Mar Muñoz, directora de Marketing, Ventas y RSE de la Fundación Juan XXIII Roncalli
Mar Muñoz, directora de Marketing, Ventas y RSE de la Fundación Juan XXIII Roncalli - FOTOS: ISABEL PERMUY
Día Internacional contra la Discapacidad

3-D: «Las personas con discapacidad votan con menos filtro que el resto porque son más verdaderos»

Mar Muñoz trabaja desde hace 25 años con este colectivo y reclama una formación digna como el único derecho inminente que hay que procurarles

Actualizado:

Mar Muñoz es directora de Marketing, Ventas y Responsabilidad Corporativa (RSE) de la Fundación Juan XXIII Roncalli, un referente en la integración sociolaboral de las personas con discapacidad. Vive con pasión su trabajo con cientos de chavales a los que ayudaría con un arma casi única y fundamental: formación. Sus palabras tras tantos años trabajando con el colectivo no pueden caer en saco roto.

Hoy Día Mundial de la Discapacidad, se hablará mucho de los derechos de este colectivo. También de sus vulnerabilidades. Se calcula que una de cada tres mujeres con discapacidad sufre abusos. ¿Es la mujer con discapacidad más vulnerable a la agresión sexual?

Me he dado cuenta en estos 25 años de experiencia de que una persona con discapacidad intelectual es más susceptible a sufrir abusos, pero no solo mujeres, también hombres. Tanto unos como otros son muy susceptibles de padecer violencia de género y abusos sexuales y psicológicos.

En concreto y en comparación con otras mujeres, las mujeres con discapacidad intelectual son más vulnerables porque tienen, en primer lugar, mayores dificultades para detectar situaciones de violencia y, por otro lado, mayores problemas para verbalizarlas. A estos dos aspectos se suma la lucha por su credibilidad, ya que en muchas ocasiones no se da a sus testimonios la suficiente veracidad. Por ello es muy importante solicitar apoyo a la hora de denunciar, y contar con la figura del facilitador que acompañe y preste apoyo en ese momento, garantizando sus derechos y haciendo más accesible un momento que en ocasiones puede suponer dificultades de comprensión para la mujer con discapacidad. Esas medidas y adaptaciones, que son necesarias, tienen que llevarse a la práctica, y el juez debe contemplarlas.

Es fundamental dar formación, prevención y sensibilizar a las mujeres con discapacidad intelectual sobre estas situaciones de abuso, que sean conscientes de que es denunciable y de que deben aprender a decir que no en determinadas situaciones. Desde Fundación Juan XXIII Roncalli contamos con un Plan y un Comité de Igualdad y hemos configurado un grupo de mujeres desde el que se trabaja, con muy distintas acciones, todo esto (charlas, participación en eventos, atención psicológica, debates, etc.). El primer paso es detectar, que sepan lo que es un abuso y lo que no lo es, que para ellas no siempre es fácil. Por ello, una de cada tres mujeres con discapacidad sufre violencia de género, más del doble que el resto. Hay que tener en cuenta que existen distintos tipos de violencia: física, sexual, psicológica… Y nosotros trabajamos sobre todos los casos posibles.

La Fundación forma parte del Dispositivo en red PREDEA, dirigido a la Prevención, Detección y Atención al abuso de personas con discapacidad intelectual. PREDEA es un proyecto que cuenta con más de 70 organizaciones, entidades y ayuntamientos adheridos, y se posiciona en España como uno de los programas más ambiciosos para ayudar a este colectivo. Actualmente, contamos en la Organización con tres agentes clave, tres profesionales que están formadas para poder asesorar en este sentido a quienes precisen de algún tipo de apoyo.

¿Formáis a las personas con discapacidad intelectual para empoderarlas y que sean menos vulnerables a la violencia de género y sexual?

