas de Cantabria (fue juez decano en Santander) «por su colaboración destacada», la de alzheimer de Ávila por las horas que dedicó a estos enfermos como voluntario o las víctimas de accidentes de tráfico.

Amante de la naturaleza (le encantan las rutas por la montaña) y de la bicicleta, Sánchez Melgar, casado y con dos hijos –uno ingeniero aeronaútico y otro recién licenciado en Derecho–, es un profesional «serio, riguroso y de convicciones firmes», según señalan fuentes muy cercanas al magistrado. Autor de la famosa doctrina Parot, y de sensibilidad conservadora, votó en contra de los límites a la acción popular que posibilitaron que Emilio Botín se librara del banquillo de los acusados por el caso de las cesiones de crédito. Suya es aquella célebre frase «Hacienda somos todos». Luego, cuando la Sala Segunda matizó la doctrina Botín para juzgar a Atutxa, el magistrado volvió a suscribir un voto particular cuestionando el cambio de criterio de sus compañeros. En julio formó parte del tribunal ante el que Maza leyó su tesis doctoral con sobresaliente cum laude.