Playa de Ancoradoiro, en Louro, a las puertas de la Costa da Morte
Playa de Ancoradoiro, en Louro, a las puertas de la Costa da Morte - fOTOS: Miguel Muñiz

Galicia, tierra de faros, playas y leyendas

Faros con historia y extensas playas abiertas al océano Atlántico o el «fin de la Tierra» reciben a los visitantes en la Costa da Morte, uno de los lugares más emblemáticos de la Comunidad

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En Galicia, el mar, que en las últimas semanas tanto ha castigado a este rincón del noroeste peninsular, es más conocido por su cara amable. El litoral gallego ofrece, además de una riqueza paisajística envidiable, una gastronomía de calidad única. Es además, una tierra llena de vida, de faros y extensas playas, de leyendas e historia, de artesanía, tradición y de romerías. La Costa da Morte es ejemplo de todo ello, y uno de los lugares más visitados por los turistas que recalan en Galicia. Situada en la provincia de La Coruña, esta zona comprende desde Malpica hasta Finisterre, pasando por localidades tan emblemáticas como Camariñas -famosa por su artesanal encaje de bolillos- o Muxía. En esta última se celebra una de las fiestas más representativas de la Comunidad gallega. Cada domingo siguiente al 8 de septiembre, se celebra la romería de la Virxe de A Barca, una festividad llena de connotaciones ancestrales: la piedra de los «Cadrís» tiene propiedades curativas y la de «Abalar» es considerada, cuenta la leyenda, una herramienta para probar la culpabilidad o la inocencia de las personas. Todo, según «indiquen» sus balanceos.

El «fin de la Tierra»

Siguiendo el camino que marca el litoral, hacia el sur, se encuentra Finisterre, la localidad más popular de la Costa da Morte. El «fin de la Tierra», lugar de peregrinación como «etapa final» del Camino de Santiago. A su llegada, a los pies del faro, los peregrinos deben quemar sus prendas como símbolo de purificación.

Pero Galicia, además de por su historia y tradición, presume de una gastronomía singular. Del mar vive gran parte de la población gallega, y del mar se alimentan los paladares más exquisitos. El marisco, es el plato por antonomasia de la dieta gallega. Si hay un marisco, humilde y sabroso a partes iguales, es el berberecho. De la ría coruñesa de Muros y Noia proceden las tres cuartas partes de los berberechos que se consumen en España.