REVIEW

«Batman: Arkham Origins» vuela alto

El videojuego forma parte de una trilogía, amplía la ciudad de Gotham y explora a un joven héroe en sus inicios

Actualizado:

La trilogía cierra de manera brillante en «Batman: Arkham Origins», que explora las primeras aventuras de un joven Bruce Wayne, inexperto e inconsciente del mal que azota Gotham. El videojuego, disponible para Xbox 360, PlayStation 3 y PC, resulta adictivo y muy entretenido. El jugador sabe a lo que se enfrenta; a un mundo Arkham al estilo de Arkham, lo que puede ser un inconveniente o una ventaja, según se mire, ya que las recreaciones y las sensaciones te trasladan a las entregas anteriores. Es posible que probar suerte con algo demasiado novedoso hubiese sido algo arriesgado para la compañía desarrolladora Warner Bros Games Montreal.

Este título es una precuela de «Batman: Arkham Asylum» y «Batman: Arkham City» y muestra al superhéroe sin los aliados y el autocontrol habituales. El argumento atrapa desde los primeros minutos. El líder criminal de Gotham, Máscara Negra, ha puesto precio a la cabeza de Batman. Pagará 50 millones de dólares a quien consiga acabar con su vida, una recompensa que no solo movilizará a peligrosos asesinos, también a los miembros de la división de elite SWAT, pagados para tal fin, corruptos para la ocasión.

La policía, que lo considera un justiciero, quiere apresarlo y en ese escenario caótico tendrá que mantener el orden en la ciudad de Gotham. La historia ofrece una gran y sórdida ciudad, muy ampliada, con barrios nuevos y un aspecto con tintes góticos y oscuros, pero también una historia compleja, nada lineal, y cargada de sorpresas. Cabe destacar el doblaje. La voz del héroe es conocida y resulta familiar. Claudio Serrano convierte a Batman en un héroe con encanto.

Gráficamente el juego es sublime, aunque tal vez unos gráficos ligeramente mejorables. Es posible que uno piense en que no tiene tanta definición como debería ser, si comparamos con otros títulos lanzados recientemente, pero la jugabilidad revierte emoción e intensidad. Las sombras, los detalles del traje y el contexto está bien perfilado. Algunas ralentizaciones sin importancia en PlayStation 3 pero que no consigue empañar la gloria del héroe en crecimiento. Este Batman joven acaba proponiendo una aventura entretenida, brillante, adictiva, con una trama, convincente y feroz, mantiene la esencia de la trilogía pero aportando lo mejor de todos ellos.

El juego mantiene el patrón de mundo abierto fabricado en «Arkham City». El jugador irá encontrando herramientas y utensilios que le ayudarán a completar los puzzles. Parte de inicio con la batgarra o el gel explosivo e irá sumando elementos necesarios como el garfio teledirigido. El nuevo «Modo Detective», al más puro estilo de CSI, sirve incluso de guía en caso de atascarse. Muy conseguida esta gran novedad. Mediante su uso se puede adelantar o retrasar las secuencias investigadas para resolver minuciosamente los casos.

Su sistema de combate, aunque fluido, no es demasiado profundo en el caso de las primeras batallas, pero cuando llegan los verdaderos enemigos ahí cambia la cosa. Depende en gran medida de una combinación de contraataques y palizas. Los supervillanos caen tras varias intentonas, aunque la curva de dificultad puede ser menor de lo esperado. Ha heredado el sistema de las anteriores entregas aunque adolece en ocasiones de falta de ideas. En definitiva, una precuela brillante que mantiene los altos estándares creados por la serie hasta la fecha.