Calavera encontrada en la República Checa
Calavera encontrada en la República Checa - Martin Frouz

Los misteriosos invasores que llegaron a Europa tras la última glaciación

Una investigación con ADN antiguo demuestra que un grupo desconocido sustituyó a los cazadores recolectores que habitaban el continente hace 14.500 años

ABC.es
MADRIDActualizado:
Restos hallados en Francia
Restos hallados en Francia - L. Lang

Los estudios del ADN antiguo, algo así como la paleontología de las moléculas, han transformado lo que sabemos sobre las primeras poblaciones de Europa, revelando cómo se produjeron las sucesivas oleadas de inmigración, los nuevos habitantes, genes y tecnologías que trajeron con ellos. De forma general, los científicos saben que el Homo sapiens llegó al continente hace unos 40.000 años, individuos que fueron sustituidos en gran medida por los agricultores de Oriente Medio hace unos 8.000 años, a los que se sumaron los pastores de la estepa euroasiática hace unos 4.500. Pero este escenario fue aún más complejo. Una última investigación sobre el ADN mitocondrial de 55 antiguos esqueletos señala que hace 14.500 años, al final de la última Edad de Hielo, la población existente que había resistido al frío fue sustituida por otra nueva recién llegada.

«Hemos descubierto un capítulo totalmente desconocido de la historia humana: una rotación de población importante en Europa al final de la última Edad de Hielo», dice el líder del estudio, Johannes Krause, del Instituto Max Planck para la Ciencia de la Historia de la Humanidad en Alemania.

La procedencia de los nuevos pobladores no está clara, pero los investigadores creen que venían de las zonas más cálidas de la Europa suroriental, donde el clima era más benévolo. A medida que las condiciones mejoraron, este grupo emigró hacia el norte y el centro de Europa, según explica en Current Biology.

El equipo analizó el ADN mitocondrial extraído de 55 antiguos europeos de Italia, Alemania, Bélgica, Francia, República Checa y Rumanía. El más antiguo vivió hace 35.000 años, durante el Pleistoceno, y el más joven hace sólo 7.000, en el Holoceno. «Ha habido una falta real de los datos genéticos de este período de tiempo, por lo que, en consecuencia, sabíamos muy poco acerca de la estructura de la población o la dinámica de los primeros humanos modernos en Europa», dice Krause.

Firma genética

Los cambios genéticos que demuestran el éxito de esa nueva población sorprendieron a los científicos. «Parece que los cazadores-recolectores de Europa desafiaron lo peor de la Edad de Hielo durante el último máximo glacial, pero luego fueron reemplazados cuando la Edad de Hielo empezó a disminuir», dice a la revista NewScientist Iosif Lazaridis, de la Escuela de Medicina de Harvard en Boston.

El trabajo también puede resolver el misterio de por qué una determinada firma genética no se encuentra en personas de ascendencia europea. Todas las personas hoy en día son miembros de uno de un número relativamente pequeño de grupos distintos en función de su ADN mitocondrial, que se transmite por línea materna. La distribución de las personas en cada grupo arroja luz sobre cómo los seres humanos estaban repartidos por todo el mundo en la prehistoria.

Los nuevos datos muestran que el ADN mitocondrial de tres individuos que vivían en la actual Bélgica y Francia antes del período más frío del Último Máximo Glacial pertenecen al haplogrupo M (o clado M). Esto es notable porque el haplogrupo M está efectivamente ausente en los europeos modernos, pero es muy común en las poblaciones americanas modernas de Asia e incluso en los nativos americanos. En cambio, otro importante haplogrupo -clado N- es más común.

Algunos autores han argumentado que los haplogrupos M y N representan dos diferentes eventos de dispersión de África, pero la nueva investigación encontró que el clado M podría haber sido común en Europa antes de la rotación de las poblaciones hace 14.500 años. Esto sugiere que la colonización inicial de Europa y Asia puede haber implicado una misma población antigua, y que el grupo M se perdiera en Europa mucho más tarde, en ese cambio de población.