Real Madrid

James volvió a casa

El colombiano fue titular en el Bernabeu, 833 días después de su último partido

Tomás González-Martín
Actualizado:

Un error de Kroos al perder un balón en el centro del campo y no querer forzar su segunda amonestación significó el gol del empate del Valladolid y la pérdida de dos puntos que Benzema había conseguido minutos antes al marcar un gran gol con un pie lesionado, dolorido, cojo. No sufre ninguna lesión, pero fue cambiado por seguridad por Zidane, que evidenció su malestar tras el empate: «No puedo estar contento por el resultado, tuvimos ocasiones que no entraron y luego hay situaciones en las que hay que mandar el balón a tomar por saco», expuso el francés.

La igualada del Valladolid dejó en segundo plano la presentación en el Bernabéu de James Rodríguez. El mundo del fútbol da tantas vueltas que marea incluso a los protagonistas. El colombiano estaba en venta el 11 de agosto, cuando Zidane le descartó para el partido amistoso en Roma. Trece días después era titular del Real Madrid en el coliseo blanco, aplaudido por un público que siempre le quiso y que votó por su reincorporación.

El centrocampista, que escuchó durante el verano que podía militar en el Atlético y en el Nápoles, volvió a jugar en Chamartín 833 días después. Su última presencia en este césped se produjo en la penúltima jornada de la Liga que el Real Madrid ganó hace dos años, frente al Sevilla, 4-1. Entonces, sus aplausos a la grada, contestados por los espectadores, expresaron claramente que se iba. Una semana más tarde jugó en Málaga y celebró el título madridista. Fue su despedida del fútbol español. Dos años estuvo lejos del Bernabéu, en Alemania. Ayer volvió de nuevo a las órdenes de Zidane. Era su partido 112 vestido de blanco.

James, aplaudido

El entrenador francés planteó una nueva alineación en la segunda jornada de Liga, con James como volante, Isco de media punta y Bale arriba, al lado de Benzema. El galés, que también estaba en el mercado hace dos semanas, volvió a ser titular en este campeonato. No jugaba en el Bernabéu desde el mes de abril. Luego fue descartado por Zizou durante tres jornadas y cerró la Liga anterior sentado en el banquillo, sin minutos, en la derrota frente al Betis.

Ayer, el Real Madrid presentaba al colombiano y al británico como sus dos últimos fichajes del mes de agosto. Jugaron de manera aceptable, sin ser decisivos. Dieron pases de la muerte que nadie mató. El colombiano disparó tres veces a portería. El británico remató en cuatro ocasiones. Ambos rondaron el gol, pero no entró. Un cabezazo a la madera de Jovic y el golazo de Benzema fueron las dos grandes oportunidades de los locales. El Real Madrid pagó el mismo problema que sufrió la temporada pasada: la falta de acierto en la hora de la verdad.

Zizou concedió una hora al colombiano, que saludó con calidez al técnico cuando se marchó del terreno de juego para que entrara Vinicius. El número «16» fue ovacionado antes del encuentro cuando se anunció su nombre por megafonía como titular. Hubo también aplausos al citarse el nombre de Bale, que durante las últimas jornadas de la Liga pasada soportó pitos y estaba preocupado por su regreso. No hubo problema. La afición le recibió bien y jaleó sus internadas, así como dos testarazos que Masip detuvo sin dificultad.

James se colocó en el centro del campo, con libertad de acción, y entró por la derecha y por la izquierda. Dio dos buenos pases que no encontraron ariete. Lanzó dos tiros de gol que se marcharon fuera. Los seguidores le animaron siempre desde la grada. Lo importante para James Rodríguez es que ha vuelto al Real Madrid. Le quedan dos años de contrato y quiere definir el futuro de su carrera. Le falta volverse a acoplar al estilo de sus compañeros. Es cuestión de tiempo.

Posee muchos adeptos en el seno del club. Los directivos jalean su calidad. Tiene enamorados a bastantes profesionales de la casa que observan los entrenamientos diarios. Varios de sus compañeros de la plantilla manifestaron a escala interna, en todos los niveles de la entidad, la magnífica forma que exhibía «el colombiano errante». Para Zidane había que cambiar de postura con James. Y con Bale. Había que hacer justicia. Merecía jugar en el Real Madrid. Así será.

