Candler Hobbs (Georgia Institute of Technology, Atlanta)

Por qué los gatos se lamen el pelo

Científicos han decubierto que su lengua está recubierta por unos filamentos en forma de cuchara que libera la saliva para refrigerar al animal, así como limpiarles de insectos y pelo muerto

MadridActualizado:

Los gatos fueron domesticados en Asia hace 10.000 años en el suroeste de Asia. Aunque existen felinos salvajes, la raza doméstica pasa de media entre 15 y 16 horas durmiendo por la falta de estímulo. Del tiempo que pasa despierto, el 24% lo emplea en lamerse el pelaje, una costumbre que le mantiene libre de pulgas, de pelo muerto y, además, del exceso de calor, y cuya ausencia de práctica se puede traducir en enredos en el mejor de los casos, infecciones en los extremos más graves. Y todo ello a través de su áspera y característica lengua, que aún sigue representando una fuente de misterios.

El último descubierto por los científicos es la forma de las «espinas» afiladas que hacen que este órgano se parezca mucho a una especie de duro estropajo. Un estudio publicado este lunes en la revista PNAS revela que estas papilas no tienen forma de «pincho», sino más bien de cuchara. Un grupo de investigadores del Instituto de Tecnología de Georgia (Atlanta) han averiguado que esta forma les permite recoger más saliva y llevar el líquido hasta su piel, sin que se quede en la superficie del pelo.

«Los gatos solo tienen glándulas sudoríparas en sus patas; por lo tanto, durante mucho tiempo se ha planteado la hipótesis de que el aseo personal ayuda a los gatos a regularse térmicamente», señala el estudio, que recoge otras costumbres parecidas en otras especies. Por ejemplo, las ratas se lamen el abdomen o los canguros tiene una zona más sensible en los codos que les ayuda a regular su calor. Además, así se explicaría que hasta un tercio de la pérdida de agua por evaporación del gato se deba a la saliva en la piel.

Superficie de la lengua de los gatos y las papilas en primer plano
Superficie de la lengua de los gatos y las papilas en primer plano - Alexis Noel

Para llegar a estas conclusiones, examinaron seis especies de felinos, desde el gato doméstico hasta el león, a través de filmaciones de cámara ultra lenta en alta definición del momento de aseo, así como tomografía computerizada a través de imágenes por rayos X. «En todos los casos, la lamida del gato tuvo cuatro fases: la extensión de la lengua, la expansión lateral y la rigidez del tejido de la lengua, un barrido de la lengua a través del pelaje y la retracción de la lengua en un rizo en forma de U», explican en el estudio. Gracias a la forma en cuchara de las papilas (que no se encuentran en toda la lengua, solo en la parte central) y gracias a que pueden utilizar la tensión superficial del agua, las gotas de saliva se recogen en la punta y solo se desprenden con el contacto con el pelo, lo que aumenta la efectividad del gesto más allá del simple cepillado del pelo (que también tiene lugar).

Basándose en este estudio, los investigadores han desarrollado un cepillo a imagen y semejanza de la lengua del gato que podría ayudar a distribuir soluciones de limpieza o medicamentos directamente sobre la piel del animal. «En Estados Unidos casi el 35% de los hogares tienen un gato, a pesar de que casi 6 millones de estadounidenses son alérgicos (...) Las alergias se han relacionado con una proteína altamente presente en la saliva de los gatos, por lo que este estudio podría, además arrojar luz sobre cómo se propaga la proteína y cómo se puede limpiar selectivamente», añaden.

Así mismo, señalan que las funciones descritas para las papilas de estos animales pueden no ser las únicas: «Estudios previos sugieren qe la forma de las papilas puede ayudar al gato a agarrar los alimentos durante la comida y que la punta afilada puede ayudar con la deformación del tejido y la penetración de la carne. También puede desempeñar un papel en la estimulación de la propia piel del gato durante el aseo», apuntan los investigadores.