El cráneo parcial Apidima 1 (derecha) y su reconstrucción desde la vista posterior (centro) y lateral (izquierda)
El cráneo parcial Apidima 1 (derecha) y su reconstrucción desde la vista posterior (centro) y lateral (izquierda) - Katerina Harvati, Universidad Eberhard Karls de Tubinga

Descubren al primero de nuestra especie fuera de África

El hallazgo de restos de Homo sapiens de hace 210.000 años en una cueva de Grecia sugiere que salimos del continente madre mucho antes de lo que se creía

MadridActualizado:

Los científicos están de acuerdo en que Homo sapiens, la especie a la que todos pertenecemos, evolucionó en África. El ejemplo más antiguo son unos fósiles hallados hace tan solo un par de años en Jebel Irhoud (Marruecos) correspondientes a lo que parecen ser cinco humanos anatómicamente modernos de 315.000 años de antigüedad. Ahora, un nuevo y sorprendente hallazgo en el sur de Grecia sugiere que no tardamos mucho en salir del continente madre. Emprendimos ese gran viaje muy pronto y también llegamos más lejos, saltando a Europa 150.000 años antes de lo que se creía. Y no lo hicimos una sola vez, sino varias, hasta lograr extendernos por todo el globo.

La clave está en un cráneo parcial desenterrado en la cueva griega de Apidima a finales de los años 70 y descrito ahora en la revista «Nature». Paleoantropólogos de las universidades de Tubinga (Alemania) y Atenas están convencidos de que pertenece a un sapiens de hace 210.000 años, lo que lo convierte en el primer miembro de nuestra especie conocido fuera de África, el más antiguo de Eurasia.

El cráneo, llamado Apidima 1, sufre algunos daños, pero conserva ciertas características que lo identifican como el de un humano moderno. La parte posterior es redondeada y carece de los rasgos neandertales clásicos, como el distintivo «moño occipital», una protuberancia en la parte posterior del cráneo que recuerda al cabello recogido. Junto al fósil, en el mismo bloque rocoso conocido como brecha, apareció un segundo cráneo, Apidima 2, pero este fue identificado como el de un neandertal. Aunque se encuentra en peores condiciones, algunos rasgos, como la cresta de las cejas redondeada y gruesa (toro supraorbital), indican claramente su naturaleza.

El cráneo Apidima 2 (izquierda) y su reconstrucción (derecha)
El cráneo Apidima 2 (izquierda) y su reconstrucción (derecha) - Katerina Harvati

Competición entre especies

Los autores del estudio aplicaron enfoques novedosos para estudiar los restos, incluidas reconstrucciones virtuales de las partes dañadas. Llevaron a cabo numerosas comparaciones con diferentes fósiles humanos y usaron un método de datación radiométrica de alta precisión para determinar su antigüedad. Y aquí es donde los resultados fueron inesperados. Mientras que el cráneo neandertal tiene unos 170.000 años, lo cual coincide con otros homínidos de la misma especie encontrados por toda Europa, Apidima 1 vivió en el mismo lugar 40.000 años antes.

«El descubrimiento revela que al menos dos grupos de homínidos habitaron lo que hoy es el sur de Grecia en el Pleistoceno Medio: una población temprana de Homo sapiens y, más tarde un grupo de neandertales», dice Katerina Harvati, autora principal del estudio. «El cráneo de Apidima 1 muestra una dispersión temprana ocurrida antes de lo que pensábamos, y que también llegó más lejos geográficamente, a Europa misma», subraya.

Pero, ¿qué le pasó a esa primera población sapiens? «Probablemente, como ocurrió en el Cercano Oriente, no fuimos capaces de competir con los neandertales, especialmente en el clima inestable que existía entonces en la región», dice Harvati. Quizás las dos especies se reemplazaran la una a la otra sucesivas veces como homínidos dominantes en la zona. Hace unos 40.000 años, y por causas aún desconocidas, nuestros parientes desaparecieron de la faz de la Tierra y nosotros los reemplazamos, dando lugar a la ancestral población de europeos que vive en la actualidad.

Algunos de los primeros fósiles clave de Homo sapiens y especies relacionadas en África y Eurasia
Algunos de los primeros fósiles clave de Homo sapiens y especies relacionadas en África y Eurasia - Havarti et al

Varias migraciones

Según los investigadores, el hallazgo también evidencia que los humanos modernos no salieron una única vez de África, sino que «hubo varias migraciones, algunas de las cuales no resultaron en ocupaciones permanentes para esos homínidos y sus descendientes», como explica Eric Delson, del Museo de Historia Natural y la Universidad de la Ciudad de Nueva York, en un artículo que acompaña a la investigación en «Nature».

La primera dispersión fuera de África fue llevada a cabo por Homo erectus hace unos 2 millones de años. La segunda oleada ocurrió cuando la especie ancestral que dio origen a los neandertales pasó a Europa hace entre 800.000 y 600.000 años. Y el tercer grupo de migraciones fue la nuestra, como documenta el cráneo de este estudio y varios fósiles encontrados en Israel. Por ejemplo, los de la cueva de Misliya pueden tener hasta 194.000 años. Y existe un cráneo hallado en el yacimiento de Zuttiyeh que está datado hace entre 500.000 y 200.000 años que todavía no ha sido bien identificado, pero que podría ser un sapiens temprano. Si nuevos análisis le otorgaran esa identidad, sería aún más antiguo que Apidima 1, pero eso aún está por ver. Eso sí, nunca podría robarle el título de primer europeo.