Rivera posa con un simpatizante que hace un «selfie»
Rivera posa con un simpatizante que hace un «selfie» - Reuters

Rivera descarta cualquier pacto de Gobierno y de investidura si él no es presidente

El PP confía en lograr una mayoría amplia y Ciudadanos avisa del coqueteo de Podemos con nacionalistas

La Coruña / Bilbao Actualizado: Guardar
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Cuando el presidente Rajoy confesó el martes que creía necesario «algún tipo de acuerdo de gobierno», más allá del de investidura, a partir del 20-D, abrió la caja de los truenos. Todas las miradas se han vuelto hacia Ciudadanos, el que parece, por lógica política, más cercano ideológicamente al PP y más probable socio futuro. Pero el líder de la formación naranja dejó muy claro ayer que no tiene intención de prestar apoyo a ningún gobierno que no presida él mismo. El objetivo popular, reconocido por su dirección, es claro: conseguir un pacto que impida en cualquier caso un tripartito.

En el PP han sufrido en propias carnes las consecuencias de los pactos que ellos llaman «de perdedores», entre partidos que no han sido los más votados pero que juntos superan en apoyos a la primera fuerza. De este modo, han visto cómo se les escapaban de las manos los gobiernos locales de multitud de ciudades y de alguna comunidad autónoma. En las que sí han conseguido gobernar, aunque en minoría, su día a día se ha convertido en una total incertidumbre, puesto que todas las decisiones políticas o de gestión tienen la necesidad de contar con la ratificación de otros grupos, algo que no siempre logran.

El objetivo popular es claro: conseguir un pacto que impida en cualquier caso un tripartito

Como dijo el presidente del Gobierno, es necesaria la estabilidad en la legislatura, para por ejemplo tener la garantía de que se van a aprobar año a año los presupuestos. De ahí que el PP se haya fijado, en este sentido, dos grandes objetivos inmediatos.

El primero es el de conseguir, de aquí al 20-D, un «gran pacto con la sociedad española». Si se cumplen las encuestas -externas e internas-, el PP será el partido más votado; la incógnita está en saber con qué porcentaje de apoyos. Como lo definió un dirigente popular, se trata de «lograr que la mayoría que obtenga el PP sea lo más amplia posible, para impedir un tripartito».

Dado que una mayoría absoluta es altamente improbable, el segundo objetivo es «buscar la estabilidad», pero aquí todos los caminos están abiertos: «Hasta que se abran las urnas no se sabe», explican las fuentes populares.

Rajoy no deja de advertir sobre el riesgo que supondría una unión de otras fuerzas para evitar un gobierno del PP

Pueden plantearse, explican, muchos escenarios a la hora de llegar a acuerdos, dependiendo «de qué diferencia haya con el segundo partido en votos, quiénes sean segundo, tercer y cuarto, e incluso qué actitudes tengan una vez pasadas las elecciones, una vez que se acabe la campaña».

De hecho, en el PP creen que, respecto a la posición en que queden las distintas fuerzas, «Podemos puede dar sorpresas». Rajoy no deja de advertir sobre el riesgo que supondría una unión de otras fuerzas para evitar un gobierno del PP: ayer mismo insistió en ello: « Lo que hay enfrente es una coalición de izquierdas, compuesta por PSOE y Podemos y no sabemos si con otros acompañantes», dijo, en una muestra más de esa relación de amor-odio con Ciudadanos.

Rivera dice «no»

El presidente de Ciudadanos encontró la ocasión perfecta para amplificar el discurso que lleva repitiendo insistentemente en los últimos días de campaña: no apoyarán ni a Rajoy ni a Sánchez. El presidente de Ciudadanos rechaza alcanzar cualquier tipo un acuerdo, aunque eso significara dotar de más estabilidad al futuro Gobierno. Rivera aseguró que Rajoy y Sánchez «son más de lo mismo» y les acusó de querer «aferrarse al poder de cualquier manera y desde luego nunca lo van a hacer con nuestro apoyo».

Rivera insiste cada día en este mensaje, y anuncia una posición más contundente que la exhibida en las comunidades autónomas: «Si no podemos gobernar estaremos en la oposición, caso por caso, ley por ley, tema por tema debatiremos desde la oposición e impulsaremos reformas tanto si estamos en el Gobierno como en la oposición».

El líder centrista está insistiendo en la recta final de campaña en presentar a su partido como el único que puede dar estabilidad porque no está en los extremos, «así que espero que todos entiendan que la vieja política no sirve, cuatro años más de Rajoy o del PSOE no van a solucionar esto», y mantiene su intención de intentar gobernar: « Nosotros vamos a intentar gobernar, si alguien quiere apoyarnos o no lo veremos en esa investidura y si no quieren gobernaremos llegando a acuerdos puntuales».

Rivera: «Si no podemos gobernar estaremos en la oposición»

No obstante, a lo que también dijo «no» el líder de Ciudadanos es a un acuerdo con Podemos, lo que descartaría cualquier posibilidad de formar un tripartito. Para Rivera la propuesta de Iglesias de plantear un referéndum separatista en Cataluña imposibilita cualquier acuerdo de cara a la gobernabilidad. De igual modo, alertó que «un acuerdo de Podemos con los independentistas y el PSOE y haciendo consultas separatistas no va a dar estabilidad a España». El presidente de Ciudadanos volvió a recordar el debate entre Rajoy y Sánchez, que en el partido están convencidos que trasladó una imagen «caduca» que ha beneficiado a los nuevos partidos. «El debate que vimos el otro día en la televisión significa el fin de una etapa gris. Representa lo contrario de lo que está pidiendo la sociedad».

Ciudadanos está intentando desembarazarse en la recta final de la campaña de todo lo que tenga que ver con los pactos poselectorales, y está apostando por endurecer la crítica al bipartidismo y hablar tan solo de la posibilidad de gobernar: «Si quieren un Gobierno sin tics, sin esloganes, que piense más en España que en su partido, Ciudadanos tiene que liderar ese Gobierno. Y yo quiero ser el presidente de ese Gobierno».

Posteriormente, Albert Rivera, durante un trayecto entre Santander y Bilbao, se mostraba muy optimista respecto a que su posicionamiento sobre los pactos, que le persigue desde antes incluso de que arrancara la campaña, ya ha calado: «Todo el que vote a Ciudadanos sabe que no vamos a apoyar a Sánchez y a Rajoy».

Rivera está centrando la parte final de la campaña en captar el voto de los jóvenes indecisos a los que les ha pedido una oportunidad: «Se que mucha gente joven tiene en esa indecisión votar a Ciudadanos. Todos esos que hemos nacido en democracia tenemos que devolverle algo a nuestro país».