La mano de Ötzi, el «hombre de hielo»
La mano de Ötzi, el «hombre de hielo» - Museo de Arqueología del Tirol del Sur / EURAC / M.Lafogler

Ötzi, el «hombre de hielo», se queda sin familia materna

Nuevos estudios genéticos confirman que el linaje por parte de madre de esta famosa momia se originó en los Alpes, pero ya ha desaparecido

MADRID Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Recreación de Ötzi
Recreación de Ötzi - Kennis/South Tyrol Museum of Archaeology/OCHSENREITER

Ötzi, el «hombre de hielo» del Tirol, se resiste a dejar de ser noticia. Si hace tan solo unos días los científicos de la Academia Europea de Bolzano (EURAC) en Italia daban a conocer que habían encontrado un patógeno muy común en el estómago de esta momia, descubierta congelada en los Alpes en 1991, ahora una investigación de la misma institución arroja nueva luz sobre la historia genética de este cazador prehistórico que falleció desangrado en lo que pudo ser un crimen hace unos 5.300 años.

En 2012, un completo análisis del cromosoma Y (transmitido de padres a hijos) demostró que la línea genética paterna de Ötzi todavía está presente en poblaciones modernas. Es decir, el viejo tirolés tiene «parientes» vivos por parte de padre, concretamente en Córcega y Cerdeña. Sin embargo, qué pasaba con el linaje materno no quedaba claro. Ahora, nuevos estudios del ADN mitocondrial (el que se transmite únicamente a través de la madre a su descendencia) no traen buenas noticias: esa parte de la familia ya ha desaparecido de la faz de la Tierra.

El estudio más reciente sobre el análisis del ADN mitocondrial completo de Ötzi, realizado en 2008 por otros equipos de investigación, ya mostraba que la línea materna -llamada K1f- no era detectable en las poblaciones modernas. Sin embargo, no aclaraba si esto era debido a un número insuficiente de muestras de comparación o si, en efecto, K1f estaba efectivamente extinguida.

«La primera hipótesis no se podía descartar, dado que el estudio solo consideraba 85 muestras modernas para el linaje K1 - el linaje genético que también incluye el de Ötzi-, pocas de Europa y especialmente ninguna de los Alpes orientales, que son el hogar de poblaciones que supuestamente tienen una continuidad genética con el 'hombre de hielo'», explica Valentina Coia, bióloga del EURAC. «Para probar las dos hipótesis, necesitábamos comparar el ADN mitocondrial de Ötzi con un mayor número de muestras modernas», continúa.

Originario de Los Alpes

El equipo, en colaboración con la Universidad Sapienza de Roma y la Universidad de Santiago de Compostela, comparó el ADN mitocondrial del antiguo cazador con el de 1.077 individuos que pertenecían al linaje K1, de las cuales 42 muestras eran originarias de los Alpes orientales y por primera vez analizadas. La nueva comparación mostró que ni el linaje del «hombre de hielo» ni otros linajes evolutivamente cercanos están presentes en las poblaciones modernas: por lo tanto, los investigadores se inclinan por la hipótesis de que la rama genética materna de Ötzi se ha extinguido.

Quedaba por explicar por qué el linaje materno de Ötzi ha desaparecido, mientras que el paterno, llamado G2a, todavía existe en Europa. Para aclarar este punto, los investigadores de EURAC compararon el ADN mitocondrial y el cromosoma Y de Ötzi con los datos disponibles de numerosas muestras antiguas encontradas en 14 sitios arqueológicos diferentes en toda Europa. Los resultados, publicados en Scientific Reports, mostraron que el linaje paterno de Ötzi era muy común en diferentes regiones de Europa durante el Neolítico, mientras que su linaje materno, probablemente, sólo existía en los Alpes.

Los investigadores creen que el linaje paterno de Ötzi forma parte de una antiguo sustrato genético que llegó a Europa desde Oriente Próximo con las migraciones de los primeros pueblos del Neolítico, hace unos 8.000 años. Migraciones adicionales y otros eventos demográficos ocurridos después del Neolítico en Europa renovaron parcialmente ese linaje con otros, excepto en zonas geográficamente aisladas, como Cerdeña. Por el contrario, la rama materna del «hombre de hielo» se originó a nivel local en los Alpes orientales hace al menos 5.300 años. Las mismas migraciones que sustituyeron solo en parte a su linaje paterno causaron la extinción del materno, que fue heredado por una pequeña y demográfica población estacionaria.

La momia de Ötzi es la más antigua de nuestra especie, el Homo sapiens, que existe en el mundo, y una de las más estudiadas por la ciencia. Las circunstancias de su muerte son un misterio científico, aunque la hipótesis principal es que una flecha le atravesó el cuerpo por la espalda y, además, recibió un golpe en a cabeza. No cabe duda de que los investigadores lograrán sacarle aún más información.