Sala del restaurante «Under», diseñado por el estudio de arquitectura Snohetta
Sala del restaurante «Under», diseñado por el estudio de arquitectura Snohetta

Único en Europa: un restaurante a cinco metros bajo el mar

En 2018 empezará a construirse en Noruega un edificio de hormigón con su «proa» hundida en el fondo del mar

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Las fotos muestras un espacio de película de James Bond. Puede parecer imposible, pero pronto será una realidad. Europa tendrá pronto su primer restaurante submarino. Al menos ese es el proyecto del estudio de arquitectura Snohetta.

El edificio se construirá -en teoría, las obras comenzarán en los primeros meses de 2018- en el punto más meridional de la costa noruega, junto al pueblo de Båly. A partir de esa estrecha relación con las fuerzas de la naturaleza, el restaurante, que también funcionará como centro de investigación para la vida marina, es un homenaje a la costa noruega y, en concreto, a Lindesnes, municipio de Noruega situado en la provincia de Vest-Agder que forma parte del distrito tradicional de Sørlandet.

[Una suite flotante con el dormitorio a 4 metros bajo el mar]

Under -así se bautizó el proyecto- tiene un doble significado en noruego: puede traducirse como «debajo» pero también como «maravilla». Medio hundido en el mar, la forma monolítica del edificio rompe la superficie del agua y se extiende sobre la escarpada costa. Más que un acuario, la estructura se convertirá en parte de su entorno marino y descansará directamente en el lecho marino a cinco metros por debajo de la superficie del agua. Con paredes de un metro de grosor, la estructura está construida para resistir la presión y el impacto de un mar accidentado. Desde los ventanales del restaurante habrá una vista impagable de los fondos marinos, que además irán a lo largo de las estaciones y las diferentes condiciones climáticas.

Aspecto que tendrá el búnker de hormigón, hundido en la costa de Noruega
Aspecto que tendrá el búnker de hormigón, hundido en la costa de Noruega

Este edificio se ha sido diseñado con una capa de hormigón que invitará a algunos animales, como los moluscos, a aferrarse a esa superficie. Con el tiempo, a medida que esa comunidad viva se haga más densa, el monolito sumergido se convertirá en un arrecife artificial. La empresa que egstiona el restaurante también espera cooperar con equipos de investigación interdisciplinaria que estudian la biología marina y el comportamiento de los peces, para que la vida prospere en las proximidades.