Tiene muchos adeptos: «Cuento las horas para ver saltar al césped a James, es mi jugador», decía a ABC un profesional del club

El cambio de posiciones para que James y Bale dejaran de ser «transferibles» se forjó en una conversación entre Florentino Pérez y Zidane, mantenida la semana pasada, para analizar la situación de ambos futbolistas. La reflexión era directa: son jugadores «top», no pueden ser malvendidos y si no hay ofertas aceptables hay que darles su justo valor en el equipo y reintegrarles con la categoría futbolística que aportan. Así ha sido.

El regreso, en fechas. 14-5-2017: R. Madrid-Sevilla, 4-1. Fue su último partido en el Bernabéu. El conjunto de Zidane ganó 4-1 y el colombiano se despidió de la afición.21-5-2017: campeón en Málaga. El Madrid venció 0-2 al Málaga de Míchel y ganó la Liga. James sustituyó a Casemiro y disputó su último partido.

La situación cambió para el entrenador. Eran profesionales de su plantilla. Ambos comenzaron a trabajar los sistemas tácticos del francés en la semana previa al estreno liguero en Vigo. El galés era titular en Balaídos. El suramericano fue suplente. Hoy, el Real Madrid presenta a James en el Bernabéu, 825 días después de verle ganar la Liga en La Rosaleda y disfrutar de sus últimos minutos vestido de blanco.

Las encuestas del madridismo «le fichaban»

«Estoy contando los días para ver saltar a James al césped», decía a ABC un profesional del club, que le ve entrenar periódicamente, antes del encuentro de Vigo. Ayer precisaba ante ese periódico: «Cuento las horas para que juegue, soy de James». No es el único. El centrocampista cuenta con muchos seguidores, desde la directiva al personal de la entidad, pasando por hombres importantes de la plantilla, que reconocieron con objetividad desde hace semanas que era el futbolista «más en forma de todos». Hay una frase lapidaria de un líder del equipo: «Tiene un guante en la bota y si a eso le suma una forma física excelente, es insuperable».

11-7-2017: cesión al Bayern. Cedido dos años, con derecho de compra por 42 millones.26-6-2019: James pidió no ser comprado y el Bayern no lo hizo.

Las encuestas realizadas al madridismo expresaron el apoyo abrumador para que James fuera jugador del Real Madrid y no fuera traspasado. Será el comienzo de una nueva etapa. «Y el público le brindará una ovación, seguro», señalaba ayer a este diario un directivo. «Es el sexto fichaje», apostillaba.

Buen balance: 111 partidos, 36 goles

«El jugador es igual de bueno, juega muy bien al fútbol, ha vuelto después de su etapa en Alemania y va a contar como los demás», señalaba Zidane. «Estamos contentos de que esté aquí y él de estar aquí y volver al Real Madrid», rubricaba su jefe.

29-7-2019: vuelve al Madrid. Se incorpora a los entrenamientos en Valdebebas.

Bale espera que le traten igual de bien, después de soportar pitos en el final de la temporada pasada. Titular frente al Celta, el galés espera mantener esa primacía, lo mismo que Vinicius. Se presume que Isco ocupará la plaza que deja Modric, sancionado. Carvajal volverá al lateral derecho, cumplida la sanción. James reaparece hoy para ganarse el puesto.

16-8-2019: Zidane le convoca para el partido de Vigo. No juega. Hoy sí debe jugar.

Las cifras del suramericano en el Real Madrid son espléndidas: 111 partidos, 36 goles y 40 asistencias. Ha cambiado su mentalidad para volver a ser importante en el Real Madrid. Debe olvidar «la presión colombiana», que le hace valorar mal las situaciones, y centrarse en el trabajo. Lo ha hecho. El resultado es que todos le quieren en el equipo.

Esfuerzo de organización

El Real Madrid disputa su primer partido con el Bernabéu en plena remodelación, obras que comenzaron en el mes de mayo, y el club ha informado detalladamente a los aficionados, por escrito y en su web, de las puertas por las que deberán entrar. Hoy habrá un dispositivo especial de información planificado por la entidad, dentro y fuera del estadio, para que los espectadores acudan a su asiento sin complicación.