Resultados elecciones Ciudadanos Rivera logra 40 escaños pero pierde la carrera por el voto emergente

Ciudadanos salta al cuarto cajón con el 13,92% de los votos pero no consigue superar las expectativas generadas como alternativa al bipartidismo

Rivera en el hotel Eurobuilding de Madrid, donde ha seguido esta decisiva noche electoral - ÁNGEL DE ANTONIO

De 0 a 40 diputados en cuestión de un año. Atrás quedan los sondeos, los mítines, la campaña, el desgaste de la propia campaña, los debates o el trampolín que catapultó a Ciudadanos en las pasadas elecciones catalanas. Hoy, 20 de diciembre, la formación de Albert Rivera abre por primera vez en su historia la puerta parlamentaria, y lo hace —al 98,41% escrutado— con el respaldo de 3.443.424 votantes, seducidos por un partido que en diciembre de 2014 abandonó la exclusividad del ámbito catalán para consolidarse como proyecto de escala nacional. Una carrera de vértigo que aúpa a la formación naranja al cuarto puesto del cajón, otorgándole un espacio relevante en el intricado juego de pactos que vivirá España para formar un nuevo Gobierno. [Consulte toda la información en el especial Elecciones 2015]

Con el 13,93% de los votos, Ciudadanos no ha podido contener el 'sprint' final de Podemos por el vacío emergente que en esta histórica noche electoral deja el fin del bipartidismo. Desde el hotel Eurobuilding de Madrid, Rivera y su equipo extraen de las urnas un sabor agridulce cuyo receta principal viene marcada por la volatilidad. Un ingrediente que si bien les ha otorgado exuberantes réditos en tiempo récord, hoy supone la espada de Damocles que marca un «batacazo» —plausible en casi todos los corrillos políticos—, cuya razón de ser reside en otro aderezo difícilmente ponderable: la generada —y, quizás inflada— expectativa.

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Lanzado en las encuestas, sobre todo a raíz del gran resultado obtenido en los comicios catalanes, y con Albert Rivera como el político mejor valorado en la gran mayoría de sondeos, Ciudadanos ha experimentado desde el pasado 3 de diciembre, —fecha del pistoletazo de salida a la campaña—, un viaje más propio de una montaña rusa que del camino recto y sosegado que otras formaciones habían experimentado antes rumbo a La Moncloa. De más a menos, los rivales han aprovechado la inexperiencia política de gran parte de sus integrantes para lanzar duros ataques contra una sociedad civil, que no ha sabido sacudirse a tiempo el foco personalista de Rivera ni exponer al electorado un fondo de armario más extenso.

La pregunta en el aire reside ahora en el papel que jugará Ciudadanos en la composición del nuevo Gobierno. Los mensajes lanzados por sus integrantes dejan claro que no entrarán a formar parte de ningún Ejecutivo y mantendrán una función fiscalizadora desde la oposición, a imagen y semejanza de lo que ya hicieran tras las pasadas autonómicas del 24-D.

Nueva Transición

«Estoy encantado, es una noche histórica», fueron las únicas palabras de Rivera poco antes de entrar al cuartel elegido para vivir el recuento. Con el cierre de las urnas llegaba la apertura de puertas para los cerca de 900 afiliados y simpatizantes, que ataviados con bufandas naranjas, han esperado hasta bien entrada la noche a que el líder de la formación se dirija a ellos para valorar los resultados.

Ante los suyos, Rivera ha remarcado que esta noche pasan a ser el «eje de una nueva Transición» porque serán los «depositarios de la gente de buena fe que quiere que España vuelva a ser decente». El mensaje ha seguido la línea marcada por Ciudadanos desde su despegue mediático, donde la intención de unir y no dividir cobra vital importancia. «Venimos a pensar en todos los españoles y no a dividir en bandos, a renovar la forma de hacer política, y a tratar a los españoles como adultos».

«Bendito pinchazo»

Poco antes de empezar el recuento, el vicesecretario general José Manuel Villegas, acompañado por el secretario de Organización, Fran Hervías, y el director de Comunicación, Fernando de Páramo, ha comparecido para expresar que se abre una nueva etapa en la que la vieja política ya «no va a tener el poder que tenía». Respecto a la percepción de derrota ha añadido que «si alguien considera eso un pinchazo, bendito pinchazo».

Cuestionado por Podemos y si su líder, Pablo Iglesias, pudiera ser investido presidente del Gobierno y si ello sería apoyado por Ciudadanos, Villegas ha recalcado que su formación votará en contra de cualquier gobierno en el que estuviera Podemos y sus ocho socios separatistas. «Nosotros vamos a votar en contra de cualquier proposición de investidura de un presidente que defienda un referéndum separatista en Cataluña, como hace Pablo Iglesias y ese conglomerado de ocho partidos separatistas y extremistas con los que se ha presentado a estas elecciones». En este orden, ha recordado que ante una posible propuesta de investidura de la lista más votada, Ciudadanos se abstendría, aunque ha recalcado que habría que preguntar a los socialistas que posición tomarían. «En ningún caso apoyaríamos al PP o al PSOE».

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