Les formamos y a medida que pasan los años nos damos cuenta de que este es un problema muy latente. Me gustaría subrayar que la discapacidad es muy amplia: sensorial, orgánica, física, intelectual y psíquica. Hay muchos niveles, y hay que centrar la atención en los niveles, porque cuantos más recursos y apoyos se ha tenido, más puede ser abusadora o abusada. También me gustaría recalcar que metemos a todas las discapacidades en el mismo saco y es un compromiso nuestro que somos los facilitadores de trabajar con la discapacidad intelectual, tenemos que tener conciencia de trabajar la discapacidad intelectual dentro de todos sus niveles.

Javier y Víctor, mano a mano en la sala sensorial de la Fundación Juan XXIII Roncalli
Javier y Víctor, mano a mano en la sala sensorial de la Fundación Juan XXIII Roncalli

Tenemos abusos dentro de la propia discapacidad. He sido profesora en el colegio de López de Hoyos, y luego logopeda y profesora de taller en el centro ocupacional. Me llamó mucho la atención cuando estábamos en el comedor y veía que mis compañeras más mayores, con más dedicación a las personas con discapacidad intelectual (que han sido mis maestras), siempre se fijaban en algunos chicos con un grado de discapacidad más alto, cómo salían y entraban en los cuartos de baño, en los comedores, para fijarnos en que no existieran abusos. Hay que decir que los abusadores con discapacidad no saben cómo encauzarlo, no tienen maldad, pero hay que trabajarlo.

¿Las leyes de violencia de género deberían contemplar en un apartado especial el caso de las mujeres con discapacidad intelectual?

Sí, en este caso se trata de una discriminación positiva, ya que al hándicap que supone ser mujer en el caso de la violencia de género, se suma el hecho de contar con una discapacidad, y esto hay que tenerlo en cuenta, ya que los apoyos que requieren estas mujeres son específicos y mucho mayores que el caso de una mujer sin discapacidad.

¿Qué opinión tiene de la reciente aprobación en el Congreso del derecho a votar de los 100.000 ciudadanos que quedaban sin ese derecho en España? ¿Es suficiente o llega demasiado tarde?

Soy una firme defensora de la inclusión sociolaboral, por lógica, si existe integración social, por supuesto tienen que tener los mismos derechos al voto que las personas sin discapacidad intelectual. Hay veces que las personas con discapacidad intelectual tienen un criterio con menos filtro y son más verdaderos. Ellos tienen un radar y una sensibilidad con menos filtro y más real que otra persona.

Igual que quedaba este derecho por regular en España, ¿qué otros derechos restan para este colectivo?

Sobre todo, el derecho a una educación digna. Hay un déficit en educación, tanto en la Adminitración, como en la educación ordinaria, bestial, muchísimo más injusto que el derecho a votar. Ahora mismo en la sociedad hay una discapacidad social. Y el problema está en la formación de personas con discapacidad intelectual, no se les da una formación, por eso acceden a trabajos precarios porque no hay una formación en condiciones para este colectivo.

¿Cuál es el siguiente paso por guión que pedís a las administraciones?

Si nosotros, en la Fundación Juan XXIII Roncalli, damos una formación de calidad, estable y de garantías, es gracias a nuestras empresas patrocinadoras. Y la Administración encima pone problemas a la hora de cumplir con la ley del 2% (la Ley General de la Discapacidad, que reserva el 2% de las plantillas de las grandes empresas a personas con discapacidad) cuando es la Administración la que tendría que poner la solución a la formación de personas con discapacidad intelectual.

O sea, la Administración va por detrás de la sociedad...

Totalmente. Es así.

¿Qué país les gustaría ser en estos momentos que tenga una normativa más desarrollada que el nuestro?

Hay países que no tienen problemas con discapacidad intelectual, porque las personas abortan antes de que se cree ese problema; por eso, en ciertos países elitistas no ves personas con discapacidad intelectual, porque existe el derecho a abortar.

Países como cuáles, porque casi estamos hablando de un «apartheid», una criba poblacional o una selección de las especies...

Sí. No me atrevo a decirte qué países son. En Europa están también.

Ese no es el buen modelo a imitar, ¿cuál es el reverso? ¿A qué país admira?

Estados Unidos. Se da muchas oportunidades, hay formación y es un país avanzado en esto.